domingo, 12 de junio de 2016


MANTENER LA MICROFLORA INSTESTINAL SANA REQUIERE DIETA SANA



*Regula la energía y protege de los intrusos

*Millones de bacterias y otros micoorganismos viven en nuestros intestinos desde que nacemos


Por costumbre o por inercia, se come todo lo que sea posible comer; sin embargo, nunca se tiene en cuenta que el ser humano convive cada día con millones de bacterias que viven en su intestino.
A esta comunidad viva se le conoce como microbiota intestinal y curiosamente sus funciones son claves para el mantenimiento de una buena salud.
Estos microorganismos que todos llevamos en el intestino son principalmente bacterias de más de mil especies diferentes, de las cuales un 90% corresponden a las firmicutes y las bacteroidetes.
Sin embargo, cada individuo tiene una composición de microbiota intestinal diferente y muy variable, aunque todos compartimos una serie de microorganismos comunes básicos.
Entre las funciones vitales que desempeña esta microbiota intestinal en cada organismo está el ayudar a regular el suministro de energía y protege de los intrusos, como virus y otras bacterias que causan enfermedades.
Cabe mencionar que el 70% de las células inmunes y más de cien millones de neuronas conectadas con el cerebro, viven en el intestino.
Las bacterias contribuyen al estado de salud del huésped, porque participan en la nutrición, protección y proliferación celular e inmunomodulación.
Sobre el tema, el doctor Aldo Torre, médico gastroenterólogo del Instituto Nacional de Nutricióno Salvador Zubirán, precisó que “por eso es importante el balance de la microflora intestinal entre bacterias viables y no viables, que hace que la microbiota sea adecuada o inadecuada”.
De ahí que los principales cambios en la flora intestinal pueden tener efectos nocivos a la salud y el uso de antibióticos de amplio espectro es una de las razones por las cuales la población de bacterias puede disminuir.
También la alimentación en un momento precoz de la vida, incluyendo el periodo de lactancia o alimentación con preparados para el bebé, modula la composición de la microbiota intestinal en los seres humanos.

CUIDAR LA MANERA DE COMER

Asimismo se estima que unos hábitos alimenticios prolongados repercuten de manera importante y explican algunas de las diferencias geográficas en cuanto a la microflora intestinal.
Esto es así porque determinados componentes de la dieta, como, por ejemplo la fibra, se descomponen mediante fermentación bacteriana y se convierte en combustible.
Además, comer niveles cada vez más elevados de determinados alimentos puede potenciar el número de bacterias que utilizan esos componentes específicos como combustible, lo que significa que los cambios en la composición de los alimentos pueden llegar a modificar la microbiota intestinal.
La composición de macronutrientes, es decir, la proporción de proteínas, hidratos de carbono y grasas de los alimentos puede influir, y es posible que cualquier alteración en los hábitos alimenticios conlleve variaciones en la microbiota intestinal.
De ahí que el especialista recomendó tener una dieta lo más balanceada posible, evitar el uso crónico y prolongado de antibióticos y evitar situaciones clínicas que modifican la flora intestinal como obesidad, diabetes descompensada o daño hepático crónico.
Igualmente la ingesta de probióticos y prebióticos estimulan el crecimiento favorable de la microbiota intestinal gracias a que mejoran las condiciones del microambiente bacteriano. Se ha demostrado incluso que son útiles para la prevención y tratamiento de diarrea infecciosa aguda, como en el caso de los lactantes.
Los probióticos son microorganismos vivos, que cuando se administran en cantidades adecuadas, aportan un beneficio a la salud. Se han estudiado numerosos tipos de probióticos.
Existen datos que demuestran que determinados probióticos son efectivos mejorando los síntomas del síndrome de intestino irritable; la colitis ulcerosa, que es una forma de enfermedad inflamatoria intestinal, y enfermedades infecciosas, así como reduciendo el riesgo de desarrollar eczemas y otras condiciones alérgicas.
En el caso de los prebióticos, se trata de componentes alimenticios no digeribles que las bacterias intestinales utilizan los seleccionan y utilizan para la fermentación.
Lo que quiere decir que hay bacterias específicamente a asociadas con resultados sanitarios beneficiosos.
Las pruebas también demuestran que los prebióticos pueden inducir cambios en la microbiota intestinal, pero aún no está clara la forma exacta de cómo su uso altera la composición y la función de la microbiota intestinal, el grado de estabilidad que tienen estos cambios, y qué efecto pueden tener éstos en la microbiota para la salud humana.
De ahí que el “Tour Gourmet de Medix” es una forma fácil y amena de conocer los alimentos que ofrecen beneficios para mantener una micobiota intestinal sana.
En resumen, la recomendación es inclinarse por la dieta mediterránea, que incluye todo tipo de alimento sano sin llegar a ser vegetariano, vegano o de otro tipo; pero sí se recomienda moderación en su consumo, así como el aprender a no mezclar los diversos alimentos que no compaginan con otros.



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