viernes, 2 de octubre de 2026

 

LOOVIES STYX GANA PREMIO A LA INNOVACION ALIMENTARIA 2026

 


*El desarrollo combinó ciencia de alimentos, inteligencia artificial y tecnología de procesamiento para convertir una mezcla de 14 vegetales y una fruta en un snack crujiente sin harinas, aceites, ni azúcar añadida

 

 

Después de cuatro años de desarrollo y 326 pruebas para resolver simultáneamente formulación, textura, sabor y proceso, Loovies Styx fue reconocido como ganador del Premio a la Innovación Alimenticia 2026 de THE FOOD TECH®, uno de los distintivos especializados de la industria de alimentos y bebidas más relevantes en Latinoamérica.

El reconocimiento en la categoría “Producto Innovador - Alimentos”, fue recibido en Ciudad de México por David Spaggiari, Gerente Comercial de Loovies, durante THE FOOD TECH® | SUMMIT & EXPO 2026, encuentro que reúne a profesionales de ciencia, tecnología, formulación, procesamiento e innovación alimentaria.

El Premio a la Innovación Alimenticia, avalado por el Institute of Food Technologists (IFT), reconoce proyectos y empresas que desarrollan soluciones innovadoras para responder a las nuevas necesidades de la industria y los consumidores. Su jurado está integrado por especialistas en ciencia y nutrición de alimentos, tecnología, sustentabilidad e investigación de mercados.

Para Loovies, el reconocimiento llega en un momento clave: la compañía inicia en México la etapa comercial de Styx después de un proceso de desarrollo que involucró especialistas y capacidades de México, Canadá, España y Suiza.

     Cuando la innovación empieza por el proceso: Styx parte de una formulación de 14 vegetales y una fruta. Cada porción de 22 gramos se elabora a partir de aproximadamente 150 gramos de estos alimentos antes de su deshidratación y no contiene harinas, aceites, ni azúcar añadida.

Conseguir que esa composición tuviera la textura y experiencia asociadas con una botana tradicional llevó a Loovies a desarrollar de manera paralela la fórmula y el proceso de producción. De ese trabajo surgió NutrionIQ™, una plataforma que integra ciencia de alimentos, inteligencia artificial y tecnología de procesamiento. El sistema incorpora REV™ (Radiant Energy Vacuum), tecnología de deshidratación bajo vacío, desarrollada por la compañía canadiense EnWave, y protegida por 18 patentes internacionales.

Durante el desarrollo, se utilizó inteligencia artificial para modelar y simular variables como presión, temperatura y tiempo, con el objetivo de acelerar pruebas y comprender cómo pequeños cambios podían modificar la textura y el resultado final del producto.

“La tecnología hace posible el producto; el sabor hace posible que la gente lo elija otra vez. La innovación no podía sustituir al sabor, tenía que ayudarnos a conseguirlo”, señaló Héctor M. Sánchez, fundador y CEO de Loovies.

     De 326 pruebas a producción: El desarrollo de Styx no fue lineal. Algunas formulaciones alcanzaban los objetivos nutricionales, sin embargo no funcionaban en textura; otras resolvían la estructura, más no el sabor o no podían reproducirse a mayor escala. “El producto que existe hoy, salió de cuatro años de equivocarnos, aprender y volver a intentar hasta que las piezas empezaron a funcionar juntas”, agregó Sánchez.

La transición del laboratorio a una operación industrial representó un segundo desafío. Continuar ajustando formulación, humedad, temperatura, presión y proceso para reproducir de manera consistente las características alcanzadas durante la etapa experimental.

A esta validación tecnológica se suma una evaluación independiente encabezada por el Dr. Javier Morán, del Instituto Universitario de Innovación Alimentaria y Regulatoria de la Universidad Católica de Murcia, que analizó Styx dentro de un universo de 136,585 productos empacados y frente a 15 marcos internacionales de clasificación no nutricional y regulatoria. El producto fue el único evaluado que alcanzó simultáneamente la máxima clasificación en los 15 sistemas considerados.

