OBESIDAD EN MÉXICO: UNA
ENFERMEDAD METABÓLICA
QUE REQUIERE TRATAMIENTO
MÉDICO ESTRUCTURADO
*En el marco del Día Mundial de la Obesidad,
04 de marzo, especialistas advierten que México enfrenta una emergencia
metabólica sin precedentes
De
acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua (ENSANUT), el
76.2% de los adultos mexicanos vive con sobrepeso u obesidad. Es decir, tres de
cada cuatro adultos presentan exceso de peso. En población joven, la situación
es igualmente preocupante: 34.2% de niños entre 5 y 11 años viven con sobrepeso
u obesidad y 38.1% de adolescentes presentan esta condición.
Estas
cifras colocan a México entre los países con mayor prevalencia de obesidad a
nivel mundial y explican por qué también ocupa uno de los primeros lugares en
diabetes mellitus tipo 2. La obesidad está directamente relacionada con
enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad
cardiovascular, apnea del sueño, hígado graso y algunos tipos de cáncer.
“La
obesidad dejó de ser un tema estético hace años. Hoy estamos frente a una
enfermedad metabólica que está impulsando la epidemia de diabetes y
complicaciones cardiovasculares en el país”, señala el Dr. Jesús Cabral,
experto en cirugía bariátrica y tecnologías médicas avanzadas para el
tratamiento de la obesidad.
No
es falta de voluntad, es una enfermedad crónica y multifactorial: La
obesidad es el resultado de múltiples factores: genéticos, hormonales,
ambientales, psicológicos y sociales. Actualmente se reconoce que implica
desregulación hormonal del apetito, cambios neurobiológicos en los mecanismos
de saciedad y adaptaciones metabólicas que favorecen la recuperación del peso
perdido.
“Cuando
el metabolismo está comprometido, no basta con buena intención. En muchos casos
se requiere intervención médica estructurada. La obesidad es una enfermedad
crónica y debe tratarse como tal”, enfatiza el Dr. Cabral.
Cirugía
metabólica: intervención segura y con impacto real: En casos avanzados, la
cirugía bariátrica metabólica se ha consolidado como una de las herramientas
más eficaces cuando está correctamente indicada.
“Yo
opero metabolismo, no peso. La cirugía bariátrica modifica mecanismos
hormonales y metabólicos alterados en la obesidad. No es estética, es medicina
de alta especialidad”, explica el especialista.
Además
de la pérdida significativa de peso, la cirugía produce:
Control y, en muchos casos, remisión de
diabetes tipo 2.
Mejoría de hipertensión arterial y
dislipidemia.
Disminución de hormonas del hambre como la
grelina.
Mayor sensibilidad a la insulina.
Modificación de las señales
intestino-cerebro que regulan el metabolismo.
Estudios
clínicos realizados en México muestran:
Hasta 77 % de pérdida del exceso de peso a
1–2 años.
Aproximadamente 69 % de remisión de diabetes
tipo 2.
Bajos índices de complicaciones cuando se
realiza en centros especializados.
Además,
puede reducir la necesidad de medicamentos a largo plazo y prevenir
complicaciones futuras derivadas de enfermedades metabólicas. “Hoy, con
tecnologías médicas avanzadas y protocolos estrictos de seguridad, la cirugía
bariátrica es uno de los procedimientos gastrointestinales más seguros. La
diferencia está en la indicación correcta y en realizarla bajo estándares de
alta especialidad”, puntualiza.
Un
cambio urgente en la narrativa: El mensaje en este Día Mundial de la Obesidad es claro: la obesidad debe tratarse como
cualquier otra enfermedad crónica, con diagnóstico oportuno, tratamiento
individualizado y acompañamiento médico continuo.
“Si
seguimos viendo la obesidad como un tema superficial, seguiremos acumulando
complicaciones. Cuando la cirugía está correctamente indicada, puede
representar salud recuperada, prevención de complicaciones y años de vida
ganados”, concluye el Dr. Cabral.

No hay comentarios:
Publicar un comentario