CINCO MITOS SOBRE EL YOGHURT
QUE
LA CIENCIA AYUDA A EXPLICAR
El
yoghurt es un alimento fermentado que aporta nutrimentos importantes y puede
formar parte de una alimentación variada y equilibrada, pero alrededor de él
también existen dudas frecuentes sobre sus ingredientes, la lactosa, el papel
de los fermentos y sus beneficios para la salud.
En
el contexto del Día Nacional del Yoghurt,
veamos los cinco mitos más comunes sobre este alimento:
Mito
1. “Todos los ogurts son iguales”.
Realidad:
No todos son iguales. Aunque el yogurt se obtiene mediante la fermentación de
la leche con cultivos específicos, su composición nutrimental puede variar
según los ingredientes, los fermentos utilizados y el proceso de elaboración.
Por ello, el contenido de proteínas, grasas, carbohidratos, azúcares y otros
nutrimentos pueden variar entre productos. Revisar la información nutrimental y
la lista de ingredientes permite conocer sus características y elegir de
acuerdo con las necesidades y preferencias de cada persona.
Mito
2. “Una persona con intolerancia no puede consumir yogurt”.
Realidad:
No necesariamente. Los fermentos característicos del yoghurt favorecen la
digestión de la lactosa. Por ello, algunas personas con intolerancia a la
lactosa pueden presentar menos molestias al consumir yoghurt que otros
productos lácteos. Sin embargo, la tolerancia varía de una persona a otra y
depende de las características del producto.
Mito
3. “El ogurt solo ayuda a la digestión”.
Realidad:
El yoghurt aporta más que beneficios asociados a la salud digestiva. Aporta
nutrimentos como proteínas, que contribuyen al mantenimiento y desarrollo de la
masa muscular, y calcio, un mineral necesario para la salud de huesos y
dientes. También aporta carbohidratos y, según el producto, grasas que
contribuyen al aporte de energía.
Mito
4. “El yoghurt solo es un snack”.
Realidad:
El yoghurt es un alimento versátil que puede disfrutarse en distintos momentos
del día. Puede consumirse solo, combinarse con frutas o semillas, incorporarse
en smoothies y bowls, o utilizarse como ingrediente en aderezos y salsas.
Gracias
a su versatilidad, puede formar parte de desayunos, colaciones y otras
preparaciones para toda la familia, dentro de una alimentación variada y equilibrada.
Mito
5. “Hablar de microbiota es lo mismo que hablar de probióticos”.
Realidad:
Aunque están relacionados, son conceptos diferentes. La microbiota intestinal
es el conjunto de microorganismos que habitan en el intestino. Los probióticos,
en cambio, son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades
adecuadas, confieren un beneficio demostrado para la salud.
El
yoghurt es un alimento fermentado que puede contener microorganismos vivos; sin
embargo, no todos los microorganismos presentes en él son probióticos. Para
atribuir un beneficio probiótico específico, es necesario contar con evidencia
científica que lo respalde y considerar la cepa y la cantidad del
microorganismo.
La
investigación sobre la microbiota intestinal y su relación con la salud es una
de las áreas de estudio de Danone. En el marco del Día Nacional del Yoghurt, Grupo Danone México destaca la
importancia de la ciencia y la innovación para desarrollar soluciones de
alimentación y nutrición que respondan a las necesidades de las personas en las
distintas etapas de la vida.

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