¿QUÉ ES EL CORTISOL? LA
VERDAD
SOBRE LA HORMONA DEL ESTRES
¿Te
has sentido estresado últimamente, has aumentado de peso o te han informado que
tu presión arterial o tus niveles de glucosa están elevados? Si es así,
probablemente buscaste tus síntomas en internet y te encontraste con “niveles
altos de cortisol” como una posible explicación de lo que estás viviendo.
Después
de todo, suena lógico: la presión arterial alta, la glucosa elevada en sangre,
el aumento repentino de peso en el rostro y el abdomen, la piel más delgada y
las estrías pueden ser síntomas de afecciones relacionadas con un aumento en
los niveles de cortisol. Sin embargo, pese a lo que puedas leer en línea, las
enfermedades relacionadas con el cortisol son extremadamente raras.
“La
diabetes, la presión arterial alta y el aumento de peso son padecimientos
comunes que vemos con frecuencia, pero es muy poco probable que una enfermedad
médica real que provoque niveles anormalmente altos de cortisol sea la
responsable”, señala la Dra. Archana Sadhu, endocrinóloga del Hospital Houston
Methodist.
En
realidad, el cortisol sube y baja a lo largo del día, y el estrés externo puede
hacer que se libere cortisol en el cuerpo, por eso se le conoce como la hormona
del estrés. Pero ahí es donde se entra en una “zona gris”, de acuerdo con
especialista, y probablemente por eso muchas personas atribuyen sus síntomas a
niveles elevados de cortisol.
El
cortisol desempeña un papel clave en la salud, y entender qué es, cómo funciona
y cuándo acudir al médico son pasos importantes para mejorar tu bienestar y tu
educación en salud.
¿Qué
es el cortisol y qué hace?: El cuerpo utiliza hormonas para enviar mensajes
entre sus distintas partes. El cortisol es un tipo de hormona que producen las
glándulas suprarrenales, ubicadas encima de cada riñón, y ayuda a responder
ante el estrés. Además, puede comunicarse con casi todos los sistemas de
órganos del cuerpo.
“El
cortisol es una de nuestras hormonas de ‘lucha o huida’”, explica la Dra.
Sadhu. “Es un mecanismo clave de supervivencia desde tiempos antiguos. Al
sentir que algo peligroso se acercaba, teníamos que pelear o correr para
sobrevivir. Y el cortisol es una de las h¿QUÉ
ES EL CORTISOL? LA VERDAD
SOBRE LA HORMONA DEL ESTRES
ormonas
principales que se liberan en momentos de necesidad y estrés”.
“Así
que puedes imaginar por qué el cortisol cumple un papel fundamental en elevar y
mantener la presión arterial, mantener los niveles de glucosa en sangre y
conservar el equilibrio químico en la sangre —todo en anticipación a la
actividad física para la que el cuerpo fue diseñado en una potencial huida—”,
comenta la Dra. Sadhu.
Además
de regular la respuesta al estrés, el cortisol influye en muchas funciones
esenciales para el bienestar, entre ellas:
• Metabolismo
• Niveles de azúcar en sangre
• Respuesta antiinflamatoria
• Presión arterial
• Frecuencia cardiaca
• Ritmo circadiano (ciclo
sueño-vigilia)
¿Cómo
regula el cuerpo los niveles de cortisol?: “Tenemos tres glándulas que
controlan la liberación de cortisol en el cuerpo, y es un sistema sumamente
sofisticado con múltiples influencias que mantienen el cortisol regulado”,
señala la Dra. Sadhu.
Estas
glándulas son las suprarrenales, el hipotálamo y la hipófisis; estas dos
últimas se encuentran en el cerebro. Cada una estimula a la otra mediante
diferentes señales hormonales para regular el cortisol en la sangre.
Los
problemas surgen cuando estas tres glándulas pierden el equilibrio.
¿Qué
puede afectar tus niveles de cortisol?: “El cortisol es único porque
incluso el estrés de la vida diaria puede afectarlo”, comenta la Dra. Sadhu.
“Sabemos que el sueño influye en los niveles de cortisol. Si no duermes bien,
el cortisol aumenta y puedes presentar síntomas como resultado”.
Como
ya se mencionó, el cortisol desempeña un papel clave en el ritmo circadiano —el
“reloj interno” del cuerpo que sigue un ciclo de 24 horas para llevar a cabo
funciones esenciales—. Según la Dra. Sadhu, el cortisol alcanza su punto máximo
por la mañana y disminuye por la noche.
“El
cortisol, junto con otras hormonas, es lo que ayuda a despertar y prepararse
para comenzar el día”, señala la Dra. Sadhu. “Cuando este patrón se altera, el
cortisol también se ve afectado.