El reconocimiento coincide con el inicio del lanzamiento comercial de Styx en México, después de una etapa de investigación y desarrollo internacional. Para la compañía, el siguiente desafío será trasladar la innovación tecnológica a una operación cada vez más eficiente y escalable sin modificar las características que tomó cuatro años desarrollar.

Styx es el primer producto de Loovies y marca el inicio de una estrategia con la que la compañía busca aplicar ciencia, tecnología y nuevos procesos de producción al desarrollo de otras categorías de alimentos.

 

 

 

¿PUEDE LA MICROBIOTA INFLUIR EN LA SALUD MENTAL

DURANTE EL ENVEJECIMIENTO? INVESTIGACION

MEXICANA BUSCARA RESPUESTAS

 

*Una investigación mexicana estudiará la relación entre la microbiota intestinal, la inflamación y la función cognitiva durante el envejecimiento

 


 

Este año, la convocatoria de Biocodex Microbiota Foundation México se centró en explorar la relación entre la microbiota y la salud mental. El proyecto seleccionado para recibir un apoyo de 25 mil euros para su desarrollo lleva por título “Microbiota intestinal, salud mental y función cognitiva en adultos mayores mexicanos: integración de ácidos grasos de cadena corta, inflamación sistémica y BDNF sérico” (MICRO-SALMENT).

La investigación es encabezada por la Dra. Gabriela A. Martínez Nava, junto con un equipo multidisciplinario de investigadores del Laboratorio de Gerociencias del Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra Ibarra (INRLGII).

El estudio busca comprender mejor cómo las bacterias que habitan en el intestino podrían relacionarse con el bienestar emocional y la función cognitiva durante el envejecimiento.

     Un tema especialmente relevante para México: México está experimentando un rápido proceso de envejecimiento poblacional. Actualmente, alrededor de 19 millones de personas son adultos mayores, lo que representa cerca del 15% de la población.

Sin embargo, cuando se estudia la microbiota intestinal y su relación con la salud durante el envejecimiento, los adultos mayores mexicanos todavía están poco representados en la investigación científica. Gran parte del conocimiento disponible proviene de poblaciones con hábitos de alimentación, estilos de vida y características sociodemográficas diferentes a las de nuestro país.

En este contexto, el proyecto MICRO-SALMENT busca contribuir a cerrar esta brecha mediante la generación de evidencia directamente en población mexicana.

     ¿Qué tienen que ver el intestino y el cerebro?: En nuestro intestino habitan billones de microorganismos que conforman la microbiota intestinal. Además de participar en procesos como la digestión y la protección del organismo, existe una comunicación constante entre el intestino y el cerebro, conocida como eje intestino-cerebro.

La ciencia estudia cada vez más cómo esta comunicación podría estar relacionada con aspectos como el estado de ánimo, la memoria y otras funciones cerebrales.

Una de las posibles piezas de esta conexión es la inflamación. Conforme envejecemos, puede aparecer un estado de inflamación leve y persistente, conocido como inflammaging. Algunas bacterias intestinales producen sustancias denominadas ácidos grasos de cadena corta, que se generan, entre otros mecanismos, cuando estos microorganismos fermentan la fibra presente en alimentos como frutas, verduras y cereales integrales. Estas sustancias podrían participar en la regulación de distintos procesos inflamatorios del organismo.

     La pregunta que busca responder la investigación: De manera sencilla, los investigadores quieren saber si, en los adultos mayores mexicanos, existe una relación entre la composición y actividad de la microbiota intestinal, los niveles de inflamación y determinados indicadores del estado de ánimo y la función cognitiva, como la memoria y la atención.

El estudio no parte de la idea de que una bacteria determinada sea responsable de una mejor salud mental ni pretende establecer, en esta etapa, una relación de causa y efecto. Su objetivo es identificar posibles asociaciones entre estos factores y generar conocimiento que permita comprender mejor el funcionamiento del eje intestino-cerebro durante el envejecimiento.

