EL ESTRÉS LABORAL IMPACTA LA
PRODUCTIVIDAD
Y COMPETITIVIDAD DE LAS
EMPRESAS MEXICANAS
*Betterfly destaca la importancia del
liderazgo para prevenir el burnout y fortalecer la productividad
El
estrés laboral dejó de ser un desafío exclusivo del bienestar de las personas
para convertirse en un riesgo estratégico para las organizaciones. De acuerdo
con Betterfly, la disminución de la productividad, la pérdida de talento, el
incremento en errores operativos y la reducción de la capacidad de innovación
son algunas de las consecuencias que hoy afectan directamente la rentabilidad y
competitividad de los negocios.
Para
Betterfly, este escenario exige replantear la forma en que las organizaciones
gestionan el bienestar laboral, incorporando el liderazgo y la prevención del
burnout como parte de su estrategia de negocio.
En
este contexto, 41% de las personas trabajadoras en México reportó haber
experimentado altos niveles de estrés el día anterior al trabajo, mientras que
48% afirma sentirse agotado con frecuencia, 42% considera que debe estar
disponible de manera permanente y 35% reconoce tener dificultades para
desconectarse del trabajo, según el estudio State of the Global Workplace 2024
de Gallup.
Este
panorama confirma que el agotamiento laboral ha dejado de ser un fenómeno
aislado para convertirse en un desafío organizacional que exige una respuesta
estratégica.
El
impacto también se refleja en los resultados del negocio. El presentismo puede
reducir hasta 34% la productividad, mientras que los errores asociados al
agotamiento representan pérdidas equivalentes a entre 2% y 5% de los ingresos
por problemas de calidad, de acuerdo con PwC.
Además,
la capacidad de innovación puede disminuir hasta 23%, según datos de Harvard
Business Review, y reemplazar a un colaborador que abandona la organización
puede incrementar los costos entre 15% y 20%, de acuerdo con Deloitte Global
Human Capital Trends.
Más
allá de los indicadores financieros, el reto consiste en reconocer que el
estrés laboral no se resuelve únicamente con beneficios adicionales o programas
aislados de bienestar.
"Durante
mucho tiempo pensamos que el estrés era un tema individual y que bastaba con
ofrecer más beneficios para resolverlo. Hoy sabemos que el verdadero impacto
está en la forma en que diseñamos el trabajo, desarrollamos a los líderes y
construimos culturas organizacionales saludables", señaló Lina Vanegas,
Head de Marketing para México de Betterfly.
Añadió:
"Cuando una empresa interviene estas causas de fondo, no solo mejora el
bienestar de las personas, también fortalece la productividad, la innovación y
la permanencia del talento".
PRINCIPALES HALLAZGOS
El
liderazgo como la primera línea de prevención del burnout: Estos fueron algunos
de los principales hallazgos compartidos durante el webinar "Prevención en
acción: el rol del líder frente al estrés", organizado por Betterfly,
donde la especialista en cultura organizacional y prevención del burnout, Silvia
Ramos, explicó que el estrés no debe entenderse únicamente como una respuesta
emocional, sino como un indicador de problemas estructurales en la forma en que
las organizaciones diseñan el trabajo y gestionan a sus equipos.
Entre
las principales consecuencias organizacionales del agotamiento destacan el
incremento en errores operativos, una menor capacidad para resolver problemas
de forma creativa, el deterioro en la experiencia del cliente, líderes que
terminan convirtiéndose en "cuellos de botella" y equipos donde el
desgaste comienza a normalizarse.
Uno
de los hallazgos más relevantes fue el papel que desempeña el liderazgo. Cifras
de Gallup señalan que hasta 70% del nivel de estrés que experimenta un equipo
está relacionado con las prácticas de liderazgo, lo que convierte a jefes y
mandos medios en actores estratégicos para prevenir el burnout antes de que se
traduzca en ausentismo, rotación o disminución del desempeño.
Ante
este panorama, Betterfly recomienda que las organizaciones evolucionen de
programas de bienestar aislados hacia estrategias integrales que incorporen el
bienestar como un componente de la estrategia de negocio, a través de cuatro
acciones prioritarias:
Diseñar cargas de trabajo sostenibles, con
claridad de roles y mayor autonomía.
Construir culturas basadas en la seguridad
psicológica, la confianza y la colaboración.
Desarrollar líderes capaces de detectar
oportunamente señales de agotamiento y promover hábitos saludables.
Medir de forma continua el bienestar para
tomar decisiones basadas en evidencia y no únicamente en percepciones.
"Los
líderes son quienes convierten la cultura organizacional en una experiencia
cotidiana. Hablar de bienestar implica necesariamente hablar de liderazgo. Las
organizaciones que escuchan a sus colaboradores analizan las causas del estrés
y toman decisiones sustentadas en datos, construyen equipos más saludables y,
al mismo tiempo, negocios más resilientes, innovadores y competitivos",
concluyó Vanegas.

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