LAS INFECCIONES
RESPIRATORIAS RECURRENTES SON
LA CAUSA HASTA DE UN 40% DE
AUSENTISMO LABORAL
*Cuatro de cada diez mexicanos padecen
padecimientos alérgicos en temporadas de alta concentración de polen
Las
infecciones de vías respiratorias aumentan cada año durante el cambio de
estación, especialmente en primavera, cuando el polen y los alérgenos
ambientales se combinan con cambios de clima que debilitan las defensas
naturales del cuerpo.
En
México, estos padecimientos se mantienen entre las principales causas de
consulta médica y representan una de las razones más frecuentes de ausentismo
laboral al año, afectando la productividad y calidad de vida.
Síntomas
como la congestión nasal, estornudos, dolor de garganta o fatiga suelen
atribuirse únicamente a “alergias primaverales”. Sin embargo, especialistas
advierten que muchos de estos casos corresponden en realidad a infecciones
respiratorias recurrentes, que pueden repetirse varias veces al año cuando el
sistema inmunológico se encuentra debilitado, por estrés, falta de sueño o a
una exposición constante de patógenos.
En
México se estima que los padecimientos alérgicos como la rinitis o la
conjuntivitis pueden afectar hasta a 4 de cada 10 personas en temporadas de
alta concentración de polen, lo que dificulta distinguir entre una reacción
alérgica y una infección respiratoria en sus primeras etapas.
Esta
confusión puede retrasar la atención médica y favorece la aparición de
episodios prolongados o complicaciones como sinusitis crónica o bronquitis.
Más
allá de la molestia de un estornudo pasajero, el cuidado de las vías
respiratorias en la vida adulta se ha consolidado como un pilar fundamental de
la calidad de vida y la productividad.
Al
respecto, la doctora Carmen Celeste Rosas Guerra, gerente médico de Medicina
General en Merck México, menciona que “estudios clínicos han demostrado que el
uso de lisados bacterianos mecánicos de administración sublingual para el
tratamiento de estas afecciones reduce hasta en un 50% el ausentismo laboral y
recorta en un 54% la incidencia de infecciones recurrentes, convirtiéndose en
un aliado estratégico en el cuidado de la salud del mexicano”.
CUIDADO A LOS ADULTOS MAYORES
En
la población adulta, donde el sistema inmunitario suele verse comprometido por
factores modernos como el estrés crónico y la falta de descanso, el tratamiento
preventivo efectivo puede marcar la diferencia entre un par de días a semanas
de malestar innecesario o la aparición de complicaciones mayores como la sinusitis
crónica o la bronquitis, que no solo afectan los pulmones, sino que desgastan
la calidad de vida de quien las padece.
En
el ámbito de la inmunología moderna, la clave ya no es solo curar, sino
preparar al cuerpo antes de que el patógeno ataque.
Al
respecto, la doctora Carmen Celeste Rosas Guerra destaca que “hoy en día
contamos con herramientas robustas para enfrentar las infecciones recurrentes
en las vías respiratorias, como los lisados bacterianos mecánicos polivalentes.
Estos tratamientos actúan como un 'entrenamiento' avanzado para nuestras
defensas, induciendo una protección superior y demostrando una alta eficacia
tanto contra bacterias como contra virus, logrando que su uso evite hasta tres
episodios de infecciones por año, un beneficio que se extiende a lo largo de
todas las etapas de la vida, desde niños y adultos hasta adultos mayores”.
En
este sentido, la verdadera protección surge de la construcción de una fortaleza
preventiva en nuestra rutina diaria. Expertos coinciden en que pequeños ajustes
en el estilo de vida pueden ser determinantes:
● Mantener una hidratación constante para
fortalecer las barreras mucosas.
● Realizar lavados nasales regulares para
eliminar alérgenos y patógenos.
● Reducir exposición al polen en el exterior
en horas pico.
● Ventilación adecuada en espacios cerrados.
● Lavado frecuente de manos.
● Consulta médica para integrar tratamientos
preventivos, como los lisados bacterianos.
Si
a esto le sumamos el lavado frecuente de manos y, fundamentalmente, la visita
al médico para integrar tratamientos preventivos de vanguardia —como los
lisados bacterianos—, la carga viral y alérgica de esta temporada dejará de ser
una amenaza para convertirse en un episodio bajo control.
Marzo
y la primavera no tienen por qué ser sinónimo de pañuelos y congestión. Al
adoptar una estrategia de cuidado consciente y respaldada por la innovación
médica, no solo protegemos nuestros pulmones, sino que aseguramos nuestra
productividad y bienestar en la transición hacia la primavera.

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