     200 adultos mayores mexicanos participarán en la investigación: El proyecto contempla la participación de 200 adultos mayores mexicanos. Los investigadores evaluarán aspectos relacionados con el estado de ánimo, el sueño, la memoria y la atención, además de analizar muestras biológicas para estudiar la microbiota intestinal y distintos indicadores relacionados con la inflamación y la comunicación entre el intestino y el cerebro.

Asimismo, el proyecto contempla que los participantes reciban información sobre algunos de los resultados obtenidos en las evaluaciones y orientación en caso de que alguno de ellos sugiera la conveniencia de una revisión adicional.

     Investigación mexicana para un envejecimiento con mayor bienestar: Este estudio representa un primer paso para comprender mejor una relación compleja que continúa siendo objeto de investigación científica. No busca presentar a la microbiota como una cura ni hacer promesas sobre la prevención de problemas de salud mental o del deterioro cognitivo.

En cambio, busca generar evidencia que permita conocer si determinadas características de la microbiota intestinal se relacionan con los niveles de inflamación y con indicadores del estado de ánimo y la función cognitiva en los adultos mayores mexicanos.

A largo plazo, este conocimiento podría contribuir a explorar estrategias relacionadas con la alimentación y otros hábitos de vida como parte de un enfoque integral para favorecer un envejecimiento saludable.

Sobre todo, el proyecto pone en el centro una idea fundamental: envejecer no tiene por qué significar perder bienestar físico, mental o social. Para avanzar en esa dirección, conocer mejor las características y necesidades de nuestra propia población resulta fundamental para desarrollar nuevas formas de acompañar esta etapa de la vida.

 

 

 

ANTE LAS NUEVAS ALTERNATIVAS PARA OBESIDAD Y

DIABETES TIPO 2, LILLY REFUERZA EL LLAMADO

A LA SEGURIDAD DEL PACIENTE

 


*Eli Lilly es el único fabricante y distribuidor autorizado de su nuevo tratamiento oral (orforglipron) en México: debe adquirirse exclusivamente en farmacias de cadenas reconocidas y con prescripción médica

 

 

Con la llegada de nuevos tratamientos para el manejo de la obesidad y la diabetes tipo 2 a farmacias de todo el país, Eli Lilly y Compañía de México, S.A. de C.V. reforzó su llamado a la población y a los profesionales de la salud a extremar precauciones frente a dos riesgos crecientes: la circulación de productos falsificados o de procedencia irregular, y la automedicación sin supervisión médica.

Eli Lilly es el único fabricante y distribuidor autorizado de su nuevo tratamiento oral (orforglipron) en México, aprobado por COFEPRIS para el manejo de la obesidad o sobrepeso con al menos una comorbilidad asociada al peso, y para el control glucémico en diabetes tipo 2.

La compañía recomienda adquirirlo exclusivamente con prescripción médica y en farmacias de cadenas reconocidas, y confirmar, antes de cualquier compra, que el producto cuenta con registro sanitario vigente: el permiso que otorga COFEPRIS tras evaluar que un medicamento es seguro para su venta en el país.

Los productos sin este registro, de procedencia desconocida, pueden contener sustancias no verificadas, dosis incorrectas o contaminantes, y representan un riesgo serio para la salud.

La compañía reitera, además, que la automedicación y la autoprescripción no son prácticas seguras. Ante cualquier duda o necesidad de tratamiento, es indispensable acudir con un profesional de la salud calificado, quien podrá realizar una valoración clínica integral y determinar la opción terapéutica más adecuada para cada persona.

Este llamado cobra especial relevancia frente a la magnitud del reto que representan ambas enfermedades para el país. En 2024, el IMSS destinó 38,802 millones de pesos a la atención de diabetes, el equivalente a 106 millones de pesos diarios.

A esto se suma el gasto que enfrentan las familias: de acuerdo con un cálculo de Profeco basado en precios de medicamentos e insumos, una persona con diabetes tipo 2 gasta entre 24,086 y 46,949 pesos al año para sostener su tratamiento. Estas cifras muestran que el acceso a tratamientos seguros, a través de canales confiables, no es solo una recomendación, sino una necesidad frente a la presión económica que ya enfrentan el sistema de salud y las familias mexicanas.

