ESQUIZOFRENIA, EL
DIAGNOSTICO QUE MEXICO
NO PUEDE SEGUIR MIRANDO
DESDE EL ESTIGMA
*En el marco del Día Mundial de la
Esquizofrenia, Común Ati llama a mirar esta condición desde la atención
integral, la rehabilitación psicosocial y el acompañamiento familiar
Más
de un millón de personas viven con esquizofrenia en México, una condición de
salud mental que sigue rodeada de miedo, desinformación y prejuicios, pese a
que existen tratamientos y modelos de acompañamiento capaces de cambiar el
curso de vida de quienes la enfrentan.
A
nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor
de 23 millones de personas han recibido un diagnóstico de esquizofrenia, lo que
equivale a una de cada 345 personas. En adultos, la proporción sube a una de
cada 233. La misma fuente advierte que más de 2 de cada 3 personas con psicosis
no reciben atención especializada en salud mental. (Organización Mundial de la
Salud).
En
el marco del Día Mundial de la
Esquizofrenia, que se conmemora cada 24 de mayo con el propósito de
difundir información y erradicar mitos sobre esta condición, Común Ati hace un
llamado a dejar de reducir la esquizofrenia a una etiqueta clínica y
reconocerla como una realidad que impacta a la persona, a su familia y a toda
la comunidad.
“Cuando
se habla de esquizofrenia, muchas veces se habla desde el miedo. Nosotros
queremos hablar desde la dignidad, desde la posibilidad de tratamiento y desde
la responsabilidad de acompañar. Una persona no es su diagnóstico. Una persona
necesita atención, estructura, rehabilitación, redes de apoyo y una sociedad
que no la excluya”, señaló Ma. del Carmen Rigal, Directora y Fundadora de Común
Ati.
Un padecimiento que no sólo afecta la
mente también rompe proyectos de vida: La esquizofrenia suele aparecer al final de la
adolescencia o entre los 20 y 30 años, una etapa en la que muchas personas
están estudiando, entrando al mundo laboral, construyendo vínculos o iniciando
una vida independiente. Sus síntomas pueden incluir delirios, alucinaciones,
pensamiento desorganizado, cambios importantes en el comportamiento,
retraimiento social, limitación en la expresión emocional y dificultades cognitivas
relacionadas con memoria, atención y resolución de problemas. (Organización
Mundial de la Salud)
Su
impacto va más allá del episodio psicótico. De acuerdo con expertos mexicanos
publicados en la Gaceta Médica de México, alrededor de tres cuartas partes de
las personas diagnosticadas con esquizofrenia experimentarán una recaída y
aproximadamente una quinta parte tendrá síntomas a largo plazo y discapacidad.
(SciELO)
“Uno
de los errores más graves es pensar que el tratamiento termina cuando la crisis
baja. La recuperación requiere continuidad, acompañamiento terapéutico, trabajo
con la familia, actividades estructuradas y espacios donde la persona pueda
recuperar habilidades, confianza y sentido de pertenencia”, afirmó Ma. del
Carmen Rigal.
La
atención no puede quedarse sólo en el medicamento: La OMS reconoce que
existen opciones eficaces de atención para la esquizofrenia, entre ellas
medicamentos, psicoeducación, intervenciones familiares, terapia
cognitivo-conductual y rehabilitación psicosocial, incluyendo capacitación en
habilidades para la vida. También señala que al menos una de cada tres personas
puede recuperarse por completo cuando recibe atención adecuada. (Organización
Mundial de la Salud)
Común
Ati trabaja precisamente desde ese enfoque. La organización se define como un
centro de tratamiento y reintegración psicosocial para personas con
diagnósticos de salud mental como esquizofrenia, psicosis, trastorno bipolar,
trastorno dual, ansiedad y depresión. Su modelo incluye rehabilitación neuropsicológica,
atención individual y grupal, arte terapia, actividad física, talleres
productivos, atención terapéutica y psicoeducación para familiares.
“Las
familias también necesitan ser acompañadas. Muchas llegan con culpa, cansancio,
miedo o sin saber qué hacer. Cuando una familia entiende el diagnóstico,
aprende a identificar señales de alerta y se integra al proceso terapéutico, se
convierte en una red de cuidado y no en un espacio de aislamiento”, agregó Ma.
del Carmen Rigal.
El
estigma también enferma: La OMS advierte que las personas con esquizofrenia
enfrentan estigmatización, discriminación y violaciones a sus derechos humanos.
Esto puede limitar su acceso a la atención médica, la educación, la vivienda,
el empleo y la vida social. Además, en promedio, las personas con esquizofrenia
fallecen nueve años antes que la población general, con frecuencia por
enfermedades físicas como padecimientos cardiovasculares, metabólicos o
infecciosos. (Organización Mundial de la Salud)
Para
Común Ati, la respuesta social no puede ser el silencio ni la exclusión. Desde
1985, la organización ha sostenido un modelo de atención integral orientado a
la discapacidad psicosocial, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de
las personas y sus familias, y contribuir a erradicar los estigmas asociados a
los diagnósticos de salud mental.
“Hablar
de esquizofrenia no debe ser hablar de pérdida, sino de oportunidad.
Oportunidad de atender a tiempo, de sostener el tratamiento, de abrir espacios
de convivencia, de capacitar, de rehabilitar y de devolver a las personas un
lugar digno en su comunidad”, concluyó Ma. del Carmen Rigal.





,%20Ana%20Carolina%20Sep%C3%BAlveda%20(Facultad%20de%20Medicina%20de%20la%20UNAM),%20Andrea%20del%20Bosque%20(Pfizer%20M%C3%A9xico),%20Diana%20Wright%20(GNP%20Seguros).jpeg)




