PERSISTEN DESIGUALDADES DE
FINANCIAMIENTO
ENTRE SUBSISTEMAS: EL
SERVICIO UNIVERSAL
EN SALUD DEBE ACLARAR SU
HOJA DE RUTA
*La Coalición México SaludHable urge al
Estado mexicano a implementar mecanismos fiscales progresivos para transitar
hacia un sistema de salud justo, equitativo y democrático
Especialistas
y defensores del derecho a la salud advirtieron que el sistema sanitario
mexicano padece un déficit financiero estructural que perpetúa la desigualdad y
frena el avance hacia una verdadera cobertura universal, durante la
presentación de dos nuevos estudios e informes de políticas coordinados por la
Coalición México SaludHable: "Más gasto, mayor equidad. Análisis del gasto
público en el IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar" e "Identificación de
mecanismos de financiamiento para instituciones públicas de los subsistemas
IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar".
La
doctora Belén Sáenz de Miera, de la Universidad Autónoma de Baja California Sur
y autora del primer estudio dijo que uno de los retos más importantes del país
sigue siendo garantizar el acceso a servicios de salud de calidad para toda la
población. Aunque se han hecho esfuerzos importantes en los últimos 25 años,
incluyendo la reforma recientemente anunciada, esto no será posible si no se
garantiza una inversión pública suficiente y equitativa.
En
2024 el gasto público en salud apenas alcanzó 3.3% del PIB, lo cual sigue
siendo insuficiente y permanece muy por debajo del 6% recomendado por la OMS.
Además, persisten brechas importantes en la asignación de recursos entre
población con y sin seguridad social y entre entidades federativas, agregó.
"Persiste
un problema estructural insostenible: México invierte poco y los recursos
disponibles se siguen distribuyendo de manera desigual entre instituciones y
entidades federativas. Esto genera brechas alarmantes en infraestructura,
equipamiento, personal y capacidad de atención, vulnerando el derecho
constitucional a la protección de la salud", señaló la Dra. Belén Sáenz de
Miera Juárez, autora del análisis del gasto público.
El
maestro Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, enfatizó que la
justicia social en el ámbito sanitario exige que las necesidades médicas de las
personas, y no su condición laboral o su nivel socioeconómico, determinen su
acceso al sistema de salud.
SISTEMA UNIVERSAL DE SALUD EFICIENTE
“El
Servicio Universal de Salud anunciado recientemente, como mecanismo obligatorio
de coordinación e integración de las instituciones públicas federales debe
construir una hoja de ruta que garantice su sostenibilidad financiera y
operativa. Para ello hay que delimitar el esquema de compensación financiera,
con una reforma a las legislaciones específicas del IMSS, del ISSSTE y del
ISSFAM sobre lo que consideran como derechohabiencia y mejorar las métricas
para la elaboración de indicadores sobre cobertura sanitaria y calidad de los
servicios. Para aumentar la base fiscal mediante una reforma fiscal progresiva
que abone a un pacto fiscal por derechos, la revisión y el ajuste de impuestos
generales y específicos es inevitable. En la investigación "Identificación
de mecanismos de financiamiento para instituciones públicas de los subsistemas
IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar" se ponderan distintas alternativas,
incluyendo los impuestos saludables”, apuntó Erick Antonio Ochoa.
Frente
a este panorama, en los documentos hechos públicos este día, se plantea que
para construir un Sistema Universal de Salud robusto no basta con reorganizar
los servicios administrativos; es imperativo fortalecer y diversificar las
fuentes de financiamiento público.
Por
su parte Yahaira Ochoa Ortiz, integrante de la Red de Mujeres por la Salud
(REMUSA), alertó sobre el impacto económico que las deficiencias del sistema de
salud propicia en la atención a las mujeres, que se ensaña de manera
desproporcionada con la población femenina en el país.
“El
análisis de los microdatos de la ENIGH y la ENASEM 2024 desnuda una alarmante
inequidad de género y territorio: mientras que en el 85% del país las mujeres
percibe ingresos inferiores al promedio nacional, ellas asumen la mayor carga
de enfermedades no transmisibles, con tasas de prevalencia de hipertensión
arterial (40 de cada 100) y de cáncer, significativamente superiores a las de
los hombres. En un contexto donde los hogares deben destinar un promedio del
3.4% de sus ingresos corrientes a cuidados de la salud —y la compra de
medicamentos representa el principal desembolso con un 37.8% —, la brecha
salarial desprotege a las mujeres y las obliga a gestionar padecimientos
crónicos en condiciones de extrema vulnerabilidad económica, haciendo urgente
una Cobertura Universal de Salud con perspectiva de género que detenga este
injusto empobrecimiento”.
Más
gasto, mayor equidad Análisis del gasto per cápita en el IMSS, ISSSTE e IMSS
Bienestar.
Identificación
de mecanismos de financiamiento para las instituciones públicas de los
subsistemas IMSS, ISSSTE e
IMSS-BIENESTAR



