“NAVEGANDO JUNTOS”: TRES
FAMILIAS FRENTE A LAS
DISTINTAS FORMAS DE LINFOMA,
EL SEXTO CANCER
MAS COMUN EN MEXICO
Hablar
de linfoma en singular puede simplificar una realidad mucho más diversa. Se
trata de un tumor maligno que afecta al tejido linfático y puede comprometer
diferentes órganos. Bajo ese nombre existen además decenas de subtipos, capaces
de manifestarse de maneras distintas y requerir tratamientos específicos.
Tres
historias en México, donde es el sexto cáncer más común, muestran la variedad
de experiencias que puede implicar esta enfermedad: José Luis necesitó una
cirugía de emergencia y permaneció una semana en coma; Marcela perdió movilidad
en las piernas y hoy combina tratamiento oncológico con rehabilitación;
Gabriel, de 17 años, pasó de una tos persistente a recibir un diagnóstico que
frenó sus planes.
Detrás
de ellos hay también una familia tratando de entender qué significa su
diagnóstico, qué sigue y cómo apoyarlos en cada momento. Ese es precisamente el
tema que busca poner sobre la mesa el Día
Mundial del Linfoma este 2026.
Bajo
el lema “Navigating Lymphoma and CLL Together” (“Navegando el linfoma y la
Leucemia Linfocítica Crónica juntos”), la Lymphoma Coalition, organización que
impulsó esta fecha en 2004, propone poner atención en los retos que pueden
surgir durante el diagnóstico, el tratamiento, la supervivencia y la vida
después del cáncer, así como en la importancia de atravesar estas etapas
acompañado.
José
Luis: una complicación que lo llevó al coma.- En julio de 2026, José Luis
Ramos Gómez fue diagnosticado con linfoma primario del sistema nervioso
central. Por su gravedad requirió una cirugía de emergencia y permaneció una
semana en coma. Para su familia, el diagnóstico también reabrió una historia
que creían superada.
“Esta
no es la primera vez que mi papá enfrenta esta enfermedad. En 2023 le
encontraron un tumor cerebral derivado de la misma condición y, gracias a su
enorme fortaleza, logró superarlo y seguir adelante”, relata su hijo, José
Antonio Ramos Arcila.
Desde
Umán, Yucatán, fue él quien decidió abrir la campaña “José Luis no está solo:
apoyemos su lucha contra el cáncer” en GoFundMe para reunir recursos que
permitan continuar con su atención, pues aunque cuenta con un seguro de gastos
médicos mayores, algunos procedimientos y gastos quedaron fuera de la
cobertura.
Así,
los fondos buscan cubrir parte de la cirugía, medicamentos, tratamiento y
cuidados que pueda necesitar posteriormente. Hasta ahora, la campaña ha
recibido 117 donaciones y recaudado 78 mil pesos de una meta de 150 mil,
equivalente al 53% del objetivo.
“Mi
papá, José Luis, nunca se ha rendido. Ahora te pedimos que lo ayudes a seguir
luchando”, escribió su hijo al presentar la recaudación.
Marcela:
la necesidad de una molécula especializada.-
En
el caso de Marcela, el tratamiento ha ido sumando nuevas necesidades. Ella fue
diagnosticada con un linfoma que se extendió hacia la zona de las vértebras y,
como consecuencia del daño provocado por el tumor, perdió movilidad en las
piernas. Actualmente se encuentra en rehabilitación con la esperanza de
recuperar progresivamente su capacidad para caminar.
“Aunque
ya ha recibido atención médica, el cáncer sigue presente en su cuerpo y aún
queda un largo camino por recorrer”, explica Paola Velázquez, quien desde
Matamoros, Tamaulipas, organizó la campaña “Ayúdanos a luchar contra el linfoma
de Marcela”.
Ahora,
necesita una cirugía para obtener una muestra de tejido del abdomen que permita
continuar con los estudios y definir los siguientes pasos de su atención.
También requiere continuar con quimioterapias y recibir una molécula
especializada para el tratamiento del linfoma, que su familia describe como un
medicamento fundamental, pero de alto costo.
A
estos gastos se suman las sesiones de rehabilitación y otros cuidados médicos.
La campaña tiene una meta de 400 mil pesos y, hasta ahora, ha reunido casi 12
mil pesos mediante 27 donaciones, alrededor del 3% del objetivo.
“Cualquier
aportación, sin importar el monto, representa un paso más en esta lucha. Si no
te es posible donar, compartir esta campaña con familiares, amigos o en redes
sociales también será de gran ayuda”, escribieron.
Gabriel:
la universidad tuvo que esperar.- Gabriel Gutiérrez Molina tenía 17 años,
acababa de graduarse de la preparatoria y se preparaba para comenzar la carrera
de Comercio Internacional y Aduanas en Ensenada, Baja California. También
llevaba una vida marcada por el deporte: practicaba tenis, pádel, equitación y
gimnasio.
En
mayo comenzó con una gripe acompañada de tos. La gripe cedió, pero la tos
permaneció. Lo que parecía un síntoma pasajero persistió. Una radiografía llevó
a realizar nuevos estudios los cuales revelaron líquido alrededor del corazón y
del pulmón izquierdo, además de una masa localizada entre ambos órganos.
Después
de una biopsia y un estudio de inmunohistoquímica, recibió el diagnóstico de
linfoma linfoblástico de precursores de células T. Ahora Gabriel necesita
quimioterapia y radioterapia, además de estudios adicionales, consultas,
traslados y hospitalizaciones.
De
acuerdo con su familia, la atención deberá cubrirse de manera particular al no
contar con una institución médica que absorba esos gastos, por lo que lanzaron
la campaña “Ayudemos a Gabriel a curar su Linfoma tipo T” que ha alcanzado más
de 111 mil pesos de una meta de 420 mil.
“Mi
esposa y yo estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance, pero no
podemos costear esto por nuestra cuenta. Por eso, solicitamos su ayuda”,
señalan sus padres, Gabriel Gutiérrez Cadena y Jacqueline Molina García.
El tiempo también cuenta: La
detección oportuna puede modificar de manera importante el pronóstico de una
enfermedad que cada año suma 735 mil casos, según Lymphoma Coalition. La
Secretaría de Salud informó que 98% de los linfomas identificados en etapa uno
pueden curarse; en etapa dos situó la proporción en 80% y, en etapa tres, entre
70 y 75%.
Pero
reconocerlo no siempre es sencillo. El linfoma comprende más de 70 subtipos, de
acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, agrupados
principalmente en Hodgkin y no Hodgkin.
Las
historias de Gabriel, Marcela y José Luis muestran hasta qué punto el linfoma
puede manifestarse. Sin embargo, entre las señales de alerta más conocidas
están el crecimiento persistente de ganglios en cuello, axilas o ingle, fiebre
sin causa aparente, sudoración nocturna, pérdida de peso inexplicable y cansancio.
Súmate a sus causas y ayúdalos a seguir con sus tratamientos

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