EVIDENCIA MUNDIAL REDEFINE
EL MANEJO CARDIORRENAL:
MEXICO OBSERVA UN CAMBIO DE
PARADIGMA CLINICO
*Advierte
la OCDE que las enfermedades cardiovasculares y renales representan más del 30%
de la mortalidad prematura asociada a enfermedades crónicas en países miembros,
incluido México
La
comunidad médica internacional avanza hacia un nuevo paradigma en la atención
de personas que viven con enfermedad renal crónica (ERC), diabetes y riesgo
cardiovascular.
Esta
reflexión estuvo al centro del reciente encuentro de profesionales de la salud
“Xpert Masterclass 2025” realizado en México, donde especialistas de diferentes
partes mundo coincidieron en que estudios clínicos actuales de terapias
innovadoras, han fortalecido un cambio profundo en la manera de comprender
estas enfermedades: no como entidades separadas, sino como un sistema
interdependiente donde corazón, riñones y metabolismo determinan en conjunto el
pronóstico del paciente.
En
México, la relevancia de las enfermedades cardio-renales-metabólicas es aún
mayor si se considera la carga epidemiológica del país: cerca de 14 millones de
personas viven con diabetes, de las cuales dos de cada cinco desarrollarán
algún grado de enfermedad renal crónica a lo largo de su vida. La ENSANUT 2022
también evidencia que la diabetes sigue siendo una de las causas de enfermedad
y muerte a nivel nacional.
Por
otra parte, la OCDE estima que las enfermedades cardiovasculares representan
más del 30% de la mortalidad prematura asociada a padecimientos crónicos. Estos
datos subrayan la urgencia de fortalecer modelos clínicos que integren riesgos
renales, cardiovasculares y metabólicos, especialmente en poblaciones de alto
riesgo.
La
Dra. Karen Andrade, coordinadora del encuentro y responsable médico de Bayer
México para el área cardio-renal, subrayó que el tratamiento integral de estas
complicaciones es un avance sustancial para la práctica médica.
“La
evidencia reciente demuestra que no podemos tratar el corazón, los riñones y el
metabolismo de manera aislada y que diversas terapias pueden tener acciones
sinérgicas si se tiene la terapia optimizada. Cuando entendemos cómo
interactúan, podemos intervenir antes, reducir riesgos mayores y mejorar
significativamente la calidad de vida de los pacientes. Este es el futuro de la
medicina renal y cardiovascular”, afirmó.
RETRASAR LA ENFERMEDAD RENAL
A
nivel global, múltiples estudios han demostrado que este abordaje integral
permite anticipar complicaciones, retrasar la progresión de la enfermedad renal
y reducir eventos cardiovasculares. Estos hallazgos han impulsado
actualizaciones en guías clínicas internacionales y han reforzado la necesidad
de fortalecer la colaboración entre especialidades como nefrología, cardiología
y endocrinología.
La
adopción de este modelo se explica por la convergencia de resultados clínicos
que evalúan simultáneamente función renal, riesgo cardiovascular y control
metabólico. Conforme crece el número de estudios que confirman beneficios en
diferentes poblaciones, el enfoque cardiorrenal-metabólico se ha convertido en
un estándar emergente, respaldado por su impacto tangible en el pronóstico de
los pacientes.
Durante
la sesión, especialistas invitados resaltaron que mantener estables a las
personas con diabetes o enfermedad renal requiere apego a guías actualizadas y
a terapias que cambian realmente la evolución clínica.
También
se retomaron los hallazgos del estudio CONFIDENCE, donde la combinación de
finerenona con un inhibidor del SGLT2 logró reducir la albuminuria en más del
50%, un marcador importante de protección renal. En Europa, las guías ya
recomiendan finerenona como una opción de primer nivel (Clase I, Nivel A),
reflejando su sólido respaldo científico.
La
Dra. Andrade destacó la importancia de que México observe de cerca esta
transición. “Países con alta prevalencia de diabetes y enfermedad renal y
cardiovascular, como México, se beneficiarán enormemente de integrar este
modelo en sus prácticas clínicas. La evidencia está disponible; ahora
corresponde a cada sistema de salud prepararse para incorporarla de manera
efectiva”, señaló.
La
OCDE ha enfatizado la urgencia de atender de manera estratégica el aumento de
enfermedades renales y cardiovasculares, que representan más del 30% de la
mortalidad prematura asociada a padecimientos crónicos. Para especialistas,
esto refuerza la relevancia de adoptar modelos multidisciplinarios y
combinaciones de terapias que aborden de forma integral los riesgos
cardiorrenales y metabólicos.
En
México, estos tratamientos se encuentran disponibles y, la transición hacia
prácticas basadas en evidencia podría mejorar la atención médica y ampliar las
oportunidades de prevención.
En
los últimos años, el estudio internacional CONFIDENCE se ha convertido en un
referente dentro de esta transición científica, al mostrar que tratamientos
como la finerenona, utilizados en combinación con abordajes actuales para la
diabetes y la enfermedad renal crónica, pueden generar beneficios simultáneos
en el riñón y el corazón. Más allá de sus hallazgos clínicos, CONFIDENCE
impulsó una conversación global sobre la necesidad de adoptar modelos de
atención integrados, en los que las intervenciones terapéuticas actúen sobre el
eje cardiorrenal-metabólico de manera conjunta y no como entidades aisladas.
México
se encuentra así en un punto clave para fortalecer sus modelos de atención,
impulsando diagnósticos oportunos, colaboración entre especialidades y sistemas
clínicos más alineados con las tendencias internacionales. El cambio de
paradigma cardiorrenal-metabólico representa una oportunidad para anticipar
riesgos, optimizar recursos y mejorar resultados clínicos para millones de
personas.

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