CINCO AÑOS DE CAMBIOS EN EL
ABORTO
EN MÉXICO: ¿QUÉ SIGUE
PENDIENTE?
El 28 de
septiembre, Día de Acción Global por el
Acceso al
Aborto Legal y
Seguro, es una oportunidad para volver a hablar de aborto y de las condiciones
en las que las mujeres pueden acceder a él.
En 2021, la
Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional la
criminalización de las mujeres que abortan. Dos años después, la misma Corte
ordenó al Congreso eliminar el aborto del Código Penal Federal. Y detrás de
estos cambios hay años de arduo trabajo y esfuerzo de muchas mujeres,
organizaciones y colectivos que saben de la importancia de seguir avanzando
para conquistar nuestros derechos.
Desde entonces,
el mapa del aborto en México ha cambiado. Hasta junio de 2026, el aborto se ha despenalizado
en 24 de las 32 entidades federativas del país. Sin embargo, que esté
despenalizado hasta la semana 12 no significa que todas las mujeres puedan
acceder a él.
Aguascalientes es
un ejemplo de cómo los avances no han sido lineales. Ocho meses después de la despenalización,
el Congreso local redujo el plazo para acceder a una interrupción voluntaria
del embarazo de 12 a seis semanas.
“En estos años
han cambiado muchas cosas y vale la pena reconocerlo. Hoy hablamos del derecho a
decidir desde un lugar muy diferente al de hace cinco años. Pero una cosa es
que en la mayoría de nuestros estados se despenalice parcialmente y otra que se
reconozca como un derecho a la salud y que podamos ejercerlo. Este 28S es una
oportunidad para hablar de lo que todavía falta y de lo que es necesario
cambiar”, señala Angie Contreras, portavoz de Mujeres Vivas, Mujeres Libres.
“El caso de
Aguascalientes nos recuerda que la lucha por los derechos no termina cuando se
consigue un avance. También hay que resistir y defender lo ganado frente a los
retrocesos y asegurarnos de que nuestros derechos puedan ejercerse en la vida
real, sin importar dónde vivas ni cuáles sean tus circunstancias”, añadió.
La criminalización continúa: A pesar de
los avances, despenalizar no significa que la criminalización haya
desaparecido. Mientras el aborto siga siendo regulado como delito en los
códigos penales, una mujer puede enfrentar una investigación o un proceso
penal, cuando lo que necesita es acceso a un servicio de salud.
Las cifras
muestran que esto sigue ocurriendo. De acuerdo con GIRE, entre enero de 2015 y diciembre
de 2024, se registraron 6,721 carpetas de investigación por aborto en el país.
De ellas, mil 240 corresponden a la Ciudad de México, la primera entidad del
país en despenalizarlo. Entre 2012 y 2022, el último periodo para el que hay
datos disponibles, 66 personas estuvieron en prisión preventiva por aborto.
“En la Ciudad de
México, sacar el aborto del Código Penal sigue pendiente. En 2024 se presentó
una iniciativa para cambiarlo, pero nunca llegó a votarse. Casi dos años
después, es fundamental que el Congreso discuta la iniciativa. CDMX debe de ser
piedra de lanza en el avance de los derechos”, explica Lizeth Mejorada, vocera
de Mujeres Vivas, Mujeres Libres.
Del
reconocimiento al acceso Los cambios también han llegado a los servicios de
salud. En marzo de 2026, el IMSS publicó su Guía Técnica para la Interrupción
Legal del Embarazo y habilitó herramientas de orientación y localización de unidades
que brindan el servicio.
Un año antes, la
SCJN había establecido que las autoridades de salud deben garantizar estos
servicios sin discriminación.
Pero estos
avances no se han dado de la misma manera en todo el país. En ocho entidades federativas,
el aborto aún está penalizado.
En Tamaulipas,
por ejemplo, la SCJN declaró inconstitucionales esas disposiciones en abril de
2026, pero la legislación estatal no cambió.
Un derecho no
debería depender del código postal de quien necesita ejercerlo. Desde Mujeres
Vivas, Mujeres Libres, queremos poner el foco en lo que todavía falta: que el
acceso deje de ser desigual y que el aborto salga del Código Penal para ser
abordado como lo que es: un tema de salud y de derechos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario