Octubre: Mes de
Sensibilización del Cáncer de Mama
CRIOABLACION CONTRA EL
CANCER DE MAMA:
LA CIENCIA DETRÁS DE LA
ESPERANZA
Durante
muchos años, algunos pacientes con cáncer de riñón, hígado, pulmón o próstata
han tenido acceso a la crioablación, una opción de tratamiento contra el cáncer
que utiliza temperaturas extremadamente frías para destruir las células
tumorales.
Ahora,
a través de ensayos clínicos, la crioablación está mostrando resultados
prometedores como tratamiento para el cáncer de mama en determinadas pacientes.
La
Dra. Luz Venta, radióloga especializada en mama del Hospital Houston Methodist,
espera que el éxito de los ensayos clínicos recientes permita que la
crioablación pronto se convierta en un tratamiento estándar para algunas
mujeres con cáncer de mama.
“Con
tratamientos como este, podemos responder a un nuevo diagnóstico de cáncer de
mama de una manera más específica, incorporando todos los factores en la
decisión terapéutica, como el tipo y el tamaño del tumor, así como la edad y
las preferencias personales de la paciente”, enfatiza la Dra. Venta.
“Es
una nueva forma de pensar, en la que reducimos la intensidad del tratamiento de
acuerdo con las necesidades individuales de cada paciente. Tenemos que
considerar el cáncer de mama como una enfermedad crónica que puede tener
periodos de mayor y menor actividad, y no simplemente como una afección aguda”.
La
Dra. Venta explica cómo funciona el procedimiento y quién podría ser una buena
candidata.
La
crioablación congela las células cancerosas desde el interior: “Crio”
significa frío extremo y “ablación” significa eliminación o destrucción de
células dañinas, como las células cancerosas. La crioablación destruye las
células cancerosas al congelarlas mediante la aplicación precisa de una sonda
enfriada a temperaturas extremadamente bajas.
El
procedimiento no quirúrgico —realizado por un radiólogo intervencionista
altamente capacitado— suele durar entre 20 y 30 minutos e incluye los
siguientes pasos:
Se adormece la mama con un anestésico local.
Con ayuda de una ecografía, se introduce una
sonda delgada directamente en la masa tumoral.
Una pequeña cantidad de nitrógeno líquido o
argón dentro de la sonda la enfría rápidamente hasta aproximadamente 40 grados
bajo cero.
Se forma una pequeña bola de hielo alrededor
de la punta de la sonda, que congela las células cancerosas que encuentra a su
paso.
Después de unos 10 minutos, se deja que la
bola de hielo se descongele durante varios minutos y luego se repite el proceso.
“Durante
los dos ciclos de congelación y descongelación, deshidratamos, congelamos y
posteriormente descongelamos las células cancerosas. Las células dañadas mueren
como consecuencia del proceso de congelación y, al mismo tiempo, se estimula el
sistema inmunitario para que contribuya al proceso de curación”, explica la
experta del Hospital Houston Methodist.
LA CRIOABLACION ES SEGURA Y EFICAZ
Los
estudios de investigación muestran que el procedimiento tiene un alto nivel de
éxito para eliminar las células del cáncer de mama. En un ensayo clínico
reciente, solo el 2 % de las pacientes presentó una recurrencia del cáncer
después de la crioablación.
El
procedimiento también es muy seguro porque la sonda guiada por ecografía
permite trabajar con gran precisión. El radiólogo puede destruir las células
tumorales y, al mismo tiempo, reducir al mínimo el daño al tejido que las
rodea.
“Ajustamos
el tamaño de la bola de hielo al tamaño del tumor para poder encapsularlo
completamente dentro de ella”, explica la Dra. Venta. “También incluimos un
margen muy pequeño de células sanas dentro del área que tratamos”.
Estos
estudios también muestran que la crioablación tiene muy pocos riesgos. Como no
se realiza una incisión quirúrgica, las pacientes no tienen una herida de
entrada ni cicatrices visibles, y ni siquiera necesitan puntos de sutura.
Algunas pacientes informaron efectos secundarios leves, como quemaduras en la
piel, molestias, inflamación o moretones, pero la mayoría de estos síntomas
desaparecieron poco después del procedimiento.
Tanto
las pacientes como los médicos informaron un 100% de satisfacción con los
resultados estéticos: La Dra. Venta también se muestra entusiasmada con la
respuesta del sistema inmunitario del organismo a la crioablación.
“Las
células tumorales que están muriendo envían señales al sistema inmunitario
natural para que descomponga el tejido canceroso”, explica la Dra. Venta.
“Creemos que los estudios actuales nos ayudarán a desarrollar medicamentos de
inmunoterapia dirigida que puedan estimular todavía más esta respuesta y ayudar
a evitar que el cáncer regrese”.
Actualmente,
la crioablación se ofrece solo a un pequeño grupo de pacientes con cáncer de
mama: “Algunas de nuestras pacientes ya han recibido quimioterapia,
radioterapia o una lumpectomía”, manifiesta la Dra. Venta. “Por ejemplo, he
trabajado con pacientes que tienen enfermedad metastásica. En esos casos,
podemos utilizar la crioablación para reducir el tamaño de un tumor nuevo que
está localizado en una zona específica de la mama”.
El
equipo médico puede recomendar este procedimiento si una paciente ha recibido
un diagnóstico de carcinoma ductal invasivo (CDI) con receptores hormonales
positivos y HER2 negativo. Los especialistas también tienen en cuenta qué tan
cerca se encuentra el tumor de la parte interna de la piel y qué tan bien puede
visualizarse el área mediante una ecografía.
La
Dra. Venta también destaca que la crioablación debe ser realizada por un
radiólogo intervencionista altamente capacitado, al que la paciente es referida
por su equipo médico. El tratamiento del cáncer de mama suele requerir un
enfoque multidisciplinario, en el que oncólogos, cirujanos, oncólogos
radioterapeutas y radiólogos trabajan en conjunto para lograr el mayor
beneficio posible para la paciente.
“La
decisión de ofrecer crioablación proviene de los integrantes del equipo de
oncología médica o quirúrgica, quienes conocen a fondo los antecedentes y el
estado de salud de su paciente”, comenta la Dra. Venta. “Es un procedimiento
muy especializado que no está ampliamente disponible fuera de centros médicos
grandes como el Hospital Houston Methodist”.











