MADRE CAPITALINA BUSCA
EVITAR OTRA CIRUGIA CERVICAL
*Síndrome raro la ha llevado a veinte
operaciones similares en dos décadas
A
los 13 años, la madre capitalina Mónica Diez Corcuera comenzó un largo camino
de intervenciones médicas que, hasta ahora, suma 20 cirugías.
Hoy,
a sus 34 años, enfrenta la posibilidad de someterse a otra operación delicada
en la columna cervical, mientras busca una alternativa que le permita conservar
su movilidad y permanecer cerca de sus hijos, Carlota, de cinco años, y
Santiago, de dos.
“Suena
horrible y la verdad es que así ha sido”, expresa esta mujer al recordar los
años de cirugías mayores, dolor y rehabilitación, procesos que han mermado su
calidad de vida.
Mónica
vive con síndrome de Ehlers-Danlos (SED), un grupo de trastornos hereditarios
que afectan el tejido conectivo, encargado de dar soporte y resistencia a
estructuras como la piel, los huesos, los vasos sanguíneos y las
articulaciones.
Sus
manifestaciones varían según el tipo y pueden incluir articulaciones
inestables, dolor crónico y problemas de cicatrización, de acuerdo con el
manual de MedlinePlus. El problema mayor es que no existe una cura específica y
el tratamiento se enfoca en atender los síntomas y prevenir complicaciones.
En
su caso, Mónica identifica su condición como un fenotipo Neuro-EDS, término que
sirve como un marco clínico para agrupar a pacientes con este síndrome que
sufren una carga inusualmente alta de afecciones neurológicas, craneoespinales
y autonómicas, según investigaciones recientes.
Dolor, rehabilitación y miedo a separarse de
sus hijos: En
2022, Mónica se sometió a una fusión cervical que, según su testimonio,
presentó complicaciones y provocó daños neurológicos. El año pasado, su estado
de salud empeoró y tuvo que someterse a dos nuevas intervenciones, incluida una
fusión cráneo-cervical que la llevó a enfrentar severas dificultades.
La
cirugía la dejó incapacitada y tuvo que pasar meses hospitalizada antes de
aprender a caminar nuevamente. Durante ese tiempo, no pudo estar con sus hijos.
“Eso fue lo que más me dolió y no quiero volver a estar lejos de ellos”,
comparte.
Ante
el deterioro que describe, Mónica busca una alternativa para evitar una nueva
cirugía que, de acuerdo con su relato, implicaría fusionar diez niveles de la
columna y podría limitar considerablemente la movilidad de su cuello.
Un
tratamiento de más de 64 mil dólares: La alternativa que hallaron para ella
es un programa que utiliza plasma rico en plaquetas (PRP), preparado a partir
de la sangre de la propia paciente para concentrar plaquetas que participan en
los procesos de reparación de los tejidos. El plan contempla inyecciones en las
articulaciones y los ligamentos cervicales, con el objetivo de mejorar la
estabilidad de su columna.
Cada
sesión cuesta más de 8 mil dólares y necesita al menos ocho tratamientos. El
costo inicial supera los 64 mil dólares, sin incluir estudios, consultas,
medicamentos, traslados y seguimiento en Denver, Estados Unidos. Mónica señala
que ningún seguro cubre el programa que busca recibir; por ello, con esperanza,
emprendió la colecta “20 años, 20 cirugías mayores, la última oportunidad”,
para poder acceder a ella. La meta fue fijada en 2 millones de pesos, de los
cuales ya se reunió poco más del 20%.
Después
de dos décadas de cirugías y rehabilitación, su motivación es recuperar calidad
de vida y seguir presente para su familia.
“No
me es fácil ponerme vulnerable para pedir su ayuda, pero aquí estoy… quiero
darles a mis hijos la mamá que necesitan”, escribe en su campaña.
La
recaudación busca reunir los recursos necesarios para financiar el tratamiento
y los gastos asociados. Quienes deseen conocer su historia o apoyarla pueden
hacerlo a través de GoFundMe, donando o compartiendo a través de este enlace: https://gofund.me/b6b8f75e9

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