31 de marzo: Día Mundial del Cáncer de Colon
NUEVO ESTUDIO EN CANCER DE
COLON: PISTAS
MOLECULARES QUE EXPLICAN LA
RESPUESTA
A LA INMUNOTRAPIA
Un
nuevo estudio liderado desde Houston revela que algunos pacientes con una forma
particularmente agresiva de cáncer de colon avanzado podrían beneficiarse de
una combinación innovadora de tratamientos.
El
ensayo clínico, en fase 1/2, no solo mostró resultados prometedores, sino que
también ofrece nuevas pistas sobre por qué algunas personas responden bien a la
inmunoterapia y otras no.
La
investigación se centró en pacientes con cáncer colorrectal metastásico de tipo
MSS, lo que significa que sus tumores tienen microsatélites estables; es decir,
no presentan fallas en el sistema natural que repara el ADN. Aunque esto podría
parecer algo positivo, en la práctica hace que el sistema inmune tenga más
dificultad para reconocer al tumor, lo que explica por qué este tipo de cáncer
suele responder mal a la inmunoterapia.
Además,
los pacientes presentaban la mutación BRAFV600E, una alteración genética
asociada con tumores más agresivos y de peor pronóstico. Este subgrupo
representa alrededor del 10 % de los casos y, hasta
ahora, ha tenido opciones de tratamiento limitadas.
En
este ensayo, los investigadores del Hospital Houston Methodist probaron una
combinación de tres fármacos: encorafenib, que actúa directamente sobre la
mutación BRAF; cetuximab, una terapia dirigida que bloquea señales clave para
el crecimiento tumoral; y nivolumab, un medicamento de inmunoterapia que ayuda
al sistema inmune a reconocer y atacar las células cancerosas. El régimen
combinado mostró resultados claramente superiores a los que se observan cuando
estas terapias se utilizan por separado.
“Fue
un ensayo clínico muy exitoso, pero la gran pregunta en inmunoterapia siempre
es por qué algunos pacientes responden y otros no”, explica la Dra. Kyuson Yun,
coautora del estudio, profesora de neurología e investigadora en cáncer del
Hospital Houston Methodist.
El
estudio fue publicado en la revista Cancer Cell en noviembre y estuvo liderado
por especialistas en oncología gastrointestinal del MD Anderson. El equipo del
Houston Methodist fue responsable del análisis biológico detallado que acompañó
los resultados clínicos.
DIFICIL DE TRATAR
Un
estudio enfocado en uno de los grupos más difíciles de tratar: De los 26
pacientes incluidos en el ensayo, el 50 % respondió al tratamiento,
y la supervivencia media fue de 22 meses, más del doble de lo que
históricamente se ha logrado con terapias dirigidas estándar en este grupo de
pacientes.
Estos
resultados son relevantes porque, si bien la inmunoterapia ha transformado el
tratamiento de algunos subtipos de cáncer colorrectal, la gran mayoría de los
tumores —incluidos los MSS— no responden bien cuando se trata de inmunoterapia
sola. Dentro de este grupo, los tumores con mutación BRAFV600E se caracterizan
por un crecimiento rápido, una mayor capacidad de diseminación y una
resistencia temprana a muchos tratamientos.
El
nuevo estudio sugiere que al combinar inmunoterapia con fármacos que bloquean
rutas internas de crecimiento celular —como la vía MAPK, que las células
cancerosas utilizan para multiplicarse y sobrevivir— es posible “reprogramar”
el tumor y hacerlo más visible para el sistema inmune.
¿Qué diferencia a los tumores que responden
de los que no?
Más
allá de los resultados clínicos, uno de los aportes más importantes del estudio
fue el análisis profundo de lo que ocurre a nivel biológico en los pacientes
que no respondieron al tratamiento.
El
equipo de la Dra. Yun analizó muestras de tumor y de sangre tomadas antes y
durante la terapia, utilizando herramientas avanzadas como modelos
tridimensionales de laboratorio, estudios de expresión genética en biopsias y
el análisis de pequeñas vesículas presentes en la sangre que transportan
información del tumor.
En
los pacientes que no respondieron, los investigadores observaron una activación
marcada de la vía del complemento, una parte del sistema inmune que, en este
contexto, parece favorecer un entorno que protege al tumor. También se detectó
una mayor presencia de señales asociadas con células mieloides, que pueden
actuar como barreras que impiden que la inmunoterapia funcione de forma eficaz.
“La
activación de la vía del complemento fue una de las señales más claras en los
pacientes que no respondieron”, apunta la especialista del Hospital Houston
Methodist. “Esto sugiere que algunos tumores mantienen activamente un entorno
inmunosupresor, incluso cuando usamos tratamientos diseñados para superarlo”.
DIFERENCIAS BIOLOGICAS
Respuestas duraderas en un grupo reducido de
pacientes: Un
hallazgo importante fue que estas diferencias biológicas no eran fijas. En los
pacientes que sí respondieron, los análisis mostraron cambios progresivos en el
sistema inmune a lo largo del tratamiento, con un aumento de señales
inflamatorias que indican una respuesta activa contra el cáncer.
Por
el contrario, los pacientes que no respondieron no lograron generar estos
cambios. Dos pacientes con una activación inmunitaria especialmente intensa
mantuvieron el control de la enfermedad durante casi dos años, un resultado
poco común en este tipo de cáncer colorrectal avanzado.
Según
la Dra. Yun, estos hallazgos pueden tener un impacto directo en la práctica
clínica. Identificar de manera temprana las características moleculares
asociadas con respuesta o resistencia permitiría personalizar mejor los
tratamientos y evitar terapias que probablemente no serán eficaces.
“Más
del 90 % de los ensayos clínicos fracasan en fases
avanzadas, después de años de trabajo y enormes inversiones”, señala la
investigadora. “Si entendemos el éxito y el fracaso a nivel molecular, podremos
diseñar estudios más inteligentes y ofrecer una atención más personalizada a
los pacientes”.
Hacia
una medicina más precisa y anticipada: El estudio también destaca el papel
creciente de las biopsias líquidas, una herramienta no invasiva que permite
analizar información del tumor a partir de una muestra de sangre y seguir en
tiempo real la respuesta al tratamiento.
Estos
resultados ya están influyendo en los siguientes pasos. Actualmente se
encuentra en marcha un ensayo clínico fase 2 para evaluar esta combinación
terapéutica en un grupo más amplio de pacientes. Paralelamente, el equipo de la
Dra. Yun continúa investigando cómo bloquear los mecanismos inmunosupresores
—incluidas la vía del complemento y la actividad de células mieloides— con el
objetivo de extender los beneficios de la inmunoterapia a más personas.
“Nuestro
enfoque a largo plazo es transformar el microambiente tumoral”, concluye la
Dra. Yun. “Si logramos modificar ese entorno para que el sistema inmune
realmente pueda hacer su trabajo, se abre la puerta a tratamientos contra el
cáncer mucho más eficaces”.
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