¿QUÉ FALTA PARA GARANTIZAR
EL ACCESO
A UN ABORTO SEGURO EN LOS
ESTADOS?
●Para garantizar un aborto seguro en México
aún hace falta conocer la realidad del acceso, los obstáculos, los riesgos y el
llamado urgente a políticas efectivas
Aunque
la jurisprudencia federal ya declara inconstitucional penalizar el aborto, el
derecho a una interrupción legal del embarazo (ILE) aún no se traduce en acceso
real y equitativo en todos los estados.
Precisamente
el mes pasado la SCJN (SCJN) invalidó diversas normas que criminalizaban y
condicionaban la interrupción del embarazo en Tlaxcala, así como el acceso a
servicios de salud sexual y reproductiva, con lo cual se oficializó la
despenalización del aborto en la entidad. Hasta el momento no está el documento
en el diario oficial, pero es una realidad.
Esta
es una buena noticia, declara Paula Rita Rivera Núñez, gerente operativa de
Telefem, pero no hay que bajar la guardia, ya que aún se requiere armonización
legislativa y protocolos claros en todas las entidades.
“Son
tres los pilares fundamentales para que sea efectiva una ILE en los estados, 1)
infraestructura y personal capacitado, ya que falta personal médico entrenado,
insumos suficientes y servicios accesibles en zonas rurales o geográficamente
menos accesibles. 2) Difusión de información confiable basada en evidencia,
persiste desinformación y desconocimiento sobre derechos sexuales y
reproductivos, incluso déficit en la educación integral de la sexualidad, laica
y de calidad y procedimientos seguros o reconocer el estándar de oro. 3)
Perspectiva de género y derechos humanos, es importante combatir estigma y
prejuicios institucionales, sociales y culturales que obstaculizan el acceso”,
detalla Rivera Núñez.
Para
que la interrupción legal del embarazo (ILE) sea una realidad efectiva, y no
solo un principio normativo, es necesario atender una serie de factores
estructurales, educativos y sanitarios, conforme a estándares internacionales
de salud y derechos reproductivos.
Por
ejemplo, garantizar una educación integral de la sexualidad desde temprana edad
y brindar información confiable sobre regulación de la fertilidad, métodos
anticonceptivos y derechos sexuales y reproductivos.
La
UNFPA destaca que asegurar el acceso a una amplia gama de anticonceptivos modernos
y ofrecer consejería de planificación familiar contribuye a prevenir embarazos
no planeados y reducir la necesidad de recurrir a abortos.
En
el mismo sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que
proporcionar información veraz y eliminar barreras normativas innecesarias es
clave para prevenir abortos inseguros.
Además,
contar con acceso garantizado a métodos anticonceptivos seguros, eficaces y
asequibles, preferiblemente modernos y de larga duración, permite que las
personas decidan libremente si y cuándo quieren gestar. Esto reduce la
incidencia de embarazos no planeados y, por ende, la demanda de abortos
inseguros.
DESIGUALDAD Y DESVENTAJAS
Muchas
personas enfrentan desigualdades socioeconómicas, marginación, violencia,
discriminación o desventajas educativas, lo que limita su acceso a servicios de
salud reproductiva, para garantizar un acceso equitativo, las políticas deben
considerar estas determinantes sociales de la salud y garantizar que la ILE
esté disponible y sea accesible para todas, sin importar su contexto. Este
enfoque está en línea con el enfoque de derechos sexuales y reproductivos
impulsado desde la salud pública.
“La
evidencia internacional muestra que una combinación de educación integral de la
sexualidad, acceso garantizado a anticonceptivos modernos, eliminación del
estigma y atención a las desigualdades estructurales reduce significativamente
la incidencia de abortos inseguros, protege la salud física y mental de las
personas gestantes y contribuye a una sociedad más equitativa. Elementos que
debe tomar en cuenta la jurisprudencia en los estados”, explica Paula Rita.
En
este sentido Telefem, organización sin fines de lucro, contribuye a que la
mayoría de las personas accedan a un aborto seguro, a través de un Modelo
Integral de Atención, que se traduce en consejería, contacto con profesionales
de la salud, seguimiento y kit con lo necesario para llevar a cabo un proceso
seguro.
Para
Paula Rita el uso del “Estándar de Oro”, método con mifepristona y misoprostol,
avalado por OMS y COFEPRIS, con eficacia del 98% y mínima tasa de
complicaciones, es una opción segura para las personas que desean llevar a cabo
la interrupción del embarazo.
“Llevamos
a cabo una cobertura nacional y confidencialidad, con atención remota, segura y
empática, con más de 13,700 procesos exitosos y más de 27,000 consejerías. Este
enfoque también está alineado con los estándares de atención recomendados por
la OMS, que subrayan la importancia de servicios de salud seguros, asequibles, respetuosos,
accesibles y libres de discriminación”, indica la gerente operativa de Telefem.
Garantizar
el aborto seguro es un asunto de salud pública y derechos humanos, no un
privilegio. Los estados requieren políticas integrales que combinen educación, acceso
universal a salud, justicia social, inversión suficiente y perspectiva de
género.
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