ESTA PRIMAVERA VE UN PASO DELANTE DE LA ALERGIA
ESTACIONAL: CUATRO TIPS PARA EVITAR LOS SINTOMAS
Si
estás luchando contra los síntomas de la alergia estacional y no sabes qué está
pasándole a tu cuerpo, no eres la única persona. Y es que estornudar
repetidamente, tener ojos llorosos y una tos persistente, arruinan el día de
cualquiera.
“Aunque
el polen y la caspa de las mascotas no se consideran peligrosos, una vez que te
expones, el cuerpo entra en “modo de ataque” y, por decirlo así, activa una
falsa alarma”, explica el Dr. Mas Takashima, otorrinolaringólogo del Hospital
Houston Methodist. “Entonces se produce moco y aparecen síntomas como la
secreción nasal, mientras el cuerpo intenta expulsar los irritantes”.
Los
síntomas más comunes de la alergia estacional incluyen:
• Goteo o congestión nasal
• Estornudos
• Ojos con comezón y llorosos
• Garganta irritada
• Fatiga
• Dolor de cabeza
La
buena noticia es que existen muchas maneras de controlar los síntomas de la
alergia estacional, tanto con medidas que puedes aplicar en casa como con ayuda
de tu médico.
1.-
Ajusta la calidad del aire en casa: Modificar la calidad del aire dentro de
casa puede reducir de forma importante las partículas de polvo y los alérgenos
que están provocando la reacción de tu cuerpo. El Dr. Takashima sugiere
mantener las ventanas cerradas en los días con altos niveles de polen y usar un
filtro de aire de alta eficiencia para partículas (HEPA, por sus siglas en inglés).
También recomienda limpiar o cambiar el filtro del aire con regularidad, además
de aspirar y quitar el polvo con frecuencia para controlar los irritantes que
circulan en el ambiente.
“Después
de identificar las distintas formas en que los alérgenos entran a tu casa, vas
a estar en una mejor posición para crear un entorno más seguro”, afirma el Dr.
Takashima.
2.-
Reduce la exposición: Así como proteges tu piel en un día soleado o cuando
vas a la alberca o a la playa, también conviene prepararte para los días con
altos niveles de polen. Evita salir al aire libre por la mañana, cuando las
concentraciones de polen suelen ser más altas.
Si
planeas salir, incorpora lo siguiente a tu rutina:
• Usa lentes de sol para mantener el polen
lejos de tus ojos
• Usa un sombrero o gorra para evitar que
el polen se quede en el cabello
• Cámbiate de ropa al regresar a casa
•
Báñate para eliminar el polen y el polvo adheridos a la piel y al cabello
“Si
te vas a la cama sin bañarte, vas a dormir con esos irritantes toda la noche”,
apunta el Dr. Takashima. “Así que, ¿por qué no mejor enjuagarte y mantener tu
recámara como un espacio seguro?”
Lo
mismo aplica para las mascotas. Los perros y otros animales que entran y salen
de casa pueden traer polen y polvo. El aseo frecuente ayuda a reducir los
irritantes ambientales que desencadenan los síntomas de alergia.
3.-
Lava tus senos paranasales: Piensa en la nariz como un filtro de aire para
los pulmones. Los vellos y el moco en la nariz están diseñados para atrapar los
irritantes y mantenerlos dentro de la cavidad nasal.
Las
irrigaciones con solución salina, ya sea con una olla Neti o con una botella
para enjuague nasal, son eficaces para limpiar la nariz y mejorar la congestión
y la sensación de obstrucción.
Puedes
encontrar estos sistemas en cualquier farmacia, en la sección de resfriado y
gripe.
Como
medida preventiva, el Dr. Takashima recomienda realizar estas irrigaciones
todos los días para eliminar los irritantes. “Enjuaga tu nariz con
regularidad”, dice. “Hacerlo una vez al día, especialmente en temporadas con
altos niveles de polen, es muy beneficioso”.
Asegúrate
de usar agua estéril, como agua destilada, agua embotellada o agua que haya
sido hervida y luego enfriada hasta una temperatura segura. Esto es fundamental
para garantizar que el agua esté libre de microorganismos dañinos, como
bacterias o, en casos poco frecuentes, amebas.
Otras
opciones de venta libre para aliviar la alergia incluyen antihistamínicos o
aerosoles nasales con corticosteroides. Consulta con tu médico de atención
primaria para saber cuál es la mejor opción para ti.
4.-
Habla con un especialista en alergias: Si las medidas en casa no controlan
los síntomas, es momento de hablar con tu médico. Podrías beneficiarte de
vacunas contra la alergia o gotas orales que ayudan a reentrenar la respuesta
inmunológica del cuerpo frente a los desencadenantes ambientales.
Abordar
el problema desde el origen de los síntomas puede ofrecer una solución a más
largo plazo e incluso contribuir a mejorar la salud respiratoria en general.
“Cuando
logramos mejorar los síntomas de alergia, es menos probable que desarrolles
infecciones sinusales”, confirma el Dr. Takashima del Hospital Houston
Methodist, “y muchas veces también mejora la función pulmonar, disminuyen las
sibilancias, la tos y la falta de aire”.
En
resumen: no tienes que pasar toda la temporada primaveral de polen lidiando con
los brotes de alergia. Sé proactivo en el manejo de los síntomas —con el plan
adecuado, puedes dedicar más tiempo a lo que disfrutas y menos tiempo a
estornudar y sonarte la nariz en esta temporada.










