TEMPORADA DE FUBOL EN CASA: LOS PRIMEROS MINUTOS TAMBIEN CUENTAN CUANDO OCURRE UNA HERIDA
*Essity Health & Medical, a través de
Leukoplast, entrega cinco prácticas claves para atender heridas leves en el
hogar durante una época de alta actividad familiar y social
La
emoción de un gol, una celebración inesperada, una mesa llena de comida, niños
corriendo entre invitados o la preparación rápida de snacks antes de un partido
pueden convertir una reunión en casa en un escenario propicio para accidentes
menores.
Cortes
con utensilios de cocina, raspaduras por caídas, quemaduras superficiales,
golpes o ampollas son lesiones frecuentes que, aunque parezcan simples,
requieren una atención adecuada desde los primeros minutos.
En
México, los accidentes cotidianos dentro del hogar también muestran la
importancia de saber cómo actuar ante una herida leve.
De
acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua
2021-2024, las caídas son la principal causa de lesiones no intencionales no fatales
en el país, un tipo de accidente que puede derivar en golpes, raspaduras,
cortes o heridas superficiales. A esto se suma que el Secretariado Técnico del
Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (STCONAPRA) señala que, en
niñas y niños de 0 a 9 años, la vivienda concentra el 78,5% de las quemaduras.
Estas
cifras muestran que, en momentos de reunión, preparación de alimentos,
movimiento y celebración dentro de los hogares, contar con prácticas básicas de
limpieza, protección y seguimiento de heridas puede marcar la diferencia desde
los primeros minutos.
En
el marco del certamen global de fútbol que hoy concentra la atención de
millones de personas, Essity Health and Medical, a través de Leukoplast, hace
un llamado a reforzar el cuidado de heridas leves en casa.
Más
allá de contar con un botiquín, la clave está en saber cómo actuar: una
intervención correcta en los primeros minutos puede influir en la limpieza de
la lesión, la protección de la zona afectada y el seguimiento de señales de
alerta.
“Muchas
heridas domésticas parecen menores, pero la forma en que se atienden al inicio
puede marcar una diferencia importante. Limpiar correctamente, cubrir con un
apósito especializado o una solución de protección adecuada, y observar la
evolución de la herida son pasos simples que ayudan a proteger la zona afectada
y acompañar mejor el proceso de recuperación. Estas recomendaciones que
brindamos a continuación aplican para lesiones leves; cuando hay sangrado
persistente, dolor intenso, quemaduras extensas, cuerpos extraños incrustados o
signos de infección, lo más importante es consultar a un profesional de la
salud”, afirmó Carol Serna, líder Clínica en Essity Health & Medical.
CINCO
CLAVES PARA ATENDER HERIDAS LEVES
1.-
Evaluar la lesión antes de actuar: el primer paso es identificar cómo ocurrió
la herida y qué tan profunda puede ser. Una raspadura superficial, un corte
pequeño, una quemadura leve o una ampolla por fricción requieren un manejo
distinto al de una lesión extensa o con sangrado abundante. Antes de cubrir la
zona, es importante observar si hay dolor intenso, sangrado que no cede,
suciedad difícil de retirar, cuerpos extraños incrustados, pérdida de
sensibilidad o dificultad para mover la parte afectada. En esos casos, la
recomendación es buscar atención médica y no intentar resolver la situación
únicamente en casa.
2.-
Limpiar con agua potable y evitar prácticas caseras: la limpieza inicial es uno
de los pasos más importantes en los primeros minutos. En heridas leves, lavar
la zona con agua potable ayuda a retirar residuos, polvo, restos de comida,
tierra o suciedad que puedan haber quedado sobre la piel. También es clave
evitar prácticas comunes que pueden irritar o contaminar la lesión, como
soplarla con la boca, tocarla con las manos sucias, aplicar sustancias no
indicadas o cubrirla sin haberla limpiado previamente, puesto que puede
aumentar su contaminación con microorganismos. Una buena limpieza permite
preparar la zona antes de protegerla.
3.-
Secar suavemente y mantener la zona libre de fricción: después del lavado, la
herida debe secarse con cuidado, idealmente con una gasa limpia o un material
adecuado que no deje residuos sobre la piel. Frotar con fuerza puede aumentar
la irritación, reabrir la lesión o generar más molestia, especialmente en
raspaduras, cortes pequeños o piel sensible. En una reunión en casa, donde hay
movimiento constante, juegos, sillas, mascotas o manipulación de objetos,
reducir el roce sobre la zona afectada también ayuda a que la herida se
mantenga protegida.
4.-
Proteger la herida con productos adecuados y de calidad: cubrir la lesión ayuda
a disminuir el contacto con superficies, suciedad, roces o contaminación
externa, factores que pueden aumentar el riesgo de infección si la herida queda
expuesta. Para esto, es importante utilizar apósitos o soluciones de protección
diseñadas para el cuidado de heridas leves, que ayuden a aislar la zona durante
las actividades cotidianas, absorber líquidos o sangre cuando sea necesario y
acompañar el proceso de cicatrización. En un botiquín familiar es recomendable
contar con apósitos adhesivos flexibles, resistentes e impermeables, así como
opciones con tecnología antimicrobiana, como Leukomed Sorbact. Adicionalmente,
las cintas adhesivas hipoalergénicas y flexibles pueden ser útiles para cubrir
áreas más grandes mientras se acude a un servicio de salud en caso de ser
necesario.
5.-
Vigilar la evolución y cambiar el apósito cuando sea necesario: una herida leve
debe mostrar señales de mejoría con el paso de los días. Por eso, además de
limpiarla y protegerla, es importante observar su evolución. Enrojecimiento que
aumenta, calor en la zona, inflamación, secreción, mal olor, dolor creciente o
fiebre pueden ser señales de alerta que requieren valoración médica. También se
recomienda cambiar el apósito si se moja, se ensucia, pierde adherencia o
después de actividades que hayan expuesto la zona a sudor, polvo o contacto con
alimentos.
Además
de estas recomendaciones, Essity Health & Medical recuerda la importancia
de tener un botiquín actualizado y de fácil acceso, especialmente en temporadas
de alta actividad social en el hogar y pensando en los miembros más frágiles de
la familia, como niños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas.
Contar con gasas, apósitos, soluciones de protección, vendas y elementos
básicos de primeros auxilios puede ayudar a responder de forma más rápida y
segura ante una lesión menor.
También
es recomendable incluir opciones pensadas para pieles sensibles, como la línea
Leukoplast Skin Sensitive, que puede ser útil cuando se requiere proteger la
herida con mayor cuidado y reducir molestias asociadas al uso de adhesivos.
“Las
celebraciones en casa hacen parte de la vida cotidiana, pero también son
momentos en los que se improvisa: se cocina más, se mueven muebles, se decoran
espacios, se reciben invitados y los niños suelen estar más activos. Estar
preparados permite actuar mejor frente a una herida leve, pero también
reconocer cuándo una lesión requiere atención profesional. La prevención, el
cuidado oportuno y la consulta médica ante signos de alarma son parte de una
respuesta responsable dentro del hogar”, agregó Serna.









