martes, 30 de abril de 2024

 

UN CAMINO DE INNOVACION PARA RESOLVER LAS

ENFERMEDADES DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

 


 

El sistema nervioso es una parte esencial del cuerpo humano, que controla y coordina todas las actividades del organismo. Está compuesto por el cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos, y juega un papel fundamental en el funcionamiento de nuestro cuerpo.

Sin embargo, también puede verse afectado por diversas enfermedades que pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de las personas.

Con el objetivo de combinar esfuerzos y reunir a los mejores expertos en diversas áreas de la salud para resolver problemas clínicos con neuro robótica, el Hospital Houston Methodist y la Universidad Rice unen sus fortalezas en neurocirugía para brindar mayores y mejores oportunidad de tratamiento y calidad de vida de personas con alguna condición del sistema nervioso central y periférico.

De acuerdo con el doctor Valentin Dragoi, director científico del Centro de Prótesis e Interfaces Neuronales Traslacionales y profesor de Neurociencia en Neurocirugía en el Instituto Académico del Hospital Houston Methodist, este proyecto tiene “el propósito de comprender cómo podemos tratar trastornos del sistema nervioso central y del comportamiento”.

El especialista relata que, “aplicando la neuro robótica, por ejemplo, podemos tener un paciente parapléjico con lesión de la médula espinal sin movilidad, y en este caso se puede colocar un implante en la corteza motora, para leer la intención de mover un brazo y luego traducirla en la acción de movimiento a través de un brazo robótico para que el paciente pueda recuperar algo de movilidad en sus extremidades”.

“Con esta colaboración científica buscamos ir más allá para innovar en cualquier aplicación que tenga que ver con restaurar la función nerviosa o mejorarla y ayudar a los pacientes que experimentan enfermedades del sistema nervioso”.

El doctor Dragoi agrega que, “el equipo de especialistas cuenta también con ingenieros capaces de diseñar dispositivos específicos, por ejemplo, cámaras o dispositivos de microestimulación o estimulación óptica eléctrica, y luego trabajar con neurocirujanos y neurocientíficos para aplicarlos esencialmente al cerebro humano. Con ello, podremos ayudar a los pacientes que necesitan recuperar la función o mejorarla”.

Respecto de estos dispositivos, el doctor Dragoi, científico del Hospital Houston Methodist, revela que, “existen dos tipos de dispositivos: invasivos y no invasivos. Los no invasivos simplemente se colocarían en el cráneo o justo debajo de este, así que en ambos casos podemos encontrar aplicaciones particulares para cada uno de ellos, mientras que los dispositivos invasivos sólo se usarían en condiciones graves cuando no hay otra intervención posible. Este es el caso de una persona con un accidente cerebro vascular grave que queda prácticamente inmovilizada. En estos casos se puede tener un dispositivo que se pueda retirar más tarde, o microcables, que se insertan en lugares particulares del cerebro y que pueden disolverse con el tiempo. Básicamente, después de unas semanas, no hay nada en el cerebro, pero en ese proceso, mientras tanto, el paciente podrá restaurar la función y acelerar la recuperación”.

Para el experto del Hospital Houston Methodist, la neuro robótica será el futuro para corregir los daños causados por las lesiones cerebrales. “Ahora mismo no hay otra solución en el horizonte. Creemos que esto a partir de ahora y durante la próxima década, será la solución viable para ayudar a abordar estos problemas”.

Para concluir, el doctor Dragoi subraya que, “este centro es único por su enfoque multidisciplinario, compuesto por neurocientíficos, ingenieros y neuroingenieros, muchos programadores, esencialmente neurocirujanos, neurólogos, psicólogos, lo que nos diferenciará de otros centros”.

 

 

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