REGRESO A CLASES: MOMENTO
CLAVE PARA
REVISAR LA AUDICION DE LOS
NIÑOS
*La OMS destaca que detectar la hipoacusia a
tiempo en infantes permite una atención oportuna y mejores resultados en su
calidad de vida
Con
el regreso a clases después de las vacaciones de invierno, la salud auditiva
cobra especial relevancia, particularmente entre los niños, quienes se
encuentran entre los grupos más vulnerables.
Empezar
bien el año también implica cuidar la audición de toda la familia. Detectar de
manera temprana cualquier daño auditivo, permite actuar de forma oportuna y
evitar que una anomalía leve evolucione hacia una condición más compleja.
MED-EL,
líder en soluciones médicas auditivas, menciona que el sistema auditivo de los
más pequeños aún está en desarrollo y suele ser más sensible a factores
externos como la exposición a ruidos intensos durante las fiestas decembrinas,
así como a enfermedades respiratorias comunes en esta temporada de frío, que
pueden derivar en afecciones del oído si no se atienden a tiempo.
En
edad escolar, la sordera puede afectar directamente el desempeño académico.
Escuchar con claridad es fundamental para seguir instrucciones, participar en
clase y desarrollar habilidades de lectura y escritura.
Cuando
esta capacidad se ve comprometida, pueden presentarse dificultades en el
aprendizaje, problemas de atención y barreras en la comunicación con compañeros
y docentes.
“En
los niños, la pérdida auditiva podría manifestarse de forma sutil. Algunas
señales a las que padres y profesores pueden estar atentos incluyen que el niño
pida con frecuencia que se le repitan las cosas, suba demasiado el volumen de
la televisión o dispositivos electrónicos, no responda cuando se le llama o
presente dificultades para seguir instrucciones en clase. Identificar estos
cambios a tiempo permite realizar una evaluación adecuada y ofrecer soluciones
que favorezcan su desarrollo y aprendizaje”.
Durante
los meses de invierno, los constantes cambios de temperatura incrementan la
probabilidad de infecciones respiratorias, ya sea que se adquieran fuera o
dentro de las aulas. Estas llegan a favorecer el desarrollo de otitis media,
una inflamación causada por virus o bacterias que alcanzan el oído medio y que,
en casos severos, puede ocasionar una pérdida auditiva parcial o incluso
profunda, afectando principalmente a los más pequeños del hogar.
Si
bien las alteraciones auditivas pueden presentarse a cualquier edad, los niños
las experimentan con mayor frecuencia.
De
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la detección temprana es
un paso clave para atender la hipoacusia y otras afecciones auditivas, ya que
una intervención oportuna facilita el acceso a tratamientos adecuados y mejora
el pronóstico a largo plazo.
Una
buena audición es esencial para el desarrollo integral, pues facilita la
adquisición del lenguaje, la comunicación efectiva y la socialización. Por el
contrario, una pérdida auditiva no atendida puede derivar en retrasos en el
habla, bajo rendimiento escolar e incluso aislamiento emocional.
Actualmente
existen diversas soluciones auditivas que permiten a los niños desarrollarse de
forma adecuada en su entorno. Tras un diagnóstico preciso, es posible acceder a
tecnologías avanzadas como audífonos o implantes auditivos —incluidos implantes
cocleares de origen austriaco— diseñados para distintos tipos y grados de
pérdida auditiva, ya sea adquirida o congénita.
Entre
algunas otras alternativas disponibles también se encuentran los implantes de
conducción ósea, los implantes de oído medio y las soluciones de conducción
ósea no implantables.
Estas
soluciones, acompañadas de seguimiento profesional, terapias de rehabilitación
y apoyo en casa, han demostrado resultados positivos al mejorar la comunicación
y la calidad de vida de quienes viven con pérdida auditiva.
La
colaboración entre la familia y la escuela es fundamental para el bienestar
infantil. Observar de manera oportuna cualquier cambio relacionado con la
audición y actuar a tiempo favorece el acceso a soluciones que impulsan el aprendizaje
y fortalecen la comunicación en los más pequeños.

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