En un contexto donde la obesidad y la diabetes tipo 2 afectan múltiples dimensiones de la vida de las personas, incluidas su salud emocional, este llamado cobra especial importancia. De acuerdo con la Secretaría de Salud, entre 30% y 60% de las personas con obesidad presentan alguna condición de salud mental, como depresión, ansiedad, baja autoestima o alteraciones de la conducta alimentaria.

Sin embargo, la atención a este componente sigue siendo limitada: de acuerdo con un cálculo del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el presupuesto destinado a salud mental representa apenas 1.3% del presupuesto total de salud en México, mientras que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que, de no fortalecerse esta atención, el costo combinado de las enfermedades no transmisibles y los trastornos de salud mental en la región seguirá creciendo de forma significativa en las próximas décadas.

Por ello, Lilly insiste en que el acceso a cualquier tratamiento debe darse siempre de la mano de una valoración médica integral, que considere tanto la salud física como la emocional de cada persona.

“Cuando la disponibilidad de un tratamiento crece, también aumenta el riesgo de que circulen productos falsificados y de que las personas busquen atajos sin supervisión médica. Nuestra prioridad es que el acceso sea siempre seguro: a través de canales autorizados, y acompañado de una valoración médica que atienda tanto la salud física como la emocional de cada persona”, señaló Claudio Fiorentini, director del Área Médica de Lilly México.

Estas recomendaciones se refuerzan en el marco de jornadas informativas dirigidas a la comunidad médica en México esta semana, orientadas a asegurar una atención clínica responsable para quienes viven con obesidad y diabetes tipo 2.

Para Lilly, garantizar un acceso seguro y responsable a sus tratamientos, y acompañar a las personas que viven con obesidad y diabetes tipo 2 desde una mirada integral, física y emocional, forma parte de su compromiso con la salud pública en México.

 

 

 

EL ACCESO A LA INTERRUPCION LEGAL DEL EMBARAZO EN

 TODO MEXICO ES UNA DEUDA PENDIENTE DE SALUD PUBLICA

 


*La interrupción legal del embarazo debe abordarse bajo un enfoque integral de salud pública y derechos humanos

 

 

En el marco del Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro, la Red de Mujeres por la Salud (REMUSA) solicita a los tres órdenes de gobierno garantizar que la interrupción del embarazo se consolide como un servicio de salud pública, gratuito, oportuno y libre de estigma.

A pesar de que México ha logrado avances históricos con la legalización del aborto en distintos estados y las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que despenalizaron el aborto en todo el país, persisten brechas en el acceso a este derecho que afectan particularmente a las mujeres y niñas en mayores condiciones de vulnerabilidad:

   Desigualdad territorial: Mientras en las grandes urbes existen clínicas públicas especializadas, mujeres y niñas en zonas rurales e indígenas continúan sin acceso a servicios locales de calidad.

   Persistencia del aborto inseguro: Las barreras institucionales y sociales, como el límite de 12 semanas y el trato médico inadecuado, obligan a cientos de mujeres a recurrir a abortos clandestinos, que pueden ser inseguros cuando no cuentan con el acompañamiento adecuado. Las complicaciones derivadas de abortos mal practicados forman parte de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna prevenibles.

   Objeción de conciencia e infracobertura: La falta de atención capacitada, con perspectiva de género, y de acceso a insumos, como el misoprostol y la mifepristona, en los primeros niveles de atención obstaculiza el ejercicio pleno del derecho a la salud.

Desde la perspectiva de la Red de Mujeres por la Salud, la interrupción legal del embarazo debe abordarse bajo un enfoque integral de salud pública y derechos humanos. Criminalizar o restringir este servicio no frena su práctica; únicamente eleva los riesgos sanitarios y perpetúa la discriminación hacia las mujeres en situación de mayor vulnerabilidad.

