Innovación 2026
CARDIO-ONCOLOGIA: PROTEGER
EL CORAZON
MIENTRAS SE COMBATE EL
CANCER
En
México, cada año mueren más de 90 mil personas por cáncer y cerca de 220 mil
por enfermedades del corazón, según datos del Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI) (1).
Estas
dos causas, que encabezan las cifras de mortalidad en el país, tienen algo más
en común: los tratamientos que curan el cáncer pueden afectar al corazón si no
se vigilan de manera adecuada.
De
ese punto de encuentro surge una de las ramas más innovadoras de la medicina
moderna: la cardio-oncología, una especialidad dedicada a cuidar la salud del
corazón de los pacientes con cáncer durante y después de su tratamiento.
“Hoy
los pacientes viven más tiempo gracias a terapias innovadoras como la
inmunoterapia, pero eso también significa que debemos proteger su corazón. El
objetivo es que sobrevivan al cáncer y mantengan una buena salud
cardiovascular”, explica el Dr. Barry Trachtenberg, cardiólogo especializado en
insuficiencia cardíaca y cardio-oncología del Hospital Houston Methodist.
A
lo largo de las últimas décadas, los avances en oncología han multiplicado las
posibilidades de curación. Sin embargo, medicamentos tan eficaces como los
biotecnológicos pueden, en algunos casos, debilitar el músculo cardíaco.
“Es
ahí donde entra la cardio-oncología, para monitorear, prevenir y tratar los
efectos secundarios cardíacos sin interrumpir la lucha contra el cáncer”,
explica el especialista.
En
el Hospital Houston Methodist se han desarrollado protocolos de monitoreo que
incluyen análisis de sangre y ecocardiogramas avanzados capaces de detectar
alteraciones antes de que aparezcan los síntomas.
“Cuando
identificamos un problema a tiempo, podemos proteger el corazón y permitir que
el tratamiento continúe con seguridad”, afirma el Dr. Trachtenberg.
La
colaboración entre cardiólogos y oncólogos señala, es esencial. Factores como
la hipertensión, la diabetes o incluso la genética pueden aumentar el riesgo de
daño cardíaco. Por ello, recomienda que los pacientes con antecedentes
familiares de enfermedad cardíaca sean evaluados por un especialista en
cardio-oncología antes de iniciar su tratamiento.
Opciones
para calidad de vida: Y aunque la prevención es la clave, el Dr.
Trachtenberg resalta que incluso quienes desarrollan complicaciones graves
cuentan hoy con opciones. “Pacientes que presentan insuficiencia cardíaca
después del cáncer pueden ser candidatos a trasplante o a dispositivos de
asistencia ventricular, con resultados comparables a los de otros pacientes
cardíacos”.
El
futuro, dice, está en la medicina personalizada, ya que usar información
genética y nuevas técnicas de imagen puede anticipar riesgos. “Queremos que
cada paciente reciba un tratamiento oncológico efectivo y seguro para su
corazón. Esa es la promesa de la cardio-oncología”.
El
especialista destaca el interés creciente en México por esta disciplina, tras
su reciente participación en un congreso de cardiología en el Centro Médico
ABC.
“Me
alegra ver cómo los médicos mexicanos están adoptando esta visión integral. La
cardio-oncología no sólo busca prolongar la vida, sino garantizar que esa vida
sea
plena
y saludable”.
Para
el experto, la cardio-oncología representa una nueva era de colaboración
médica, donde el éxito se mide no sólo en años de supervivencia, sino en
calidad de vida.
“El
cáncer ya no tiene que ser una sentencia de muerte para el corazón. Nuestro
reto es que cada paciente pueda superar la enfermedad sin pagar un precio tan
alto en su salud cardiovascular”.
Gracias
a esta visión integral, hospitales como el Hospital Houston Methodist están
redefiniendo el futuro de la atención médica: uno en el que sobrevivir al
cáncer también significa vivir con un corazón fuerte, resiliente y lleno de
vida.

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