lunes, 4 de mayo de 2026

 

DIA MUNDIAL DE LA HIPERTENSION PULMONAR: LA BATALLA

POR IDENTIFICAR DE MANERA TEMPRANA LOS SINTOMAS

 

*Cerca de 15 mil personas viven con Hipertensión Pulmonar en nuestro país

 

 

El 5 de mayo no solo conmemora la memoria de una batalla histórica, sino también la batalla diaria que enfrentan cientos de pacientes que viven con las consecuencias de la Hipertensión Pulmonar, un trastorno respiratorio poco conocido.

Esta fecha nos recuerda a nivel mundial la importancia vital de la identificación temprana de sus síntomas, lo cual es crucial para mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.

La hipertensión pulmonar (HP) es un aumento de la presión en las arterias pulmonares, lo que puede llevar a complicaciones graves y afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen, haciendo casi imposible el realizar actividades simples, como caminar o subir escalones, por una sensación de falta de aire.

En México, se estima que aproximadamente 15 mil personas viven con esta condición, mientras que, a nivel mundial, se calcula que entre 15 y 50 personas por cada millón la sufren, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La identificación temprana de los síntomas es fundamental para el tratamiento efectivo de la hipertensión pulmonar. Los signos más comunes incluyen dificultad para respirar, fatiga extrema, mareos y dolor en el pecho.

Sin embargo, estos síntomas a menudo se confunden con otras condiciones, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento. En México, el tiempo promedio para recibir un diagnóstico correcto puede ser de hasta 2 años, lo que resalta la necesidad de una mayor educación y sensibilización sobre esta enfermedad.

La Dra. Alejandra Moreira, especialista en enfermedades respiratorias y Gerente Médico en Bayer, enfatiza: “La detección temprana de la hipertensión pulmonar es crucial. No solo mejora las oportunidades de tratamiento, sino que también puede salvar vidas. Debemos educar a los pacientes y a los profesionales de la salud sobre los síntomas y la importancia de una evaluación adecuada. Ignorar los signos puede llevar a un diagnóstico tardío y a un tratamiento menos efectivo”.

Según el registro de la OMS, la hipertensión pulmonar afecta a aproximadamente 25 millones de personas en todo el mundo, y se estima que tiene una tasa de mortalidad del 15% al año si no se trata adecuadamente. Aunque existen tratamientos que pueden ayudar a manejar la enfermedad, muchos de ellos son paliativos; en México, menos del 30% de los pacientes reciben tratamientos innovadores que pueden mejorar significativamente su calidad de vida y prolongar la supervivencia.

“La comunidad médica necesita enfocarse en proporcionar tratamientos innovadores que vayan más allá de los enfoques paliativos tradicionales. La investigación y el desarrollo de nuevas terapias son esenciales para ofrecer a los y las pacientes opciones que realmente mejoren su bienestar y no solo alivien temporalmente los síntomas. La hipertensión pulmonar no debe ser vista como una condición que solo se puede manejar, sino como una enfermedad que puede ser tratada de manera efectiva con las herramientas adecuadas”, aseguró la especialista.

Los especialistas coinciden que el Día Mundial de la Hipertensión Pulmonar, a celebrarse este martes 05 de mayo, es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la identificación temprana de los síntomas y la necesidad de tratamientos innovadores. La colaboración entre pacientes, médicos y organizaciones de salud es esencial para mejorar la atención y los resultados para quienes viven con esta enfermedad.

 

 

 

FORTALECER A LA FAMILIA ES LA CLAVE PARA

PREVENIR ADICCIONES EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

 


 

Cuando se habla de adicciones, la atención suele centrarse casi exclusivamente en la persona que consume. Sin embargo, la prevención comienza mucho antes y en un lugar más cercano: la familia. El espacio donde se aprenden formas de relacionarse, de manejar las emociones, de solucionar los conflictos y descubrir el sentido de la vida.