“La falta de reconocimiento y de acceso efectivo al aborto como derecho humano perpetúa la desigualdad de género, especialmente contra las personas que ya viven discriminación por su condición económica, identidad de género y origen étnico o racial. La labor del Estado es garantizar que todas las mujeres puedan decidir de manera libre, segura e informada sobre su proyecto de vida y ejercer la autonomía sobre sus cuerpos, y eso requiere que se asignen los recursos necesarios a este tema”, aseguró Isabel Rubio de la Red de Mujeres por la Salud.

Sobre las necesidades que existen en México es indispensable que se considere:

   Infraestructura y abasto: Disponibilidad garantizada de establecimientos de salud, medicamentos e insumos en todo el país.

   Capacitación y sensibilización: Formación continua y con perspectiva de género al personal médico para eliminar la violencia institucional y obstétrica.

   Educación Sexual Integral (ESI): Implementación de campañas de información y acceso oportuno a métodos anticonceptivos y consejería para prevenir embarazos no planeados.

 

 

 

ISA TIENE 20 AÑOS Y UN TRASTORNO DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA

 


*Menos del 10% de los jóvenes recibe tratamiento en México por este problema

 

 

A sus 20 años, Isabella requiere ser hospitalizada por aproximadamente dos semanas, ya que desde hace más de dos años y medio enfrenta un trastorno de la conducta alimentaria (TCA).

Antes de que su vida comenzara a cambiar por la enfermedad, el deporte ocupaba un lugar importante en su día a día. Desde pequeña practicó nado sincronizado de alto rendimiento, llegó a formar parte de la selección juvenil y participó en competencias internacionales. Su familia la describe como una joven inteligente, sensible, alegre y luchona.

Su estancia en el hospital, sin embargo, será apenas el primer paso para recuperar su salud y sus proyectos. Al volver a casa, deberá continuar un proceso de recuperación acompañado por médicos, nutriólogo, psicólogo y psiquiatra, un tratamiento que su familia sabe que será largo.

“Nadie elige enfermarse. Y como mamá, es muy difícil ver a tu hija atravesar algo que no puedes solucionar con tus propias manos”, comparte Fernanda Dounce, su mamá.

Para sostener ese proceso, Fernanda creó desde Tlalnepantla, Estado de México, la colecta “Ayúdanos a que Isa vuelva a ser Isa”, con una meta de 950 mil pesos. Hasta ahora ha reunido alrededor de 200 mil pesos, a través de 167 donaciones y sus seres queridos comparten la campaña en redes para amplificar su alcance.

Aunque Isa cuenta con un seguro de gastos médicos, su familia explica que los trastornos de la conducta alimentaria no están contemplados dentro de su cobertura, por lo que deberán asumir los gastos de la atención.

“No queremos contar esta historia desde el miedo, sino desde el amor y la esperanza. Queremos que Isa recupere su salud, vuelva a hacer planes, vuelva a soñar y pueda construir la vida que tiene por delante”, indica la colecta.

 

         Atención que sigue siendo insuficiente

 

En México, acceder a tratamiento sigue siendo una de las principales brechas alrededor de los TCA. Se estima que 25% de los adolescentes en el país presenta alguno de estos trastornos, pero menos del 10% de ellos recibe atención, según la Secretaría de Salud.

En 2023, el Hospital Civil de Guadalajara reportó 22 mil diagnósticos anuales entre jóvenes de 13 a 18 años y señaló que afectan principalmente a mujeres, en una relación de 9 a 1 respecto a los hombres. La institución también advirtió sobre la falta de estadísticas completas y la posibilidad de un subregistro.

Los TCA no se limitan a la anorexia o la bulimia. También incluyen el trastorno por atracón, el trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos, la pica y el trastorno de rumiación, entre otros cuadros que no encajan por completo en estas categorías pero también requieren atención especializada.

Su origen puede involucrar factores biológicos, psicológicos y sociales. Al tratarse de trastornos de salud mental, su atención suele requerir un equipo multidisciplinario y, en algunos casos, pueden provocar consecuencias físicas importantes o comprometer el funcionamiento de distintos órganos.

Este 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, súmate y ayuda a Isa a continuar con su recuperación: https://gofund.me/e01e2a562