EMPATIA Y DIAGNOSTICO
OPORTUNO,
CLAVES FRENTE A LA DEPRESION
*El estigma y la subestimación de síntomas
retrasan el acceso a tratamientos eficaces
En
el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora este
13 de enero, profesionales de la salud, instituciones y organizaciones urgen a
la sociedad mexicana transitar de la estigmatización a la empatía, priorizando
la detección temprana como una herramienta capaz de salvar vidas.
La
depresión no es simple tristeza o debilidad; es un trastorno mental complejo
derivado de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales.
Según la Organización Mundial de la Salud, este padecimiento afecta al 5.7% de
los adultos a nivel global, con una incidencia mayor en mujeres y un impacto
crítico en adolescentes y adultos mayores.
Uno
de los mayores desafíos en el contexto nacional es la atención a la infancia y
adolescencia, ya que en gran medida, los cuidadores primarios tienden a
subestimar la intensidad de los síntomas en los menores. La depresión puede
llevar al suicidio si no se atiende a tiempo.
El
primer paso para la prevención es validar las emociones del otro sin juzgar,
fomentando un entorno de confianza donde pedir ayuda sea visto como un acto de
valentía y no de vergüenza.
IDENTIFICAR PARA INTERVENIR
La
intervención médica especializada es fundamental para diferenciar entre una
etapa de duelo o tristeza y un trastorno depresivo. Los síntomas incluyen:
Tristeza permanente y pérdida de interés en
actividades antes disfrutadas.
Trastornos del sueño (insomnio o
hipersomnia) y cambios en el apetito.
Aislamiento social y falta de concentración.
Sensación constante de cansancio o falta de
energía.
La
medicina actual ofrece diversas alternativas que permiten a los pacientes
recuperar su funcionalidad y bienestar. Existen protocolos combinados de
terapias psicológicas y tratamientos farmacológicos que han demostrado alta
eficacia.
La
prevención comienza en la comunidad y en el hogar. La OMS y autoridades locales
recomiendan:
Educación: Informarse sobre la enfermedad
para reducir el estigma.
Hábitos saludables: Mantener rutinas de
sueño, alimentación balanceada y actividad física regular.
Redes de apoyo: No aislarse; contar con
alguien de confianza y buscar grupos de apoyo.
Atención profesional: Acudir a clínicas de
salud mental o centros comunitarios ante los primeros signos.
La
depresión es una de las principales causas de discapacidad en el mundo, pero es
tratable. La prevención y el tratamiento oportuno no solo mejoran la calidad de
vida, sino que son la diferencia entre la desesperanza y la oportunidad de un
nuevo comienzo.

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