¿PIEL SENSIBLE? 3 ACTIVOS
NATURALES QUE
TE AYUDARAN A CALMAR LOS
MALESTARES
*Eccema, resequedad, escozor, tirantez,
comezón y ardor, son algunas de las afecciones de la piel sensible
¿Qué
es la piel sensible? Hemos escuchado sobre este tema en un sinfín de ocasiones;
sin embargo, debemos observar cómo reacciona nuestra piel para poder determinar
si la padecemos.
El
término piel sensible hace referencia a una piel propensa a la inflamación y al
enrojecimiento.
Datos
arrojados por el Estudio Epidemiológico Sobre Dermatitis Atópica en México,
indican que el 20% de la población tiene algún padecimiento relacionado con la
piel.
La
piel sensible no es una enfermedad que un médico pueda diagnosticar. Por lo
general, es un síntoma de otra afección.
Es
posible que ni siquiera sepas que tienes piel sensible hasta que tu piel tiene
una mala reacción a un producto cosmético como jabón en barra, cremas
humectantes o incluso maquillaje, gracias a que en su fórmula contienen
químicos, fragancias o tintes.
De
hecho, la piel sensible también puede desencadenarse por factores ambientales e
inmunológicos y aunque cada piel es distinta y las afecciones pueden variar de
una persona a otra, es importante darle el cuidado necesario.
Rara
vez las condiciones de la piel sensible se agravan; sin embargo, es importante
realizar algunos cambios en nuestra rutina de cuidado de la piel para evitar la
aparición de una dermatitis atópica o una psoriasis.
¿Cómo reconocer las afecciones cutáneas más
comunes?
ECCEMA.- Aparece cuando la barrera
de nuestra piel pierde la capacidad para protegerse de irritantes, como
gérmenes en el aire o químicos presentes en los detergentes que utilizamos para
lavar ropa.
Esto
puede sensibilizar mucho más tu piel y no tolerar productos comunes como
jabones en barra y cosméticos. Se caracteriza por piel reseca, protuberancias
que derraman algún líquido y forman costras, piel gruesa y escamosa.
PIEL SECA.- Se puede detectar
principalmente en manos, pies, brazos y piernas. Se caracteriza por agrietamiento
y sangrado, textura escamosa y áspera al tacto.
DERMATITIS DE CONTACTO.- Aparece cuando algún
factor externo irrita nuestra capa protectora de la piel y desarrolla un
sarpullido con puntitos rojos, ardor, comezón e inflamación.
ROSACEA.- Aparece en la cara y se
caracteriza por el enrojecimiento y la sensibilidad extrema en el rostro. Se
caracteriza por pequeños bultos rojizos y vasos sanguíneos visibles.
"Cuando
padecemos piel sensible es importante cambiar los productos que utilizamos en
nuestro cuidado diario. Es elemental que nos alejemos de aquellos que contengan
isotiazolinonas, formaldehídos y parabenos para optar por aquellos que
contengan en su formulación activos naturales como la Avena Coloidal, la
Vitamina E y el Aloe Vera”, comentó Beatriz Magrassi, dermocosmiatra de
Sopharma pH5.
¿Cuáles son los beneficios de estos activos
naturales?
Vitamina
E: Es una sustancia humectante con efectos emolientes, calmantes, lubricantes y
antioxidantes. Ideal para darle a tu piel ese respiro necesario y humectar a
profundidad. Búscala en cremas sólidas efecto mate o bien, en cremas líquidas.
Avena
Coloidal: Alivia irritaciones y la sequedad de la piel; respeta el equilibrio
ácido natural, es emoliente, antinflamatorio y sedativo. Junto con la Vitamina
E, son ideales para aplicarse en cremas sólidas y líquidas.
Aloe
Vera: Para la piel, posee propiedades astringentes, es un importante
regenerador celular, cicatrizante y tonificador, ayuda a prevenir el
envejecimiento prematuro; para nuestro cuero cabelludo, mantiene el aceite
natural pero no en exceso, por lo que es un remedio idóneo para detener la
sequedad. Este lo puedes buscar en productos como shampoo, en gel corporal para
baño -el sustituto perfecto del jabón en barra- y en crema sólida.
Consiente
a tu piel con productos que contengan ingredientes naturales que le devuelvan
tersura y calmen todos los malestares.
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