ANTE LAS NUEVAS ALTERNATIVAS
PARA OBESIDAD Y
DIABETES TIPO 2, LILLY
REFUERZA EL LLAMADO
A LA SEGURIDAD DEL PACIENTE
*Eli Lilly es el único fabricante y
distribuidor autorizado de su nuevo tratamiento oral (orforglipron) en México:
debe adquirirse exclusivamente en farmacias de cadenas reconocidas y con
prescripción médica
Con
la llegada de nuevos tratamientos para el manejo de la obesidad y la diabetes
tipo 2 a farmacias de todo el país, Eli Lilly y Compañía de México, S.A. de
C.V. reforzó su llamado a la población y a los profesionales de la salud a
extremar precauciones frente a dos riesgos crecientes: la circulación de
productos falsificados o de procedencia irregular, y la automedicación sin
supervisión médica.
Eli
Lilly es el único fabricante y distribuidor autorizado de su nuevo tratamiento
oral (orforglipron) en México, aprobado por COFEPRIS para el manejo de la
obesidad o sobrepeso con al menos una comorbilidad asociada al peso, y para el
control glucémico en diabetes tipo 2.
La
compañía recomienda adquirirlo exclusivamente con prescripción médica y en
farmacias de cadenas reconocidas, y confirmar, antes de cualquier compra, que
el producto cuenta con registro sanitario vigente: el permiso que otorga
COFEPRIS tras evaluar que un medicamento es seguro para su venta en el país.
Los
productos sin este registro, de procedencia desconocida, pueden contener
sustancias no verificadas, dosis incorrectas o contaminantes, y representan un
riesgo serio para la salud.
La
compañía reitera, además, que la automedicación y la autoprescripción no son
prácticas seguras. Ante cualquier duda o necesidad de tratamiento, es
indispensable acudir con un profesional de la salud calificado, quien podrá
realizar una valoración clínica integral y determinar la opción terapéutica más
adecuada para cada persona.
Este
llamado cobra especial relevancia frente a la magnitud del reto que representan
ambas enfermedades para el país. En 2024, el IMSS destinó 38,802 millones de
pesos a la atención de diabetes, el equivalente a 106 millones de pesos
diarios.
A
esto se suma el gasto que enfrentan las familias: de acuerdo con un cálculo de
Profeco basado en precios de medicamentos e insumos, una persona con diabetes
tipo 2 gasta entre 24,086 y 46,949 pesos al año para sostener su tratamiento.
Estas cifras muestran que el acceso a tratamientos seguros, a través de canales
confiables, no es solo una recomendación, sino una necesidad frente a la
presión económica que ya enfrentan el sistema de salud y las familias
mexicanas.
En
un contexto donde la obesidad y la diabetes tipo 2 afectan múltiples
dimensiones de la vida de las personas, incluidas su salud emocional, este
llamado cobra especial importancia. De acuerdo con la Secretaría de Salud,
entre 30% y 60% de las personas con obesidad presentan alguna condición de
salud mental, como depresión, ansiedad, baja autoestima o alteraciones de la
conducta alimentaria.
Sin
embargo, la atención a este componente sigue siendo limitada: de acuerdo con un
cálculo del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el
presupuesto destinado a salud mental representa apenas 1.3% del presupuesto
total de salud en México, mientras que la Organización Panamericana de la Salud
(OPS) advierte que, de no fortalecerse esta atención, el costo combinado de las
enfermedades no transmisibles y los trastornos de salud mental en la región
seguirá creciendo de forma significativa en las próximas décadas.
Por
ello, Lilly insiste en que el acceso a cualquier tratamiento debe darse siempre
de la mano de una valoración médica integral, que considere tanto la salud
física como la emocional de cada persona.
“Cuando
la disponibilidad de un tratamiento crece, también aumenta el riesgo de que
circulen productos falsificados y de que las personas busquen atajos sin
supervisión médica. Nuestra prioridad es que el acceso sea siempre seguro: a
través de canales autorizados, y acompañado de una valoración médica que
atienda tanto la salud física como la emocional de cada persona”, señaló
Claudio Fiorentini, director del Área Médica de Lilly México.
Estas
recomendaciones se refuerzan en el marco de jornadas informativas dirigidas a
la comunidad médica en México esta semana, orientadas a asegurar una atención
clínica responsable para quienes viven con obesidad y diabetes tipo 2.
Para
Lilly, garantizar un acceso seguro y responsable a sus tratamientos, y
acompañar a las personas que viven con obesidad y diabetes tipo 2 desde una
mirada integral, física y emocional, forma parte de su compromiso con la salud
pública en México.

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