Día Internacional del Sarcoma
EL CANCER QUE SE ESCONDE
MIENTRAS
TRIPLICA SU AVANCE EN
SEMANAS
Hablar
de sarcoma es referirse a una enfermedad que puede triplicar su avance en
cuestión de semanas. Bajo ese nombre se agrupa un conjunto de tumores malignos
que pueden desarrollarse en los huesos o en tejidos como músculos, grasa,
tendones, cartílago, vasos sanguíneos y nervios.
Tan
variada como su localización es el comportamiento clínico de cada subclase, así
como los tratamientos que deberá recibir cada paciente, el cual cuenta con
apenas unas semanas desde su diagnóstico para iniciar el tratamiento antes de
que pueda ser demasiado tarde, según especialistas.
Aunque
existen más de 150 subtipos de sarcoma, en conjunto representan apenas alrededor
del 1% de todos los tumores malignos, lo que explica por qué muchas personas
nunca han escuchado hablar de esta enfermedad y por qué su diagnóstico suele
ser confuso o tardado incluso para los especialistas.
En
el marco del Día Internacional del Sarcoma,
que se conmemora cada 13 de julio, las historias de Alex, Edgar, Irma y algunas
más gestadas en GoFundMe, muestran que detrás del sarcoma existen tratamientos
y necesidades completamente distintas.
Un
cáncer difícil de reconocer desde los primeros síntomas: Para comprender
por qué el sarcoma continúa siendo uno de los cánceres más complejos de
atender, Silvia Natalia López Hernández, cirujana oncóloga colaboradora de la
Fundación Cáncer de Mama (FUCAM), explica que uno de los principales retos es
que muchas personas desconocen cuáles son las señales de alerta de un
padecimiento especialmente agresivo.
"El
cáncer es una célula que se empieza a dividir de manera desordenada y
descontrolada. Hay muchísimas variantes del cáncer, pero específicamente los sarcomas
suelen ser muy agresivos. Esa célula se replica o se divide de manera muy, muy
rápida".
Esa
rápida progresión, sumada a que algunos tumores pueden desarrollarse en zonas
profundas del organismo sin causar síntomas evidentes, hace que el diagnóstico
sea erróneo o se retrase, provocando que la enfermedad avance considerablemente
en cuestión de semanas, de acuerdo con la oncóloga del Fucam, quien añade que
una de las primeras señales de alerta es la aparición de una masa que continúa
creciendo y que puede triplicar su tamaño en cuestión de días.
"Cuando
aparece una bolita que empieza a crecer y no desaparece, aunque no duela, debe
revisarse. Muchas personas creen que, como no duele, no pasa nada, y ese es uno
de los errores más frecuentes. En otros casos puede haber dolor espontáneo,
incapacitante o fractura sin razón”.
Explicó
que los síntomas cambian de acuerdo con el tipo de sarcoma y la zona del cuerpo
donde se desarrolla, lo que dificulta identificar la enfermedad en sus primeras
etapas.
Aunque
existen numerosos subtipos, en la práctica clínica algunos de los más
frecuentes son el osteosarcoma, el sarcoma de Ewing, los liposarcomas y los
sarcomas retroperitoneales, cada uno con características, tratamientos y
pronósticos distintos.
"El
sarcoma puede presentarse prácticamente a cualquier edad. Hay algunos que vemos
con mayor frecuencia en niños y adolescentes, como el osteosarcoma y el sarcoma
de Ewing; otros son más comunes en adultos, como los liposarcomas o algunos
sarcomas retroperitoneales. Sin embargo, ninguno es exclusivo de un grupo de
edad".
Cuando
el diagnóstico cambia todos los planes: Aunque todos comparten un
diagnóstico de sarcoma, las historias de siete familias mexicanas muestran que
no existe una sola forma de vivir esta enfermedad. La ubicación del tumor, el
subtipo, la edad del paciente y el momento en que se detecta pueden modificar
por completo las alternativas de tratamiento y el pronóstico.
