EL COLESTEROL NO SOLO PONE EN RIESGO AL CORAZON: TAMBIEN PUEDE COMPROMETER
LA SALUD DEL CEREBRO
*Al no presentar síntomas, el colesterol
elevado puede pasar inadvertido durante años, mientras favorece progresivamente
el daño en las arterias
Cuando
se habla de colesterol alto, es común pensar inmediatamente en sus
consecuencias para el corazón. Sin embargo, sus efectos pueden ir más allá. El
colesterol malo (LDL) elevado incrementa la acumulación de placa en las
arterias y, cuando este proceso compromete aquellas que llevan sangre al
cerebro, puede aumentar el riesgo de un infarto cerebral isquémico.
Esta
relación cobra especial relevancia porque el colesterol elevado generalmente no
presenta síntomas y puede permanecer sin ser detectado durante años. De acuerdo
con la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2022), en México
se estima que casi el 50% de las personas que viven con colesterol elevado no
lo saben.
El
impacto de las enfermedades cerebrovasculares en México hace especialmente
importante hablar de prevención. El infarto cerebral representa la primera
causa de discapacidad en adultos mayores y la segunda causa de muerte a nivel
nacional.
A
esto se suma que cerca del 60% de la población adulta en México presenta
niveles elevados de colesterol LDL, lo que hace que se vaya acumulando grasa en
las arterias que llevan sangre y oxígeno al cerebro. [iii] Si el flujo
sanguíneo hacia el cerebro se interrumpe, las neuronas comienzan a morir en
cuestión de minutos.
"El
verdadero peligro del colesterol elevado es que generalmente no presenta
síntomas. Muchas personas pueden vivir durante años sin saber que sus niveles
están fuera de rango, mientras aumenta su riesgo cardiovascular. Conocer estos
niveles mediante un estudio de sangre permite identificar un factor de riesgo
sobre el que podemos actuar antes de que ocurra un evento que cambie la vida,
como un infarto cerebral", señaló el Dr. Daniel Sánchez Arreola, miembro
de la mesa directiva de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias.
El
colesterol elevado, sin embargo, es solo uno de los factores que pueden
aumentar el riesgo de un infarto cerebral.
En
México, con frecuencia coexiste con otros factores de riesgo cardio renal
metabólico, como el sobrepeso y la obesidad, que afecta a más del 75% de los
adultos, así como la hipertensión y diabetes tipo 2. La presencia simultánea de
varios de estos factores incrementa el riesgo cardiovascular y hace
especialmente importante identificarlos y controlarlos de manera apropiada.
Pero
prevenir un infarto cerebral es solo una parte de la conversación. Cuando un
evento ya está ocurriendo, reconocer sus señales y buscar atención médica de
inmediato puede ser determinante para reducir sus consecuencias.
Para
responder a esta problemática y reducir el tiempo entre la aparición de los
síntomas y la atención médica, la SMME ha impulsado la Estrategia Camaleón, una
campaña de concientización diseñada para que cualquier persona pueda
identificar de forma rápida y sencilla las señales de un infarto cerebral
mediante el acrónimo CAMALEÓN: CA de CAra colgada, MA de MAno pesada, LE de
LEngua trabada y ÓN de ponerse en acción y llamar al 911 o acudir de inmediato
al hospital.
Ante
la presencia de cualquiera atención de estos signos, la indicación es buscar
médica de emergencia inmediatamente, pues en un infarto cerebral el tiempo es
determinante: cuanto más rápido se restablezca el flujo sanguíneo, mayores
pueden ser las posibilidades de reducir el daño cerebral y sus secuelas.
En
el marco del Día Mundial del Colesterol, la SMME hace un llamado a ampliar la
manera en que entendemos este factor de riesgo: cuidar el colesterol no es
únicamente cuidar el corazón, también forma parte del cuidado de nuestra salud
cerebral. Conocer y controlar los factores de riesgo cardiovascular y, al mismo
tiempo, saber reconocer las señales de un infarto cerebral, son dos acciones
que pueden ayudar a reducir el riesgo y sus posibles consecuencias, así como a
actuar oportunamente cuando cada minuto cuenta.











