LLAMADO DE AHF A LOS
DIPUTADOS PARA MAS
RECURSOS DESTINADOS A LA
ATENCION DEL VIH
*Urge destinar recursos para ampliar de forma
decidida el diagnóstico y la vinculación a tratamiento de aproximadamente 128
mil personas que no conocen su estado serológico
Alrededor
de 128 mil personas en México podrían vivir con VIH sin saberlo, una brecha que
concentra uno de los principales desafíos para avanzar hacia el control de la
epidemia, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud.
Ante
este escenario, AIDS Healthcare Foundation (AHF) México hace un llamado a las y
los diputados para que destinen los recursos suficientes en el presupuesto 2027
que permitan ampliar el diagnóstico oportuno y fortalecer la atención médica de
las personas en tratamiento.
México
ha asumido el compromiso de cumplir las metas 95-95-95 hacia 2030, lo que
implica que 95% de las personas que viven con VIH conozca su diagnóstico, que
95% de quienes han sido diagnosticados reciba tratamiento y que 95% de quienes
están en tratamiento alcance la supresión viral; es decir, la reducción del
virus en el organismo a niveles tan bajos que evite la transmisión por vía
sexual.
En
México, la Secretaría de Salud estima que aproximadamente 430 mil personas
viven con VIH, aunque solo el 70% conoce su diagnóstico. Entre quienes ya han
sido diagnosticados, 95% recibe tratamiento y 95% alcanza la supresión viral,
calcula la Secretaría.
Sin
embargo, al considerar que 30% de las personas que viven con VIH no conocen su
diagnóstico, el porcentaje de los siguientes escalones de la cascada de
atención se caen: sólo 66% se encuentra en tratamiento y 63% en supresión viral
de todo el universo de personas que se estima viven en nuestro país con VIH.
Para
AHF México, el principal desafío está en el primer escalón de la secuencia
95-95-95: lograr que más personas conozcan su diagnóstico, para ello se
requieren recursos públicos.
“Si
un porcentaje tan alto de personas que viven con VIH aún no lo sabe (3 de cada
10), es difícil pensar que vamos a alcanzar la meta en tres años y en un
control epidemiológico inmediato. Esta situación deja ver los problemas
estructurales que, de no resolverse con prontitud, tendrán las finanzas
públicas en los próximos años”, señala Guillermo Bustamante Vera, Coordinador General
de Programa de País de AHF México.
México
enfrenta su mayor brecha en el diagnóstico: Para AHF México, ampliar la
detección permitiría que más personas reciban oportunamente la atención médica.
Conocer el diagnóstico abre la posibilidad de iniciar tratamiento, alcanzar la
supresión viral y proteger la salud de las personas.
Cerrar
la brecha, considera AHF México, requiere ampliar el número de pruebas
disponibles y los espacios en los que las personas pueden acceder al
diagnóstico, particularmente aquellas que enfrentan mayores barreras para
acercarse a los servicios de salud.
En
este sentido, la organización propone fortalecer la disponibilidad de pruebas
de VIH en unidades de atención de primer nivel y espacios comunitarios, las
estrategias de detección comunitaria dirigidas a poblaciones con mayores
barreras de acceso, el acceso a autopruebas y otros mecanismos que amplíen las
opciones de diagnóstico, las campañas de información que incentiven la
realización periódica de pruebas y la sensibilización del personal de salud
para superar el estigma y la discriminación en el acceso a los servicios de
salud.
AHF
señala que este problema se refleja también en el porcentaje considerablemente
alto de personas que llegan a los servicios de salud con diagnóstico de VIH en
etapa avanzada (presentadores tardíos que ascienden a 45.6%, según el Boletín
Epidemiológico de Censida) lo que evidencia fuertes retos para los programas de
detección oportuna en poblaciones clave.
Además,
aún no hemos logrado la meta de eliminar la transmisión vertical (de la madre o
persona gestante a su bebé). Tan sólo en 2025, a nivel nacional se dieron 14
casos de transmisión vertical de VIH (más 53 casos que fueron registros y
diagnósticos tardíos) dando un total de 67 registros por esa vía.
Para
lograr el objetivo real hay que diagnosticar a tiempo; la detección durante el
embarazo merece una atención particular. Identificar el VIH lo más pronto
posible permite iniciar oportunamente el tratamiento y reducir a menos de 1% la
posibilidad de transmisión al bebé al alcanzar una carga viral indetectable.
AHF
reitera que en la eliminación de la transmisión vertical la detección también
es la clave: la prueba de VIH se debe ofrecer sistemáticamente durante el
embarazo: una prueba inicial en las primeras 12 semanas de gestación o al
momento de captarla, y una segunda prueba antes del parto. En aquellos casos
que no se sometieron a la detección durante las etapas tempranas del embarazo
se deberá ofrecer la prueba del VIH antes del parto o en el postparto
inmediato.
El
presupuesto como parte de la respuesta hacia 2030: AHF México plantea que
la discusión del próximo presupuesto destinado a salud considere recursos
suficientes, identificables y medibles para fortalecer la prevención y la
detección del VIH, además de mejorar el que se destina para el acceso a
tratamiento y la atención de las personas que viven con VIH.
La
organización propone que se etiquete el recurso destinado al diagnóstico. El
seguimiento de estos recursos permitiría conocer cuántas pruebas se realizan,
cuántas personas son vinculadas oportunamente al tratamiento y cuánto avanza el
país en el cierre de la brecha del diagnóstico.
“El
presupuesto destinado al VIH no debería medirse solamente por la capacidad de
tratar a quienes ya conocemos. Desde AHF México consideramos necesario
fortalecer también la capacidad para encontrar a quienes aún no tienen un
diagnóstico, acercarlos a los servicios de salud y vincularlos al tratamiento.
Cerrar esa brecha es clave para avanzar hacia las metas de 2030”, agregó
Bustamante Vera.
La
nueva Estrategia Mundial contra el Sida 2026-2031 de ONUSIDA mantiene las metas
95-95-95 y plantea fortalecer el acceso a prevención, pruebas, tratamiento y
atención. Para AHF México, el reto es que los avances científicos y médicos
disponibles lleguen también a quienes todavía permanecen fuera de la cadena de
atención. Cada diagnóstico oportuno abre la posibilidad de iniciar tratamiento,
alcanzar el control viral y lograr en 2030 el pleno control de la pandemia en
nuestro país.
Por
eso, concluyen que el llamado es claro: Más presupuesto, más detección, ¡para
alcanzar la meta en 2030!

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