El consumo de cualquier droga alguna vez en la vida en jóvenes de 12 a 17 años pasó de 6.4% en 2016 a 4.7% en 2025, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025. En el caso de drogas ilegales, la prevalencia disminuyó de 6.2% a 4.1% en el mismo periodo.

Sin embargo, el consumo en el último año se ha mantenido prácticamente sin cambios, con una prevalencia de 2.5% en 2025, lo que indica que el problema persiste en etapas tempranas y sigue requiriendo atención sostenida.

“Uno de los errores más frecuentes en prevención es reducirla a información, advertencias o prohibiciones. Informar es importante, pero no suficiente. El verdadero punto de partida está en el entorno: en la familia, en la forma en que se gestionan las emociones y en la calidad de los vínculos”, señala Juan Esteban Gutiérrez Manzano, logoterapeuta y especialista en atención a familiares de personas enfermas de adicción.

El especialista subraya que muchos adolescentes que experimentan con drogas lo hacen en contextos donde existen vacíos emocionales o afectivos, falta de comunicación o ausencia de herramientas para enfrentar el estrés, la frustración o la presión social.

Iniciar el consumo en edades tempranas, incrementa la probabilidad de desarrollar dependencia en la adultez, así como problemas asociados a la salud mental, de acuerdo con la Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC) y la Secretaría de Salud.

En 2025, la droga ilegal más consumida entre adolescentes sigue siendo el cannabis (3.7% alguna vez en la vida y 1.9% en el último año), seguida por cocaína (0.9%) e inhalables (0.6%).

     Prevención real desde el acompañamiento: Para Gutiérrez Manzano, uno de los principales errores es abordar el tema desde el miedo o el castigo.

“Cuando un niño o adolescente experimenta con drogas, muchas veces la reacción es inmediata: castigar, prohibir o negar. El miedo por lo general se convierte en violencia. Pero lo que más necesita en ese momento es contención, escucha y guía. Lo principal es investigar qué vacío o inseguridad llevó al menor al consumo. Sin eso, el problema no desaparece, solo se oculta”, comenta.

El especialista apunta a que la familia puede ser tanto un factor de riesgo como un espacio de soporte, siempre y cuando el acompañamiento se dé desde los límites, el respeto y no desde la culpa o la sobreprotección.

“Fortalecer el papel de la familia implica abandonar la lógica de la culpa. Buscar responsables solo genera defensas y bloquea los procesos de cambio y comprensión. En lugar de eso, es necesario adoptar una mirada de corresponsabilidad: cada miembro influye en el sistema y todos pueden participar en su transformación”, señala. “La familia no necesita ser perfecta, no hay familias perfectas, los integrantes  necesitan ser conscientes, participar en la interacción.

     ¿Qué pueden hacer padres y cuidadores?: De acuerdo con especialistas y autoridades de salud, algunas acciones clave para prevenir y atender el consumo en menores incluyen:

   1.- Fomentar comunicación abierta y constante sobre emociones, presión social y consumo sin estigmas.

   2.- Detectar señales tempranas de cambios de conducta, aislamiento o alteraciones emocionales y en el entorno y amistades de los hijos.

   3.- Establecer límites claros.

   4.- Evitar respuestas punitivas inmediatas.

   5.- Buscar apoyo profesional.

“Mientras sigamos viendo la adicción como un problema individual o moral, vamos a llegar tarde”, apunta Gutiérrez Manzano. “Necesitamos entenderla como una realidad que involucra salud mental y entorno comunitario. En ese contexto, el acompañamiento a las familias es de extrema relevancia”.

Finalmente, enfatiza que la prevención comienza mucho antes del consumo. “Acompañar a un niño o adolescente no es solo evitar que consuma. Es detectar algún vacío o inseguridad a tiempo, validar sus logros y corregir con empatía sus errores,  ayudarle a construir sentido de vida, identidad y herramientas para enfrentar lo que vive”.