viernes, 30 de octubre de 2026

 

CON 170 MIL CASOS DE INFARTO CEREBRAL AL AÑO EN

MEXICO, DESDE SAN LAZARO LLAMAN A CONSTRUIR

UNA RED ESPECIAL DE ATENCION

 


*La Estrategia CAMALEÓN plantea reconocer esta emergencia como prioridad de salud pública y promover un protocolo nacional para actuar a tiempo

 

 

En vísperas del Día Mundial del Infarto Cerebral, que se conmemora el 29 de octubre, la Comisión de Salud de la LXVI Legislatura de la Cámara de Diputados fue sede de la presentación de la Estrategia CAMALEÓN, un llamado a convertir la detección temprana del padecimiento en una respuesta institucional coordinada.

La propuesta busca que el tiempo entre la primera señal de alarma y el tratamiento deje de depender de una atención fragmentada. La magnitud del reto es contundente: la Secretaría de Salud estimó en mayo de 2026 que cerca de 170 mil personas presentan un infarto cerebral cada año en México.

A escala internacional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó 11.9 millones de nuevos accidentes cerebrovasculares en 2021, año en el que este padecimiento fue la tercera causa de muerte y discapacidad en el mundo. La OMS advierte, además, que una de cada cuatro personas adultas podría sufrir uno a lo largo de su vida. La cifra mundial comprende todos los tipos de accidente cerebrovascular, no únicamente los infartos isquémicos.

En su mensaje inaugural, el diputado Pedro Mario Zenteno Santaella, presidente de la Comisión de Salud, enfatizó que la respuesta requiere educación, prevención y acceso oportuno a servicios médicos: “La salud es un derecho humano que el Estado mexicano está obligado a garantizar”. Señaló que el país avanza hacia un sistema universal y menos fragmentado, y pidió fortalecer la atención primaria, el autocuidado y el seguimiento de padecimientos como la hipertensión, la diabetes y la obesidad, factores asociados al riesgo cerebrovascular.

Zenteno Santaella vinculó la prevención con el debate sobre los recursos del Paquete Económico 2027. Durante su intervención mencionó un presupuesto federal cercano a 10.6 billones de pesos, un monto consolidado relacionado con el sector salud de aproximadamente 2.7 billones —cerca de una cuarta parte del total— y una asignación específica para salud de 1.1 billones de pesos.

 

             AUMENTO DE 11.3% PARA SALUD

 

Estas cifras fueron expuestas por el legislador en el contexto de la discusión presupuestal; la Secretaría de Hacienda ha informado un aumento de 11.3% para el rubro de salud respecto de 2026. Para el presidente de la Comisión, los recursos deben traducirse en prevención, atención primaria y mayor capacidad de respuesta de las unidades médicas.

“Podemos hablar del infarto cerebral, pero si no nos cuidamos, si no tratamos nuestra hipertensión, nuestra obesidad, nuestra diabetes…”, advirtió el presidente de la Comisión, al insistir en que la conmemoración debe abrir un espacio de discusión pública y difundir “información correcta, información que ayude a generar una gran conciencia en los ciudadanos”.

Por su parte, el diputado Juan Guillermo Rendón Gómez, secretario de la Comisión de Salud, refrendó el compromiso del órgano legislativo con la prevención de las enfermedades y el fortalecimiento de hospitales, servicios médicos y medicamentos. “Tenemos que seguir trabajando en la prevención de todas las enfermedades”, sostuvo, al destacar que la Cámara de Diputados continuará respaldando iniciativas en beneficio de la población.

El tiempo es uno de los principales factores que determinan el pronóstico. Un estudio publicado en la revista Stroke estimó que, en un infarto cerebral isquémico típico de gran vaso sin tratamiento, pueden perderse cerca de 1.9 millones de neuronas por minuto.

El infarto cerebral ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una región del cerebro; por ello, actuar ante el inicio repentino de los síntomas puede reducir el riesgo de secuelas graves.

El diagnóstico hospitalario exige determinar mediante estudios de imagen el tipo de evento y la opción terapéutica apropiada. En pacientes elegibles, las primeras 4.5 horas desde el inicio de los síntomas constituyen una ventana crítica para la trombólisis intravenosa, aunque la decisión depende de la valoración médica.

Algunas opciones terapéuticas pueden administrarse como una sola inyección intravenosa en aproximadamente cinco a diez segundos; dicho lapso corresponde únicamente a la aplicación del medicamento, no al tiempo necesario para diagnosticar, atender o recuperar a una persona.

La Estrategia CAMALEÓN propone llevar esta urgencia clínica a una agenda de política pública: impulsar un Punto de Acuerdo para reconocer al infarto cerebral como prioridad nacional y promover un Protocolo Nacional de Atención Médica (PRONAM) específico. La hoja de ruta busca articular los centros de salud, los servicios prehospitalarios y de traslado, los hospitales con capacidad diagnóstica y terapéutica y la rehabilitación posterior al alta, con criterios de referencia y responsabilidades claras.

 

                 SEÑALES DE ALARMA

 

La herramienta de concientización resume las principales señales de alarma en cuatro sílabas: CA, cara colgada; MA, mano pesada; LE, lengua trabada; y ÓN, ponerse en acción. Si una persona presenta asimetría súbita del rostro, debilidad de un brazo, dificultad para hablar o alteraciones repentinas de la visión o el equilibrio, debe solicitar atención médica inmediata, incluso si los síntomas desaparecen.

La prevención es igualmente decisiva: hasta 80% de los infartos cerebrales podrían evitarse mediante el control de factores de riesgo modificables, de acuerdo con la referencia de la Secretaría de Salud incluida en los materiales de la estrategia.

Vigilar la presión arterial, tratar la diabetes, controlar el colesterol, evitar el tabaco, realizar actividad física y mantener un peso saludable forman parte de las medidas prioritarias. El programa Salud Casa por Casa puede contribuir al seguimiento de pacientes con hipertensión y diabetes y a la difusión de las señales de alarma entre familias y cuidadores.

La recuperación tampoco concluye cuando se supera la emergencia. La Estrategia CAMALEÓN plantea incluir rehabilitación, seguimiento médico y prevención de un nuevo evento, a fin de evitar interrupciones en la atención después del alta hospitalaria.

En la inauguración participaron también el diputado Fernando Mendoza Arce, secretario de la Comisión de Salud; el doctor Roberto Carlos Gutiérrez Zamora, director de Servicios Médicos de la Cámara de Diputados; el doctor Antonio Arauz Góngora, director general del Instituto Nacional de Neurología, en representación del secretario de Salud, David Kershenobich; la doctora Dulce María Bonifacio, especialista en terapia endovascular neurológica; la doctora Alejandra Calderón Vallejo, jefa de Neurología del Centro Médico Nacional Siglo XXI; el doctor Gustavo López Orozco, presidente de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia; el doctor Hugo Carrasco Soulé, coordinador del Observatorio en Salud e Innovación; y el maestro Juan Carlos Castillo Torres, presidente de PRODESALUD y socio director de CG&A Legal y Asuntos Públicos.

El llamado que dejó la presentación es concreto: que reconocer una señal de infarto cerebral active una ruta rápida y coordinada —desde el primer contacto hasta la rehabilitación— y que los compromisos legislativos e institucionales permitan transformar minutos decisivos en más oportunidades de vida y recuperación.

 

 

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