Uno
de esos casos es el de Alex Dupeyron, un jovén de 17 años originario de Coapa
al sur de la Ciudad de México, quien apenas había concluido la preparatoria
cuando recibió el diagnóstico de osteosarcoma, el tumor óseo maligno más
frecuente en niñas, niños y adolescentes. De acuerdo con la Secretaría de
Salud, cada año se detectan entre 100 y 150 nuevos casos de osteosarcoma en
hospitales de alta especialidad del país. Este tipo de cáncer afecta
principalmente a personas entre los 10 y 20 años, etapa en la que ocurre el
mayor crecimiento del tejido óseo.
Células
cancerígenas creciendo sin dar aviso: Los sarcomas retroperitoneales, que
se originan en el espacio ubicado detrás de los órganos del abdomen, son el
subtipo de sarcoma que se expande por meses sin síntoma alguno.
Las
Guías de Práctica Clínica del IMSS indican que este subtipo representa
alrededor del 1% de las neoplasias malignas en adultos. Por su parte, la Gaceta
Mexicana de Oncología señala que estos tumores constituyen apenas entre 0.07 y
0.2% de todos los tumores del organismo y que aproximadamente 85% son malignos.
Diversas
publicaciones médicas también refieren que cerca de la mitad de los sarcomas
retroperitoneales supera los 20 centímetros al momento del diagnóstico.
"Este
subtipo crece en un espacio que está detrás de los órganos abdominales. Como
tienen mucho espacio para desarrollarse, pueden alcanzar tamaños muy grandes
antes de provocar síntomas. Muchas veces los pacientes no sienten dolor al
inicio y el diagnóstico llega cuando el tumor ya comprimió otros órganos o
estructuras", explicó la doctora Silvia Natalia López Hernández, cirujana
oncóloga.
En
Zapopan, Edgar Serrano enfrenta un sarcoma retroperitoneal. Estudios recientes
confirmaron que la enfermedad ya comprometió los pulmones, por lo que requiere
iniciar quimioterapia y continuar con atención oncológica especializada.
Un
tratamiento que puede prolongarse durante años: Dependiendo del subtipo, el
tratamiento del sarcoma puede incluir cirugías complejas, quimioterapia,
radioterapia, terapias dirigidas, hospitalizaciones y seguimiento permanente.
Un
ejemplo de lo abrasivo que puede llegar a ser este padecimiento es el de Irma
Guerra, una madre de Monterrey que requiere cirugía, transfusiones y estudios
especializados luego de ser diagnosticada con sarcoma de hueso.
Además
de la incertidumbre y el desgaste físico y emocional, tanto del paciente como
de su familia, las tres familias comparten un mismo dolor: el impacto económico
que implica enfrentar un sarcoma.
En
conjunto, las campañas activas en GoFundMe buscan reunir aproximadamente 2.5
millones de pesos. Estos tratamientos suelen implicar cirugías de alta
complejidad, radioterapia y, en algunos casos, estudios moleculares para
identificar características específicas del tumor, cuyo costo puede alcanzar
entre 70 mil y 80 mil pesos, además de hospitalizaciones y seguimiento
prolongado.
Aunque
la doctora Silvia Natalia López Hernández comprende que las familias recurran a
terapias alternativas con la esperanza de encontrar una solución, enfatiza que
hasta el momento no existe evidencia de que estos tratamientos curen el
sarcoma, por lo que no deben sustituir la atención oncológica especializada.
El
pronóstico también refleja la complejidad de esta enfermedad. De acuerdo con la
especialista, la sobrevida global a cinco años en pacientes con sarcoma es de
aproximadamente 63%, una cifra que refleja la agresividad de este grupo de
tumores y la importancia de acceder oportunamente a atención especializada.
Más
allá de las diferencias entre cada historia, todas reflejan la necesidad de
acceder oportunamente a atención especializada para enfrentar una enfermedad
poco frecuente y altamente compleja.
Una
enfermedad que merece mayor visibilidad: Cada 13 de julio, el Día Internacional del Sarcoma busca
recordar que detrás de este nombre existen más de 150 enfermedades distintas,
cada una con comportamientos, tratamientos y pronósticos diferentes.

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