“La
ansiedad, el insomnio, la apnea obstructiva del sueño, trabajar en turnos
nocturnos e incluso el estrés cotidiano pueden afectar el sueño y, por lo
tanto, el cortisol”, explica la endocrinóloga del Hospital Houston Methodist.
“Pero este tipo de alteraciones del ritmo circadiano pueden ser difíciles de
medir y demostrar en términos de niveles altos de cortisol circulante en sangre
que requieran tratamiento médico. Por lo general, son cambios breves, en
respuesta a un estrés inmediato, y son muy distintos de una enfermedad en la
que el cortisol se produce en exceso y circula en niveles elevados todo el
tiempo”.
Es
cierto que el cortisol participa en el estrés crónico, la falta de sueño y la
ansiedad —incluso algunos síntomas pueden parecer similares a los de un nivel
alto de cortisol como enfermedad—. Pero la Dra. Sadhu afirma que es poco
probable que el cortisol sea la causa de fondo en muchos de estos casos.
El
cortisol también puede verse afectado por los corticosteroides, versiones
sintéticas del cortisol que se utilizan para tratar diversas afecciones, entre
ellas:
• Enfermedades autoinmunes.
• Asma.
• Artritis reumatoide.
• Enfermedad inflamatoria intestinal.
• Prevención del rechazo de órganos
en pacientes trasplantados
El
uso a corto plazo de corticosteroides, como la hidrocortisona para tratar
erupciones o alergias, es poco probable que cause efectos secundarios
relacionados con el cortisol. Pero cuando se usan a largo plazo por cualquier
motivo, la Dra. Sadhu explica que pueden presentarse complicaciones. Se
recomienda mantener una comunicación cercana con el médico para vigilar
posibles efectos secundarios asociados con el tratamiento con corticosteroides
que puedan imitar enfermedades que provocan niveles altos de cortisol.
¿Cuáles
son los síntomas del exceso crónico de cortisol?: Cuando el cuerpo está
expuesto de forma crónica a demasiado cortisol —ya sea por medicamentos o por
una enfermedad—, es posible desarrollar el síndrome de Cushing, una afección poco
frecuente en la que existe un exceso de cortisol circulante durante un periodo
prolongado.
Los
signos y síntomas más comunes del síndrome de Cushing incluyen:
•
Aumento de peso: el síndrome de Cushing tiene un patrón muy específico de
aumento de peso que se concentra en el rostro; la parte posterior del cuello y
los hombros; y alrededor del abdomen.
•
Piel delgada y estrías: el exceso de cortisol puede descomponer las
proteínas de la piel, lo que provoca piel más fina y, en combinación con el aumento
de peso, estrías grandes, a menudo de color púrpura, llamadas estrías
violáceas, en el abdomen.
•
Pérdida de masa muscular y debilidad: el cortisol descompone proteínas, por
lo que niveles elevados pueden causar pérdida muscular y debilidad, especialmente
en brazos y piernas.
•
Presión arterial alta: el síndrome de Cushing puede provocar retención de
líquidos, lo que incrementa la presión arterial y causa hipertensión.
•
Glucosa alta en sangre: el cortisol también regula el azúcar en sangre, por
lo que un exceso puede ocasionar hiperglucemia crónica o incluso diabetes en
personas con síndrome de Cushing.
Otros
síntomas pueden incluir mayor riesgo de infecciones, moretones frecuentes,
acné, crecimiento de vello facial en mujeres, irregularidades menstruales e
incluso posible deterioro de la función cerebral.
“Cuando
hay demasiado cortisol, uno de los cambios físicos más notorios suele ser el
aumento de peso con una distribución muy particular”, señala la Dra. Sadhu.
“Generalmente se concentra en el rostro y las mejillas, lo que se conoce como
‘cara de luna’. También puede aparecer una ‘joroba de búfalo’, que es
acumulación de grasa en la parte posterior del cuello, así como en el abdomen”.
“Una
licencia de conducir puede ser una buena referencia histórica para identificar
estos cambios”, añade. “Si se trata de enfermedad de Cushing, es muy probable
que haya una diferencia marcada entre la fotografía antigua y el nuevo patrón
de aumento de peso repentino”.
¿Cuándo
deberías preocuparte por tus niveles de cortisol?: El síndrome de Cushing
requiere tratamiento médico. Si te preocupa tener un desequilibrio de cortisol
debido a los síntomas asociados, la Dra. Sadhu recomienda hablar con tu médico
de atención primaria sobre lo que estás experimentando.
“El
síndrome de Cushing y otras afecciones relacionadas con el cortisol tienen
síntomas y diagnósticos muy específicos, como tumores raros que secretan
cortisol. Pero, afortunadamente, no ocurren con frecuencia”.
Se
estima que solo entre 40 y 70 personas por cada millón presentan síndrome de
Cushing.


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