DIA MUNDIAL DE LA
ALIMENTACION: UNA MIRADA MAS
AMPLIA SOBRE LO QUE PONEMOS
EN NUESTRA MESA
En
una época en la que “natural”, “sin conservadores” y “menos procesado” influyen
cada vez más en nuestras decisiones, el Día
Mundial de la Alimentación bajo el lema “Innovar hoy para nutrir mañana”,
invita a ampliar la conversación y reconocer que la manera en que comemos está
en constante evolución.
La
alimentación del presente y del futuro requiere aprovechar la diversidad de
alimentos, junto con la ciencia y la tecnología, para responder a un desafío
común: nutrir a una población creciente haciendo uso responsable de los
recursos del planeta.
Principales
retos que enfrentamos a nivel de recursos naturales: Hoy enfrentamos un
desafío distinto: alimentar a una población creciente sin agotar los recursos
del planeta.
De
acuerdo con Global Footprint Network. Earth Overshoot Day 2026, la humanidad
utiliza recursos naturales a una velocidad 73% mayor que la capacidad de
regeneración de los ecosistemas: es como si necesitáramos 1.73 planetas Tierra
para sostener nuestro ritmo de consumo.
Este
escenario exige replantear la innovación alimentaria. No se trata
necesariamente de producir como antes, sino de encontrar formas más eficientes
de aprovechar los recursos disponibles. Como explica Georgina Gómez,
nutrióloga, maestra en educación y líder de nutrición para Unilever México: “La
nutrición cobra mayor impacto cuando el conocimiento científico se traduce en
soluciones que contribuyen a mejorar la alimentación de las personas dentro de
los desafíos del mundo real”.
La
innovación como herramienta para la nutrición: La ciencia de los alimentos
ha acompañado nuestra evolución durante siglos. Desde la fermentación y la
refrigeración hasta las tecnologías actuales, el procesamiento industrial de
alimentos ha permitido conservar productos, reducir desperdicios y ampliar las
opciones disponibles. Hoy también contribuye al desarrollo de alternativas con
perfiles nutricionales específicos y a la reformulación de productos para
reducir azúcar, sodio o grasas. Así, la ciencia, la tecnología y la nutrición
trabajan juntas para responder a los desafíos alimentarios de nuestro tiempo.
En
alimentación, el contexto es fundamental: La alimentación es un proceso
complejo que no siempre puede resumirse en etiquetas o tendencias. Evaluar la
evidencia, comprender el contexto y reconocer los matices permite tomar
decisiones más informadas. En un entorno saturado de titulares, tendencias y
recomendaciones, interpretar la información es tan importante como acceder a
ella. Distinguir una asociación de una relación causa-efecto, reconocer las
limitaciones de un estudio y mirar más allá de un titular ayuda a tomar
decisiones informadas.
Más
allá de una etiqueta: Elegir qué comemos implica considerar mucho más que
una lista de ingredientes. Detrás de los alimentos existen conocimientos,
prácticas e innovaciones desarrolladas para preservar su calidad, ampliar su
disponibilidad y contribuir a una alimentación más accesible para las personas.
Reflexión:
elegir qué comer con conocimiento y no con prejuicios: El Día Mundial de la Alimentación puede ser una oportunidad para
superar las dicotomías de “natural vs. artificial” y “fresco o procesado”, y
reconocer que los alimentos y las tecnologías que los hacen posibles forman
parte de un mismo sistema.
Al
final, en un mundo lleno de mensajes contradictorios sobre alimentación,
comprender la ciencia detrás de los alimentos nos permite pasar de las
percepciones simplificadas a una visión más amplia, informada y equilibrada de
lo que comemos.

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