CERCA DEL 20% DE MAYORES DE
20 AÑOS
DUERMEN MENOS DE 7 HORAS
DIARIAS
*Por trabajo, por llevar el celular a la cama
o entretenimientos en redes sociales, que afectan la salud del cerebro
En
el marco del Día Mundial del Cerebro
que se conmemora el 22 de julio, especialistas buscan concientizar sobre los
riesgos asociados con la privación del sueño por actividades como el trabajo o
el entretenimiento en redes sociales (jet lag social), hábitos comunes de la
vida moderna que interfieren con la salud cerebral y pueden aumentar el riesgo
de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el
Parkinson.
Actualmente
se estima que al menos, cerca del 20% de las personas mayores a 20 años duermen
menos de 7 horas como consecuencia de estas actividades, afectado su bienestar
físico, mental y cognitivo.
El
Dr. Óscar Sánchez Escandón, neurólogo y neurofisiólogo responsable de la
coordinación de Medicina del Sueño del Centro Médico ABC, señala que estamos
frente a uno de los mayores desafíos para la salud cerebral en la actualidad,
pues un adulto necesita un promedio de 8 horas de sueño para que pueda cumplir
funciones vitales en el cerebro como la eliminación de proteínas dañinas, así
como completar procesos de regeneración, reparación y reorganización de la
memoria y el aprendizaje.
No
todas las horas de sueño significan descanso: El sueño se divide en
diferentes etapas que cumplen con funciones específicas. Aproximadamente el 60%
es sueño ligero que se integra desde que dormitamos hasta que el cuerpo
comienza a relajarse, disminuir la respiración y el ritmo cardiaco (etapa I y
II), mientras que otro 20% es sueño profundo o reparador, y 20% restante es
sueño denominado REM (Movimientos Oculares Rápidos), fase donde ocurre la mayor
actividad cerebral y los sueños más vívidos.
El
Dr. Sánchez Escandón, también presidente de la Sociedad Mexicana para la
Investigación y Medicina del Sueño (SOMIMS), menciona que las necesidades de
dormir varían según la edad, pues mientras un recién nacido necesita hasta 18
horas para dormir, un adolescente necesitaría entre 10 y 12 horas, un adulto
joven entre 7 y 9 horas, y los adultos mayores de 65 años o más entre 7 y 8
horas de sueño.
Importante
detectar un cerebro en crisis por falta de dormir: El neurólogo explica que
cuando nuestro cerebro no tiene suficiente sueño reparador podemos reconocer
manifestaciones como:
Olvidar la ubicación de las llaves o el
auto.
No recordar citas o compromisos
relevantes.
Irritabilidad y cambios de humor durante
el día.
Dificultad para concentrarse.
Bajo rendimiento laboral o académico.
Cuando
estos síntomas no tienen atención profesional pueden provocar un deterioro
cognitivo progresivo, incluso derivar en enfermedad de Parkinson y el Alzheimer.
Esto se debe a que una mala calidad de sueño tiene una relación directa con una
insuficiente eliminación de proteínas tóxicas que sólo se eliminan a través del
sueño profundo[iv], siendo necesario buscar ayuda de profesionales en medicina
del sueño, advierte el especialista del Centro Médico ABC.
Llevar
una adecuada higiene del sueño favorece un descanso profundo y reparador. Para
lograrlo el Dr. Sánchez Escandón recomienda evitar cualquier actividad
estimulante cerebral antes de dormir, a través de los siguientes consejos:
Mantener el dormitorio en completa
oscuridad.
Cenar temprano y evitar carbohidratos por
la noche.
Limitar el uso de pantallas (TV, tablet,
celular) al menos 2 horas antes de acostarse.
No consumir estimulantes como bebidas
energéticas y azucaradas después de las 5
p.m.
Evitar el ejercicio intenso en horarios
nocturnos.
Tratamiento
multidisciplinario, la clave de la salud cerebral: La medicina del sueño ha
avanzado significativamente; el Centro Médico ABC cuenta con una Clínica de
Medicina del Sueño que ofrece una evaluación multidisciplinaria con neurólogos,
psiquiatras, cardiólogos, endocrinólogos, psicólogos y otorrinolaringólogos que
permiten una atención integral y un tratamiento personalizado para cada
paciente, el cual no siempre prioriza el uso de fármacos.
Por
ejemplo –expone–, la evidencia científica respalda que la terapia
cognitivo-conductual como tratamiento para ciertos trastornos del sueño como el
insomnio es altamente efectiva. Asimismo, en pacientes con apnea del sueño, los
dispositivos CPAP o APAP pueden mejorar radicalmente la calidad de vida del
paciente.
En
el Día Mundial del Cerebro es
importante crear conciencia y destacar que “la calidad del sueño no debe
sacrificarse por entretenimiento o trabajo, pues un sueño de calidad es uno de
los principales factores necesarios para mantener una buena salud cerebral y
prevenir enfermedades graves", concluyó el especialista.

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