DORMIR BIEN: PROCESO
METABÓLICO QUE REQUIERE
OSCURIDAD Y UNA ALIMENTACIÓN
ORDENADA
*El sueño perdido durante la noche, no se
repone con una siesta durante el día
No
dormir la suficiente perjudica nuestra salud física pues es durante el sueño
cuando las células de nuestro cuerpo se regeneran y nuestro cerebro se limpia
de desechos metabólicos utilizando el líquido cefalorraquídeo para arrastrar
los residuos a través de las células gliales.
La
falta sostenida de un descanso adecuado, es un factor de envejecimiento
prematuro y puede además favorecer problemas de salud como depresión del
sistema inmune, enfermedades del corazón y el desarrollo de diabetes tipo 2
pues disminuye la sensibilidad a la insulina.
Afecta
también nuestra salud mental, pues nos hace más proclives a presentar ansiedad,
depresión y cambios de humor así como mala memoria, falta de concentración,
dificultad para pensar con claridad, hace que los reflejos sean más lentos y de
forma sostenida puede llevar hasta el Alzhéimer. Por regla general, se dice que
un adulto debe dormir cada noche un promedio de 8 horas.
Nuestro
cuerpo no se repone del sueño perdido: Quienes voluntariamente sacrifican
horas de sueño durante la noche pensando que podrán reponerlo con una siesta en
el día o durmiendo mucho el fin de semana, se equivocan.
El
Dr. Jorge Reskala, médico y naturópata experto en medicina integrativa, explica
que el sueño perdido no se puede reponer pues dormir es un proceso biológico
diario que afecta el ritmo natural del cuerpo. Cada noche, el cerebro limpia
toxinas y repara tejidos; si no ocurre en su momento, esa función metabólica no
tiene efecto retroactivo.
Es
importante recalcar que el descanso pleno, el sueño profundo, requiere de la
obscuridad de la noche pues la oscuridad es necesaria para que el cerebro
produzca melatonina, la hormona encargada de regular el ciclo natural de sueño
y vigilia.
¿QUÉ HACER PARA DORMIR BIEN?
Las
recomendaciones más comunes para tener un buen descanso son: establecer un
horario fijo para dormir; mantener la habitación ventilada y lo más oscura
posible; no estar expuesto a luz azul (como pantallas de TV y celulares) al
menos una hora antes de ir a la cama; realizar actividades relajantes como
meditar, rezar, escuchar música suave o hacer técnicas de respiración profunda,
así como evitar bebidas estimulantes como café o té negro.
Todo
esto sirve pero con frecuencia no es suficiente; dormir bien además se
relaciona con lo que se come durante el día, con tener un correcto orden
alimenticio.
La
alimentación cuenta cuando de tener un sueño reparador se trata: El Dr.
Reskala -también experto en nutrición celular y clínica- comenta que una dieta
alta en carbohidratos modifica la química cerebral, los niveles de azúcar en la
sangre y por ende las fases de descanso. Por otra parte -agrega Reskala-, las
vitaminas B6 y B12 así como el triptófano, (aminoácido esencial) presentes en
carnes magras como pollo, res y pescado, son fundamentales para que nuestro
cuerpo pueda producir melatonina.
Por
otra parte, el glicinato de magnesio (mineral esencial que el cuerpo necesita
para funcionar correctamente pues participa en más de 300 reacciones
bioquímicas, incluyendo la regulación muscular, nerviosa, la presión arterial y
la creación de ADN) es necesario para lograr una mejor relajación y por lo
tanto un sueño más reparador. Está presente en alimentos como semillas
(almendras, nueces, cacao), frutos rojos, legumbres de hojas verdes y en la
proteína animal.
Otros
aspectos importantes: El insomnio suele ser desencadenado también por
estrés, ansiedad o depresión. Además, puede ser síntoma de problemas físicos
como apnea del sueño (trastorno respiratorio que hace que dejemos de respirar
por segundos) y dolor crónico. Asimismo, suele presentarse durante la
menopausia dado los sofocos y la baja de estrógenos y progesterona, por lo que
es necesario considerar la posibilidad -bajo supervisión médica- de alguna
terapia de remplazo hormonal.

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