HIPOCAUSIA EN MUJERES: UNA
CONVERSACION
QUE VALE LA PENA ESCUCHAR
*La sordera en mujeres puede surgir por
cambios hormonales, las etapas de gestación y los distintos rangos etarios:
MED-EL
Escuchar
bien es una parte importante del bienestar de las mujeres. A lo largo de la
vida, algunas condiciones propias de su salud influyen en el funcionamiento del
oído y aumentar la probabilidad de presentar pérdida auditiva. Sin embargo,
sigue siendo un tema que recibe poca atención y que, con frecuencia, se aborda
hasta que aparecen las primeras señales.
De
acuerdo con MED-EL, líder en soluciones médicas auditivas, factores como los
cambios hormonales, las etapas de gestación y los diferentes rangos de edad se
asocian con su desarrollo, por lo que la detección temprana resulta
fundamental. En particular, algunas alteraciones hormonales pueden generar
modificaciones en el oído interno que se asocian con trastornos del equilibrio
o variaciones temporales en la audición. A estos elementos se suman factores predisponentes
o hereditarios.
Más
allá de la edad: Con el paso de los años, es común que la audición cambie.
La pérdida auditiva relacionada con la edad suele afectar a ambos oídos y se
manifiesta, sobre todo, como dificultad para percibir sonidos agudos o seguir
conversaciones en ambientes ruidosos. Esto ocurre porque, gradualmente, las
células del oído interno y las vías nerviosas que llevan el sonido al cerebro
se van modificando.
De
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 25% de las
personas mayores de 60 años presenta algún grado de afectación auditiva. Sin
embargo, la edad no es el único factor que influye en la salud del oído.
Algunos
hábitos y condiciones médicas también pueden incrementar el riesgo. El
tabaquismo, por ejemplo, se ha asociado con un mayor deterioro auditivo,
incluso más allá de la exposición al ruido. Asimismo, enfermedades crónicas
como la diabetes, la hipertensión o el colesterol elevado, así como la
exposición constante a ruidos intensos sin protección, pueden contribuir a que
la pérdida auditiva aparezca o avance con mayor rapidez.
Existen
además padecimientos que aumentan el riesgo de presentarse desde etapas más
tempranas. La otosclerosis, un trastorno hereditario que afecta la movilidad de
los pequeños huesos del oído medio, suele diagnosticarse entre los 15 y 45 años
y, en algunos casos, puede intensificarse durante el embarazo debido a los
cambios hormonales. En esta etapa gestacional, las variaciones hormonales
también podrían influir en la salud auditiva, especialmente en mujeres con
antecedentes de enfermedades sistémicas o inmunológicas.
En
esa misma línea, ciertas condiciones generales de salud podrían tener
repercusiones en la audición. El Instituto Nacional de Rehabilitación (INR)
estima que 1 de cada 3 mujeres después de la menopausia puede desarrollar
osteoporosis. Esta enfermedad, caracterizada por la disminución de la densidad
ósea, podría afectar estructuras del oído medio y favorecer alteraciones
auditivas de tipo conductivo o mixto.
Más
allá de sus causas, vivir con hipoacusia implica retos cotidianos. Como la
dificultad de seguir las conversaciones en reuniones familiares, generar
confusiones en el trabajo o llevar a evitar ciertos encuentros sociales por
miedo a no entender lo que se dice. Con el tiempo, estas situaciones impactan
el estado de ánimo y la dinámica con la pareja, la familia o las amistades.
“La
audición está directamente vinculada con la salud cerebral. Diversos estudios
han mostrado que las personas con pérdida auditiva no tratada pueden tener
hasta el doble de riesgo de presentar deterioro cognitivo. Un dato relevante es
que incluso la sordera leve, que muchas veces pasan desapercibidas, influye en
la forma en que el cerebro procesa la información, lo que genera un mayor
esfuerzo cognitivo y afectando funciones como la memoria y la atención”,
explica el Dr. Fernando Díaz, Gerente Comercial de MED-EL México.
Detectar
a tiempo hace la diferencia: Reconocer las primeras señales y acudir a una
valoración especializada marca una diferencia significativa. Un diagnóstico
preciso permite identificar la causa de la pérdida auditiva y orientar hacia
las alternativas más adecuadas en cada caso, contribuyendo a mejorar la calidad
de vida.
MED-EL,
recomienda programar evaluaciones periódicas con un profesional de la salud o
audiólogo, sobre todo si se presenta:
Pérdida auditiva gradual y progresiva.
Dificultad para seguir conversaciones,
especialmente en ambientes con ruido.
Zumbido (tinnitus) o problemas de equilibrio.
Sensación persistente de oído tapado o
bloqueo.
Sangrados, dolor, secreción o mareos.
Prestar
atención a estas señales y darles seguimiento profesional oportuno permite
actuar con mayor claridad y confianza, favoreciendo un manejo adecuado de la salud
auditiva a lo largo del tiempo.
Tecnología
que abre nuevas posibilidades: Hoy existe una amplia gama de alternativas
tecnológicas que permiten atender distintos grados y tipos de pérdida auditiva.
Entre ellas destacan audífonos de última generación, implantes cocleares,
implantes de oído medio, sistemas de conducción ósea —implantables y no
implantables— y soluciones desarrolladas con ingeniería médica austriaca de
alta precisión.
Estas
innovaciones incorporan cada vez más conectividad inalámbrica, lo que facilita
la transmisión directa de audio desde teléfonos inteligentes u otros
dispositivos, mejorando la experiencia auditiva en la vida diaria. En casos de
pérdida auditiva severa o profunda, los implantes cocleares representan una
opción avanzada que estimula directamente el nervio auditivo y puede devolver
acceso significativo a los sonidos del entorno.
Con
acompañamiento profesional y rehabilitación auditiva, estas soluciones
fortalecen la comunicación y la autonomía, permitiendo mantener una vida activa
y conectada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario