martes, 27 de enero de 2026

 

SE COMPRUEBA VINCULO ENTRE CONTAMINACION

DEL AIRE, ENFERMEDADES CARDIOMETABOLICAS

Y CANCER

 


 

La exposición individual a la contaminación ambiental es un factor de riesgo poco reconocido y subestimado en el desarrollo de enfermedades del corazón y cáncer, demuestran dos estudios realizados por el Hospital Houston Methodist.

“Genéticamente, los seres humanos somos 99% similares, y ese 1% de diferencia no termina de explicar toda la variedad de enfermedades que observamos”, señala el Dr. Al-Kindi, director asociado de Prevención y Bienestar Cardiovascular y director médico del Centro de Salud y Naturaleza del Hospital Houston Methodist. “En realidad, el lugar donde vives y aquello a lo que estás expuesto suele ser más determinante que tu genética en el desarrollo de enfermedades. Y aun así, nuestra comprensión actual de cómo estos factores afectan la salud, sigue siendo insuficiente”.

Los artículos —uno publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology y otro en JACC: CardioOncology— abordan esta brecha de información al ofrecer un resumen de la evidencia epidemiológica y los mecanismos biológicos que vinculan la contaminación del aire con las enfermedades cardiovasculares.

La investigación también propone estrategias para mejorar la conciencia pública sobre este riesgo, y recomienda acciones a nivel individual, comunitario y gubernamental que ayuden a mitigar la creciente amenaza sanitaria global derivada de la exposición a contaminantes.

   La relación entre la contaminación del aire y la enfermedad cardiometabólica: El artículo de The Lancet destaca que la exposición prolongada a partículas finas en el aire es responsable de aproximadamente 20% de los casos de diabetes tipo 2 en el mundo.

Estas partículas, conocidas como PM2.5 —aquellas con un diámetro de 2.5 micrómetros o menor— provienen principalmente de vehículos, actividades industriales e incendios forestales.

Los autores llaman la atención sobre un dato alarmante: casi 99% de la población mundial vive en zonas donde los niveles de contaminación del aire exceden las guías de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud (menos de 5 µg/m³ por año). En contraste, la concentración media global estimada de PM2.5 es de 32.8 µg/m³ anuales.

Según el Dr. Al-Kindi, investigador principal del artículo en The Lancet, el impacto de la contaminación del aire en la salud del corazón va mucho más allá de los factores de riesgo tradicionales.

“Durante años, la cardiología se ha enfocado en elementos internos como el colesterol, la obesidad y la presión arterial”, indica el Dr. Al-Kindi. “Pero nuestra investigación muestra cada vez más que la exposición elevada a contaminación del aire puede incrementar el riesgo de diabetes tipo 2 hasta en 25%, convirtiéndose en uno de los mayores factores de riesgo independientes”.

   El artículo describe los mecanismos biológicos implicados en este riesgo cardiometabólico: inflamación sistémica, estrés oxidativo, activación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, activación del sistema nervioso central y alteraciones en el metabolismo de la glucosa. Ya que la exposición prolongada a contaminantes puede aumentar la resistencia a la insulina, elevar la presión arterial y la frecuencia cardiaca, y acelerar el desarrollo de aterosclerosis y otras enfermedades cardiovasculares —principales causas de muerte en el mundo.

Además de la promoción de políticas de energía más limpia, los gobiernos y organismos de salud pueden incidir en esta crisis sanitaria a través de educación e intervenciones específicas. Por ejemplo, el artículo menciona que los purificadores de aire portátiles pueden ser una estrategia doméstica práctica y económica, capaz de reducir de manera aguda la exposición a PM2.5 hasta en 60%.

   Una doble amenaza para pacientes con cáncer: En el artículo de JACC: CardioOncology, el Dr. Al-Kindi y su equipo revisaron estudios a gran escala que analizan cómo la contaminación del aire aumenta el riesgo en quienes ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad: los pacientes oncológicos.

Los investigadores hallaron que los pacientes con cáncer expuestos a altos niveles de PM2.5 presentan una probabilidad significativamente mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares —una de las principales causas de muerte no relacionada con el cáncer en sobrevivientes.

“Los pacientes con cáncer ya enfrentan tratamientos agresivos que generan un impacto considerable en el corazón”, explica el experto del Hospital Houston Methodist. “Cuando además se suma el estrés crónico derivado de la contaminación del aire, se crea una tormenta perfecta para complicaciones cardiovasculares”.

Un estudio de 2021, basado en los registros médicos de más de 5.5 millones de pacientes y sobrevivientes de cáncer, encontró que un incremento de 10 µg/m³ en la concentración de PM2.5 se asociaba con un aumento de 24% en la mortalidad cardiopulmonar y de 31% en la mortalidad por enfermedad cardiovascular.

No es sorprendente que los pacientes con cáncer de pulmón expuestos a niveles más altos de contaminación mostraran las asociaciones más fuertes y consistentes con enfermedad cardiovascular. Sin embargo, esta relación también fue significativa en pacientes con cáncer de mama, próstata, riñón y vejiga.

El artículo también aborda la inequidad ambiental, mostrando cómo las poblaciones de menores ingresos y grupos minoritarios suelen enfrentar la peor calidad del aire, lo que incrementa su riesgo tanto de cáncer como de enfermedades cardiovasculares.

“Existe un componente de justicia ambiental en este problema”, enfatiza el Dr. Al-Kindi. “Las comunidades con menos recursos suelen vivir en zonas con mayor contaminación, y eso pone a sus habitantes en mayor riesgo de padecer enfermedades del corazón y cáncer”.

   Avanzar hacia soluciones: Aunque los hallazgos muestran un reto importante para la salud pública mundial, el Dr. Al-Kindi considera que también representan una oportunidad para impulsar intervenciones con impacto real.

Los estudios buscan apoyar a reguladores y autoridades sanitarias en la promoción de políticas que mejoren la calidad del aire, como normas más estrictas de emisiones. Asimismo, se recomiendan acciones personales, como el uso de cubrebocas en zonas con alta contaminación y sistemas de filtración de aire en hogares de personas vulnerables.

“No existe una única solución que elimine el impacto de la contaminación del aire en la salud cardiovascular, pero la conciencia es el primer paso”, concluye el Dr. Al-Kindi. “Nuestro objetivo es integrar la salud ambiental en las conversaciones centrales de la cardiología y la oncología. Cuanto más comprendamos estas conexiones, mejor podremos proteger a las poblaciones en riesgo”.

 

 

 

EL PARKINSON PODRIA INICIAR EN

EL INTESTINO, NO EN EL CEREBRO

 


*Actualmente existe evidencia médica que indica que el parkinson tiene síntomas digestivos años antes de los síntomas motores típicos del Parkinson

 

 

Para especialistas existen coincidencias entre sintomas digestivos y síntomas motores típicos del Parkinson.

El Dr. Eduardo Argüelles Gónzalez, especialista en medicina interna y neurología con alta especialidad en trastornos del movimiento y enfermedades neurodegenerativas, actual titular del Centro de trastornos de Movimiento y Neuromodulación de Médica Sur, explicó que se han encontrado depósitos de la proteína alfa-sinucleína (una proteína relacionada con el desarrollo de esta enfermedad) en el plexo entérico y se ha propuesto que estos agregados podrían “viajar” hacia el cerebro a través del nervio vago.

Esto encaja con el hecho clínico de que muchos pacientes tienen síntomas digestivos años antes de los síntomas motores típicos del Parkinson.

“Se ha visto que en muchos pacientes con Parkinson aparecen depósitos de alfa-sinucleína en el intestino y en el nervio vago, antes que en el cerebro. En modelos animales, cuando esta proteína se acumula en el intestino, termina alcanzando áreas cerebrales implicadas en el movimiento. Además, estudios poblacionales muestran que quienes se sometieron a vagotomía (resección del nervio vago) parecen tener menor riesgo de desarrollar la enfermedad. Estos hallazgos respaldan la idea de que, al menos en algunos casos, el proceso podría iniciarse fuera del cerebro”, afirmó el Dr. Eduardo Argüelles González.

El intestino es un órgano inmunológico sumamente activo y alberga una enorme comunidad de bacterias que modulan inflamación, metabolismo y producción de neurotransmisores. En pacientes que viven con Parkinson se han descrito alteraciones consistentes en la composición de la microbiota: disminuyen ciertas bacterias “protectoras” y aumentan otras “proinflamatorias”. Este desequilibrio podría favorecer un ambiente inflamatorio crónico en la pared intestinal, facilitar la agregación de alfa-sinucleína y contribuir a que la señal patológica se propague al sistema nervioso central.

 

                 EL SINTOMA RECONOCIDO

 

El síntoma más reconocido es el estreñimiento crónico, con evacuaciones poco frecuentes o heces muy duras. También pueden aparecer sensación de vaciamiento incompleto, distensión abdominal, gastroparesia (digestión muy lenta, sensación de llenura precoz) y, en algunos casos, cambios en el olfato y en la salivación que se relacionan con esta misma vía patológica. Aislados no significan “ya tengo Parkinson”, pero en conjunto con otros datos de sueño, ánimo y olfato pueden ser parte de la fase prodrómica.

En algunos estudios, el estreñimiento y otros síntomas digestivos han precedido al diagnóstico motor entre 10 y 20 años. Es decir, el cuerpo empieza a “avisar” mucho antes de que aparezca el temblor o la rigidez que la gente identifica con Parkinson. Esto refuerza la idea de que la enfermedad es un proceso muy largo y que la etapa visible en consulta es solo la punta del iceberg, comentó el especialista en medicina interna y trastornos del movimiento.

“Hoy en día no existe un estudio intestinal que usemos de forma rutinaria para “predecir” Parkinson. Se han probado biopsias de colon o de mucosa rectal buscando depósitos de alfa-sinucleína, con resultados interesantes pero todavía variables y poco estandarizados. Por ahora, son herramientas usadas solo en investigación; en la práctica clínica, el riesgo se evalúa mejor combinando síntomas prodrómicos (digestivos, del sueño, del olfato) con estudios de imagen o pruebas funcionales en casos seleccionados”, declaró el Dr. Eduardo Argüelles González.

Una manera de retrasar la aparición de los síntomas sería la alimentación, la cual tiene un impacto directo sobre el intestino. Cuando comemos de forma equilibrada, con suficiente fibra, frutas y verduras, ayudamos a mantener una microbiota diversa y estable, que protege contra la inflamación. En cambio, una dieta alta en alimentos procesados, azúcares y grasas saturadas altera ese equilibrio y favorece un ambiente inflamatorio que puede influir en procesos relacionados con el Parkinson.

“Lo que mejor respaldo tiene es una dieta tipo mediterránea: alta en fibra, aceite de oliva, pescado, frutos secos, verduras y frutas. A esto se suma mantener una adecuada hidratación, actividad física regular y un buen ritmo de sueño. En conjunto, estos hábitos ayudan a regular el tránsito intestinal, estabilizar la microbiota y reducir inflamación sistémica, factores que se consideran protectores para el cerebro”, asintió el especialista en trastornos del movimiento.

 

                  NO AUTOMEDICARSE

 

“Por ello, es importante no automedicarse y evitar el uso frecuente de antibióticos ya que el uso prolongado de antibióticos puede alterar de forma notable las bacterias que viven en el intestino y dejar cambios que tardan en recuperarse. El estrés crónico también influye: modifica la movilidad intestinal, la producción de moco y la respuesta inmune, lo que termina afectando ese equilibrio. No podemos afirmar que, por sí solos, causen Parkinson, pero sí son factores que pueden aumentar la vulnerabilidad en personas predispuestas” externó el especialista.

Si se confirma que en un grupo importante de pacientes el proceso comienza en el intestino, podríamos identificar a las personas en riesgo muchos años antes de los síntomas motores. Esto abriría la puerta a estrategias preventivas basadas en cambios de estilo de vida, intervenciones sobre la microbiota o terapias dirigidas al sistema nervioso entérico. También cambiaría la forma en que explicamos la enfermedad a los pacientes: dejaríamos de verla solo como un problema del cerebro para entenderla como una condición sistémica donde el intestino tiene un papel protagonista.

Ante este panorama es importante recalcar que los pacientes con Parkinson deben tener una atención personalizada y con tratamientos individualizados que se adapten a las necesidades de los pacientes.

“Este enfoque también tiene implicaciones prácticas para el tratamiento. Si el intestino puede verse afectado desde fases tempranas, es razonable valorar terapias que no dependan de la absorción digestiva, que ayuden a sortear los momentos en que la vía oral se vuelve poco eficaz. En esta línea, la apomorfina particularmente en formulaciones como Dacepton ® ofrece una alternativa útil para controlar episodios “OFF” de manera rápida y predecible. Para muchos pacientes representa una herramienta que contempla su esquema habitual y les da mayor estabilidad a lo largo del día”, señaló el Dr. Eduardo Argüelles González.

 

 

 

SALUD DIGESTIVA: PUNTO DE PARTIDA

REAL PARA SENTIRSE BIEN EN 2026

 


La salud digestiva puede influir directamente en la energía, el estado de ánimo y el bienestar general

 

 

Energía sostenida, ligereza después de comer y claridad mental suelen asociarse a un estilo de vida saludable, aunque pocas veces se vinculan directamente con el sistema digestivo. La evidencia científica y los datos de salud pública confirman que este sistema juega un papel central en el bienestar integral.

En México, los trastornos gastrointestinales funcionales figuran entre los padecimientos más frecuentes. Estudios poblacionales estiman que el síndrome de intestino irritable afecta aproximadamente al 16% de la población, con mayor prevalencia en mujeres y una relación directa con menor calidad de vida y mayor carga emocional.

El sistema digestivo participa en procesos esenciales: absorción de nutrientes, regulación inmunológica y comunicación con el sistema nervioso a través del eje intestino-cerebro. Investigaciones recientes señalan que el equilibrio de la microbiota intestinal se asocia con menor inflamación, mejor respuesta al estrés y mayor sensación de bienestar general.

Dentro de este panorama, el consumo regular de probióticos ha ganado relevancia como parte de una alimentación orientada al cuidado digestivo pues se ha comprobado que consumir 250 g diarios de Activia durante 14 días como parte de un estilo de vida saludable ayuda a disminuir la frecuencia de cinco síntomas digestivos comunes: gases, malestar, ruidos, inflamación y tránsito lento, gracias a la acción de sus probióticos vivos ActiRegularis, favoreciendo una digestión más cómoda y una sensación de ligereza que se percibe en el día a día.

Incorporar alimentos fermentados y enriquecidos con probióticos puede integrarse con facilidad a la rutina diaria: como parte del desayuno, en colaciones o acompañando comidas ligeras. La variedad de presentaciones permite adaptarse a distintos estilos de alimentación sin cambios drásticos en los hábitos.

Cuidar la salud digestiva va más allá del consumo de probióticos e incluye hábitos básicos: mantener una hidratación adecuada, una dieta rica en fibra a través de frutas, verduras y cereales integrales, respetar horarios de comida y realizar al menos 30 minutos de actividad física diaria.

Comenzar 2026 con atención en la salud digestiva es adoptar una perspectiva informada de autocuidado, en la que el bienestar parte de decisiones sostenidas en el día a día. Integrar alimentos funcionales como Activia dentro de una alimentación equilibrada puede convertirse en un aliado práctico para quienes buscan sentirse bien desde adentro hacia afuera a lo largo del año.

 

 

 

PERSISTE EL GUSANO BARRENADOR: VIGILANCIA

Y PROTOCOLOS, INDISPENSABLES CON EL

REGRESO DE LAS LLUVIAS


 

Como parte de las medidas para controlar la propagación del gusano barrenador, MSD Salud Animal refuerza el llamado al sector ganadero a no relajar los protocolos sanitarios en las unidades de producción

 

 

La vigilancia epidemiológica permanente y el cumplimiento estricto de los protocolos de bioseguridad continúan siendo fundamentales para contener la propagación del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), una plaga que representa un riesgo constante para la sanidad pecuaria y la productividad ganadera en México.

En semanas recientes, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó una reducción del 57% en los casos activos de gusano barrenador1 como resultado de la aplicación oportuna de protocolos sanitarios como a condiciones climáticas con menor presencia de lluvias y descenso de temperatura ambiente, que reducen temporalmente la infestación de parásitos externos.

Sin embargo, este escenario no representa una erradicación de la plaga, por lo que mantener la atención y la vigilancia en campo sigue siendo indispensable.

Para MSD Salud Animal, la bioseguridad no debe entenderse como una respuesta momentánea, sino como un esfuerzo continuo que requiere anticiparse a los riesgos, fortalecer la prevención y acompañar a los productores con conocimiento científico y soluciones veterinarias con eficacia comprobada, “trabajamos para ofrecer herramientas que permitan proteger al ganado, reducir pérdidas productivas y fortalecer la sanidad pecuaria del país, especialmente ante el próximo retorno de la temporada de lluvias, que puede favorecer nuevamente el incremento de casos”, señaló Leonardo Burcius, Director General de MSD Salud Animal en México.

“La reducción en los casos refleja que los protocolos funcionan cuando se aplican de manera constante. Sin embargo, bajar la guardia puede generar un rebrote. La vigilancia debe mantenerse fuerte y con la misma intensidad, apoyada en herramientas veterinarias con eficacia comprobada, para avanzar hacia una reducción sostenida del gusano barrenador y fortalecer la sanidad pecuaria del país”, señaló Julio Prates, Director de la Unidad de Ganadería de MSD Salud Animal en México.

La reaparición del gusano barrenador representa un desafío sanitario con impacto directo en la producción de carne y leche, el bienestar animal y la estabilidad del sector ganadero. Por ello, el manejo oportuno de heridas, la detección temprana de casos sospechosos y el uso de tratamientos veterinarios sistémicos de acción prolongada resultan esenciales para prevenir nuevas infestaciones y reducir el riesgo de propagación, recomienda Prates.

Como parte de su compromiso con una ganadería más fuerte y sostenible, MSD Salud Animal impulsa soluciones veterinarias desarrolladas con base en ciencia, respaldadas por estudios y pruebas de campo en México, que forman parte de los protocolos de control y prevención recomendados para proteger la salud del ganado y apoyar a los productores en la aplicación continua de medidas de bioseguridad.

Estas soluciones veterinarias están pensadas para cuidar la salud del ganado desde los primeros días de vida y a lo largo de su desarrollo. Ayudan a prevenir y tratar infestaciones causadas por larvas, que suelen aparecer en heridas abiertas, y a proteger zonas especialmente sensibles, como el ombligo de los terneros recién nacidos, una de las principales puertas de entrada de infecciones.

“La bioseguridad es una responsabilidad compartida. Acompañamos a los productores con herramientas científicas que les permitan sostener los protocolos de prevención, especialmente en momentos en los que una reducción temporal de casos podría generar una falsa sensación de control”, finalizó Alberto García Escalera, Gerente Técnico de Cuentas Clave de la Unidad de Ganadería de MSD Salud Animal en México.

En este contexto, MSD Salud Animal hace un llamado a las y los ganaderos a no relajar las medidas sanitarias, mantener la vigilancia constante en sus unidades de producción, atender de inmediato cualquier herida o lesión, reportar oportunamente casos sospechosos y apoyarse en su médico veterinario. La continuidad de estas acciones es clave para evitar repuntes y avanzar, de manera responsable, hacia una reducción sostenida del impacto del gusano barrenador en la ganadería mexicana.

 

 

miércoles, 21 de enero de 2026

 

CONOCE LAS ZONAS DE FRECUENCIA CARDIACA

AL HACER EJERCICIO Y SUS BENEFICIOS

 


 

Moverse siempre será mejor que permanecer inactivo. Pero la intensidad y la duración también influyen, sobre todo cuando tienes metas específicas, como bajar de peso, desarrollar masa muscular o prepararte para una carrera o competencia. La frecuencia cardíaca durante el ejercicio cardiovascular es un indicador vital que refleja cuánto esfuerzo está haciendo el corazón para bombear y entregar sangre rica en oxígeno a los músculos.

“Las zonas de ritmo cardíaco ayudan a categorizar ese nivel de esfuerzo según tu edad y condición física, además de indicar qué fuente de energía está utilizando el cuerpo durante el ejercicio”, explica Taylor Samale, coordinador de acondicionamiento físico en el Hospital Houston Methodist.

“Saber cuáles son tus zonas objetivo de frecuencia cardíaca puede ser una herramienta muy útil para entrenar de forma más inteligente, no solo más intensa”, señala el experto. Ya seas un atleta o alguien que quiere mejorar su condición física, las zonas cardíacas aseguran que tus entrenamientos estén alineados con tus metas. No tienes que exigirte al máximo todo el tiempo ni terminar sin aliento para que tu ejercicio sea efectivo”.

A continuación, se explican los beneficios de cada zona, cómo reconocer en cuál te encuentras y cuáles pueden ayudarte según tus objetivos.

      Las 5 zonas de frecuencia cardíaca, explicadas

Existen cinco zonas de frecuencia cardíaca, de la 1 a la 5, que representan diferentes porcentajes de tu frecuencia cardíaca máxima, la cual depende de tu edad. Cada zona implica un nivel de intensidad distinto, así como diferentes beneficios y fuentes de energía. Cuanto más alta es la zona, mayor es el esfuerzo, aumenta la frecuencia cardíaca y el cuerpo recurre más a carbohidratos y proteínas como combustible, en lugar de grasa.

     Zona 1: La zona 1 es un esfuerzo muy ligero, apenas por encima del ritmo cardíaco en reposo, alrededor del 50 al 60% de tu frecuencia cardíaca máxima.

“Aquí es donde conviene estar justo antes de empezar y al terminar tu entrenamiento”, indica el experto. “En esta zona puedes mantener una conversación completa —incluso podrías cantar si quisieras—, pero sigues moviéndote, activando la circulación sanguínea en todo el cuerpo y elevando ligeramente tu frecuencia cardíaca”.

Es especialmente importante después de entrenamientos intensos, ya que el movimiento continuo ayuda a redistribuir la sangre adecuadamente en el cuerpo, añade el experto. Recomienda reservar entre 5 y 10 minutos del entrenamiento para enfriar en zona 1.

“No es ideal pasar de la zona 5 a quedarte completamente quieto”, afirma.

     Zona 2: La zona 2 corresponde a una intensidad ligera a moderada, entre 60 y 70% de tu frecuencia cardíaca máxima.

“Definitivamente estás trabajando y puedes sentir que tu cuerpo genera calor. Es posible que sudes ligeramente, pero aún puedes mantener una conversación y hablar en oraciones completas”, explica el coordinador. “Si estuvieras hablando por teléfono, la otra persona notaría que respiras un poco más fuerte de lo normal, pero no tendrías problema para seguir platicando”.

El objetivo principal de esta zona es fortalecer la base aeróbica (resistencia) y entrenar al cuerpo para usar mayor proporción de grasa como energía en lugar de carbohidratos.

     Zona 3: La zona 3 es un esfuerzo moderado a elevado, entre 70 y 80% de la frecuencia cardíaca máxima.

No siempre, pero muchas clases de entrenamiento grupal se mantienen principalmente en la zona 3, donde pasas buena parte respirando con esfuerzo. Todavía puedes hablar aquí, pero solo en frases muy cortas. Ya no es posible una conversación fluida.

Mientras que la zona 2 ayuda a mejorar la resistencia, y la zona 4 la velocidad y la potencia, la zona 3 puede sentirse sin un objetivo claro. Aun así, cumple una función importante, sobre todo para quienes entrenan para carreras de larga duración.

“Digamos que compites en una carrera y buscas un tiempo específico. No puedes estar pendiente de la frecuencia cardíaca todo el tiempo”, dice el experto. “Entrenar en ese punto incómodo —entre zona 3 y zona 4 durante periodos prolongados— puede ayudarte no solo físicamente, sino también mentalmente a prepararte para una competencia”.

     Zona 4: La zona 4 es un esfuerzo alto, entre 80 y 90% de la frecuencia cardíaca máxima. Hablar se vuelve casi imposible: tal vez puedas decir una o dos palabras antes de necesitar aire.

La zona 4 es muy útil en esfuerzos breves. No quieres centrar todo tu ejercicio aquí, pero incluir la cantidad adecuada ayudará a mejorar tu velocidad, potencia y el umbral anaeróbico.

Ese umbral es el punto en el que el cuerpo requiere más energía de la que puede obtener sólo con oxígeno, por lo que recurre al glucógeno muscular, produciendo ácido láctico como residuo. Superar dicho umbral contribuye al cansancio del ejercicio y obliga al cuerpo a reducir la intensidad.

     Zona 5: La zona 5 representa el máximo esfuerzo, entre 90 y 100% de tu frecuencia cardíaca máxima.

En la zona 5 vas a tope. No podrás hablar, y solo aguantarás alrededor de un minuto o menos antes de tener que bajar el ritmo.

     Cómo calcular tus zonas objetivo de frecuencia cardíaca

Hay dos métodos principales: Fórmula de frecuencia cardíaca máxima (método general basado en edad).

Fórmula de Karvonen o de reserva de frecuencia cardíaca (más personalizada, pues considera el ritmo cardíaco en reposo).

En ambos casos, necesitas conocer tu frecuencia cardíaca máxima aproximada, que se estima así:

220 – tu edad = frecuencia cardíaca máxima (latidos por minuto, LPM)

Ejemplo:

      En una persona de 30 años: 220 – 30 = 190 LPM

Luego se multiplica por los rangos porcentuales de cada zona:

Zonas para una persona de 30 años:

        Zona 1: 95 a 114 LPM (50–60% de 190)

        Zona 2: 114 a 133 LPM (60–70% de 190)

        Zona 3: 133 a 152 LPM (70–80% de 190)

        Zona 4: 152 a 171 LPM (80–90% de 190)

        Zona 5: 171 a 190 LPM (90–100% de 190)

Este método funciona bien para principiantes.

Pero para atletas de resistencia, cuyo ritmo en reposo puede estar en los 30 o 40 LPM —frente al rango normal de 60 a 100 LPM—, la fórmula de Karvonen puede ofrecer una medición más precisa, comenta el experto del Hospital Houston Methodist.

En general, una frecuencia cardíaca en reposo más baja es señal de mejor salud cardiovascular, según la Asociación Americana del Corazón.

¿Cuál es la mejor zona de frecuencia cardiaca? Enfócate en zona 2 en términos generales

   Mayor quema de grasa: la zona 2 entrena al cuerpo para usar la grasa como combustible en lugar de depender del glucógeno (azúcar) que almacenan los músculos o la proteína.

   Mejor función mitocondrial: esta zona es la intensidad ideal para incrementar la cantidad y eficiencia de las mitocondrias, las “centrales energéticas” que hacen posible que nuestras células generen la energía necesaria.

   Menor estrés y fatiga por ejercicio: como es una intensidad relativamente suave, la recuperación es más rápida y hay menos sensación de agotamiento que con entrenamientos de alta intensidad que pueden dejar el cuerpo molido.

   Salud cardiaca fortalecida: mejora la base aeróbica, lo que significa que tu organismo usa el oxígeno con mayor eficiencia para sostener el esfuerzo por más tiempo.

   Bienestar mental: la actividad física contribuye a reducir síntomas de ansiedad y el riesgo de desarrollar depresión.

     ¿Qué ejercicios son buenos para trabajar en zona 2?

Cardio es básicamente cualquier actividad que acelera el ritmo del corazón. Por lo tanto, la zona 2 incluye todo lo que te mantenga en ese rango de intensidad moderada. Algunas opciones son:

     Caminar a paso rápido (más de 2.5 millas por hora)

     Trote suave

     Nadar a un ritmo relajado

     Tenis en dobles

     Paseos en bicicleta por terreno plano

     Yoga activo

     Bailar

     Actividades como jardinería o trabajo en el patio

“Lo importante es hacer algo que disfrutes”, finaliza el experto entrenador del Hospital Houston Methodist. “Hacer ejercicio no tiene por qué ser algo desagradable, y no debes terminar completamente agotado para que cuente como un avance para tu salud. De hecho, deberías sentirte con más energía después de estas actividades, y si estás trabajando en zona 2, te vas a sentir genial y con mucha vitalidad al terminar”.

 

 

 

NANOPARTICULAS BIOINSPIRADAS: DESARROLLO CIENTIFICO DESDE MEXICO PARA ENFRENTAR BACTERIAS RESISTENTES A ANTIBIOTICOS


 

La investigación combina nanotecnología y compuestos naturales para atacar biopelículas bacterianas, uno de los principales mecanismos detrás de infecciones hasta mil veces más resistentes a los antibióticos

 

 

Las bacterias resistentes a los antibióticos podrían convertirse en el futuro cercano en uno de los retos más urgentes para la salud pública a nivel global.

Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ONU y la FAO advierten que, de no modificarse las tendencias actuales, este fenómeno podría convertirse en la principal causa de muerte en el mundo hacia 2050, con hasta 10 millones de fallecimientos anuales.

El problema se ve agravado por la automedicación, la mala praxis médica, el uso indiscriminado de antibióticos y la capacidad de las bacterias para compartir genes de resistencia entre ellas.

En este contexto, un proyecto de investigación desarrollado en el Tecnológico de Monterrey, liderado por las doctoras María Luisa Del Prado Audelo y Alejandra Romero Montero, profesoras investigadoras de la Escuela de Ingeniería y Ciencias (EIC) en el Campus Ciudad de México, explora una alternativa no antibiótica para enfrentar infecciones bacterianas persistentes: el uso de nanopartículas poliméricas biodegradables capaces de liberar compuestos naturales con actividad antimicrobiana de forma controlada.

Uno de los principales retos para el tratamiento de infecciones resistentes es la formación de biopelículas bacterianas, estructuras microscópicas que permiten a las bacterias adherirse a superficies como heridas, catéteres o implantes médicos.

Estas biopelículas funcionan como una barrera protectora que limita la acción de los antibióticos y puede hacer que las bacterias sean hasta mil veces más resistentes que en su forma libre, favoreciendo infecciones crónicas y difíciles de erradicar, especialmente en entornos hospitalarios.

La investigación encabezada por la Dra. Del Prado Audelo se enfoca precisamente en romper esta barrera, atacando uno de los mecanismos más complejos de la resistencia antimicrobiana, combinando cápsulas de nanotecnología e inspiración en la medicina ancestral mexicana.

El proyecto desarrolla nanopartículas poliméricas biodegradables que encapsulan fitoquímicos presentes en aceites esenciales, como los derivados del orégano, el tomillo y el comino, ingredientes conocidos desde la medicina tradicional por sus propiedades antimicrobianas.

A diferencia de los antibióticos convencionales, que suelen actuar sobre objetivos moleculares específicos, estos compuestos naturales presentan un mecanismo de acción multifactorial, lo que dificulta que las bacterias desarrollen resistencia.

No obstante, su aplicación directa presenta limitaciones como baja solubilidad, volatilidad y sensibilidad a factores ambientales.

La nanotecnología que se está desarrollando en el Tecnológico de Monterrey permite superar estas barreras, al encapsular los compuestos en nanopartículas de entre 150 y 200 nanómetros, que protegen las moléculas y permiten su liberación controlada directamente en el sitio de infección.

La Dra. María Luisa Del Prado Audelo, puntualiza que gracias a su tamaño nanométrico, las partículas pueden penetrar la biopelícula bacteriana y liberar los compuestos bioactivos desde el interior, en una estrategia que la investigadora describe como un enfoque tipo Caballo de Troya, “de esta forma, es posible desestabilizar la estructura protectora de la biopelícula y atacar a las bacterias sin recurrir a antibióticos tradicionales”.

 

            ELABORACION DE LAS NANOPARTICULAS

 

Las nanopartículas están fabricadas con PLGA (ácido poliláctico-co-glicólico), un polímero biocompatible y biodegradable aprobado por la FDA, ampliamente utilizado en aplicaciones médicas. Tras cumplir su función, el material se degrada en subproductos que el organismo puede metabolizar sin generar residuos tóxicos ni impactos ambientales negativos.

El proyecto surgió inicialmente con un enfoque en dispositivos médicos, donde la colonización bacteriana representa un riesgo constante. Posteriormente, la investigación se amplió hacia el tratamiento de heridas crónicas, un problema de salud pública relevante en México y otros países, particularmente en pacientes con enfermedades metabólicas como diabetes u obesidad.

A mediano y largo plazo, la plataforma nanotecnológica podría tener aplicaciones en superficies hospitalarias, sistemas de desinfección, tratamiento de agua, industria alimentaria y otros entornos donde el control microbiano es crítico, abriendo la puerta a soluciones preventivas además de terapéuticas.

La filosofía del proyecto: ciencia colaborativa con impacto social. La investigación se desarrolla en el laboratorio Inbiotech, adscrito a la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, y cuenta con la colaboración de instituciones nacionales como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través del Instituto de Investigaciones en Materiales, y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Iztapalapa. Estas alianzas fortalecen el análisis teórico, computacional y experimental del comportamiento de los materiales a escala nanométrica.

Actualmente, el proyecto se encuentra en una etapa avanzada de validación experimental, mientras se analizan mecanismos de protección intelectual que permitan avanzar hacia su transferencia tecnológica. Si bien las aplicaciones clínicas requieren procesos rigurosos de evaluación preclínica y clínica, otras implementaciones podrían avanzar en plazos más cortos.

Este proyecto se alinea con el enfoque de investigación de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, que impulsa soluciones científicas orientadas a salud, sostenibilidad, envejecimiento e industria, bajo una visión de impacto social, económico y ambiental.

La Dra. Del Prado Audelo, propone un cambio de paradigma frente a la resistencia antimicrobiana: reducir la dependencia exclusiva de antibióticos y avanzar hacia estrategias que limiten la capacidad adaptativa de las bacterias, conectando el conocimiento científico con las necesidades reales de la sociedad.

 

 

 

ANEMIA AUTOINMUNE: ENFERMEDAD QUE DESTRUYE

LOS GLOBULOS ROJOS DE UN JOVEN CAPITALINO

 


 

En diciembre pasado, Ricardo Díaz Sánchez fue diagnosticado con Anemia Hemolítica Autoinmune (AHAI), una enfermedad en la que el cuerpo destruye sus propios glóbulos rojos, poniendo su vida en riesgo.

A mediados de ese mes, el joven de 29 años fue internado en Los Cabos, BCS, con un nivel de hemoglobina de dos, cuando normalmente oscila en 13, necesario para el funcionamiento normal del organismo.

Entre el 17 y 19 de diciembre, recibió dosis altas de esteroides para frenar la destrucción de sus glóbulos rojos. Tras ello, entró en un período de observación, mientras se realizaban tomografías de tórax, abdomen y pelvis para investigar posibles causas de la enfermedad.

Los gastos médicos ya ascienden a 500 mil pesos, cantidad que resulta difícil de costear para su familia, por lo que emprendieron la campaña “Ricardo nos necesita” para recaudar fondos.

     ¿Cómo identificar la Anemia Hemolítica Autoinmune?: La AHAI ocurre cuando el sistema inmunitario genera anticuerpos contra los propios glóbulos rojos, destruyéndolos antes de tiempo, según MedlinePlus, fuente oficial del gobierno de EU.

Normalmente, los glóbulos rojos viven alrededor de 120 días, pero en este caso se eliminan mucho más rápido, reduciendo la capacidad de la sangre para transportar oxígeno a los tejidos.

Los síntomas pueden variar según la gravedad. En casos leves, la persona puede sentirse más débil o cansada, presentar dolores de cabeza o dificultades para concentrarse y pensar. Cuando la condición se agrava, como ocurrió con Ricardo, pueden aparecer mareos al ponerse de pie, palidez, dificultad respiratoria o lengua adolorida.

Este caso no es aislado, pues entre el 5 y 10% de los mexicanos vive con alguna enfermedad autoinmune, de acuerdo con datos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

     Avances y esperanza: Tras estabilizarse parcialmente en Los Cabos, Ricardo fue trasladado a la Ciudad de México, de donde es originario, para continuar con su tratamiento y estar cerca de su familia.

“Hoy se encuentra con 11 niveles de hemoglobina. Van a bajar la dosis de su tratamiento. Aún falta hacer muchos estudios para identificar la causa. Les agradecemos de todo corazón por su apoyo y oraciones”, escribió Bruno Reyes, organizador de la campaña, el 2 de enero.

Hasta ahora, se han recaudado $112 mil 680 pesos, acercando a Ricardo a la posibilidad de recuperarse; sin embargo, aún faltan estudios para identificar la causa de su enfermedad. “Cualquier aportación, por pequeña que sea, hace una gran diferencia”, señala la campaña.

Apoya su recuperación aquí: https://gofund.me/e75691c13

 

 

 

UN DERRAME CEREBRAL Y UNA NEUMONIA PUEDEN

CONVERTIRSE EN IMPAGABLES CUENTAS

MEDICAS EN LA CIUDAD DE MEXICO

 


 

En cuestión de horas, la vida puede cambiar radicalmente y cuando se trata de temas médicos, las consecuencias son devastados para pacientes y familias.

En la Ciudad de México viven Karin y George, quienes no se conocen, pero comparten la misma urgencia: sus familias no logran cubrir los tratamientos hospitalarios necesarios para garantizar su calidad de vida.

En la Alcaldía Álvaro Obregón vive Karin, quien recientemente fue hospitalizada a causa de una neumonía, enfermedad que fue detectada en al menos 34 mil 236 mexicanos en la última semana del 2025, según el reporte epidemiológico de la Secretaría de Salud. Las cifras muestran un aumento de 1.3% respecto al año anterior (2024).

Su hija Erika narró que su condición se agravó tanto que requirió atención médica inmediata y especializada. Esta imprevisible situación les generó cuentas médicas exorbitantes, pues además de la estancia en el hospital, la familia debe cubrir también estudios de imagen, análisis de laboratorio frecuentes, antibióticos de amplio espectro y monitoreo constante.

Para esta hija, su madre es la persona más importante en su vida, por lo que hará lo que esté en sus manos para darle los tratamientos necesarios.

"Aunque la prioridad ahora es que mi madre se recupere, los gastos médicos han comenzado a acumularse rápidamente y se han vuelto difíciles de cubrir para nuestra familia", explica Erika, quien emprendió una colecta solidaria llamada “Dona para ayudar a Karin con la neumonía” para poder enfrentar los costos que el tratamiento implica.

Mientras tanto, en la Alcaldía Miguel Hidalgo, vive George Ortés, un hombre de 62 años. Hasta hace cuatro meses era un hombre independiente, responsable y trabajador. Todo cambió cuando un derrame cerebral lo llevó al hospital, donde tuvo que ser entubado.

En México, el derrame cerebral (Enfermedad Vascular Cerebral, EVC) afecta a hasta 180 mil personas anualmente, tiene una tasa de mortalidad del 20% y deja a 7 de cada 10 sobrevivientes con alguna secuela.

Para salvar su la vida de George, fue sometido a una cirugía que, aunque lo salvó, no le regresó su calidad de vida. Hoy, su familia ve su futuro como algo “triste y desolador”.

Con la mitad de su cuerpo paralizado y con la urgencia de cuidados en todo momento, recibieron una noticia aún más devastadora:  el seguro no cubriría ningún gasto del hospital ni las rehabilitaciones necesarias.

"Después de muchos esfuerzos económicos de amigos y familia, los gastos del hospital no se han logrado pagar, se siguen acumulando y evitan que se pueda avanzar en rehabilitaciones", explica la familia, quienes han decidido emprender una colecta llamada “Dona para ayudar a George Ortés” para sumar a sus conocidos en una lucha de largo aliento.

Tanto George como Karin enfrentan la misma situación: emergencias médicas inesperadas que generaron gastos hospitalarios imposibles de cubrir para sus familias.

En ambos casos, la prioridad es la recuperación, pero los costos médicos se han convertido en un obstáculo que amenaza con detener o retrasar los tratamientos necesarios.

Conoce sus historias y sumarte con donaciones o compartiendo sus colectas.

 

 

 

¿QUÉ DICE DE TI EL TAMAL

 QUE ELIGES EN LA CANDELARIA?

 


 

La Candelaria, más que una fecha de consumo, es un ritual social. Y tu elección —verde, mole, dulce o gourmet, en hoja de maíz o de plátano— revela más de lo que crees.

El 2 de febrero México no “come tamales”: se organiza alrededor de ellos. En la oficina aparece un chat y una sola certeza: ¿cuántos van a querer? En casa alguien busca la vaporera como quien saca un objeto sagrado. Y la deuda de la rosca —ese muñequito que parecía un chiste— se convierte en un acto serio: cumplir, invitar, escoger y pertenecer.

Porque el tamal en la Candelaria funciona como un pequeño retrato: no sólo revela lo que te gusta, sino cómo celebras. Si pides el clásico de salsa verde que “no falla”, si te vas por lo regional del oaxaqueño, si lo vuelves dulce o si te entregas a lo intenso del mole… o a las variantes gourmet. No es casualidad. Es identidad en masa y hoja.

En ese sentido, Salvador Ramos, chef corporativo de Lyncott, señala que los ingredientes enriquecen un platillo y fortalecen el vínculo entre generaciones porque la cocina es un espacio de encuentro y memoria. Es una forma de transmitir costumbres, afectos y maneras de entender la mesa.

 

     El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

 

   La logística emocional de la Candelaria: La Candelaria tiene un don: transforma una fecha en una escena repetida por todo el país. La rosca marca a “los elegidos”, pero lo importante no es el castigo; es el pacto.

El que paga quiere que todo salga perfecto: encarga temprano, pregunta sabores y cantidades. Hay quien opina, aunque no pague. Y también quien llega con “lo que encontró”. Está el que elige su tamal sin dar pie a negociaciones. En ese intercambio, aparentemente trivial, se negocian gustos y afectos.

   Nada de esto es casual. En México, el maíz no es sólo un ingrediente: es una estructura cultural que atraviesa la alimentación cotidiana. Fuentes académicas y organismos internacionales estiman un consumo diario de alimentos derivados del maíz en torno a medio kilo por persona, en promedio, cifra que ayuda a entender por qué el tamal no es un antojo ocasional, sino un símbolo.

Además, expertos destacan que, si bien el valor nutrimental del tamal varía según su tamaño e ingredientes, coinciden en que un tamal puede contener entre 100 y más de 400 calorías, el tamal aporta carbohidratos de la masa, proteínas cuando incluye carne o pollo y grasas de la manteca, además de fibra, vitaminas y minerales como potasio y hierro. Es un alimento energético que conviene disfrutar con moderación.

     Hoja de maíz vs hoja de plátano: El tamal en hoja de maíz es la tradición de todos los días convertida en rito. Es la elección de quien quiere el tamal reconocible, el que huele a casa. Verde, rajas, dulce: el universo clásico. Es el tamal en su expresión más pura.

Por su parte, el de hoja de plátano mejor conocido como oaxaqueño, cambia todo: el aroma se vuelve más envolvente, la masa más húmeda, el bocado más “serio”. Es el tamal para quien busca intensidad y no le da miedo el mole, el plátano macho, los sabores más complejos.

Elegir entre hoja de maíz y hoja de plátano no es una preferencia menor: es optar por una tradición que se remite a lo ancestral, frente a un viaje del paladar a tradiciones regionales que han impactado a todo el país.

Y si lo pensamos desde el origen, se vuelve todavía más grande. De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), México tiene 64 tipos de maíz, de los cuales 59 se consideran nativos. Es decir que, detrás de un tamal hay decenas de historias agrícolas y regionales ocurriendo a la vez.

 

      Tamalómetro: lo que tu elección “dice de ti”

 

La Candelaria se vive distinta según el tamal que eliges. No como una regla, sino como guiño.

Verde: eres de paz social; quieres que a todos les guste y que la mesa fluya.

Rojo: te gustan las decisiones firmes; prefieres carácter a neutralidad.

Rajas: buscas confort y equilibrio; el placer está en lo cremoso y lo salado, sin exagerar.

Mole: te gustan los sabores profundos; eres de antojo con sobremesa, de bocado que se queda.

Dulce: eres ritualero; para ti la celebración necesita final, no solo “comida”.

El gourmet: celebras la reinvención; te gusta contar la historia de lo que comes.

El 2 de febrero parece sólo una fecha más en el calendario, pero en realidad es un momento de identidad compartida. Un día en que todo el país se reconoce en hojas, en masa y en esa pregunta inevitable que se repite año con año: ¿de qué van a ser los tamales?

 

 

 

APOYA LA CIENCIA EL CONSUMO 

DE LECHE Y LACTEOS ENTEROS


 

 

El pasado 7 de Enero de 2026, el Departamento Norteamericano de Salud y el Departamento de Agricultura dieron a conocer las nuevas Guías Dietéticas para los Americanos, que tendrán vigencia desde el día de su publicación hasta el año 2030.

En estas nuevas guías dietéticas se introduce por primera vez la recomendación de consumir leche entera y productos lácteos enteros sin azúcar.

El texto se lee así “Cuando consumas lácteos incluye lácteos enteros sin azúcar añadida. Los lácteos son una excelente fuente de proteína, grasas saludables, vitaminas y minerales”.

Y reiteran que la recomendación es “Consumir 3 porciones al día como parte de una dieta de 2000 calorías, ajustando en base a los requerimientos calóricos individuales”.

En ediciones anteriores de estas mismas guías, se hacía la recomendación de consumir leche y lácteos bajos en grasa o sin grasa. Sin embargo, en las Guías Dietéticas actuales, la recomendación cambió.

El capítulo Mexicano para la Federación Internacional de la Leche (FIL) aprovecha este momento histórico para resaltar que la inclusión de la leche entera en las Guías Alimentarias para americanos 2025–2030 es coherente con la evidencia científica que se ha venido acumulando durante la última década, sobre el consumo de lácteos y su papel dentro de una alimentación equilibrada.

La evidencia científica disponible ha permitido una comprensión más amplia del consumo de lácteos como alimentos completos, cuyo valor nutrimental viene intrínseco en la matriz láctea, que es una estructura diseñada para contener los nutrimentos y garantizar interacciones sinérgicas entre ellos para fomentar su absorción y aprovechamiento en el cuerpo humano.

La leche entera, yogurt, quesos y demás alimentos lácteos son una importante fuente de proteínas de alto valor biológico, calcio, y vitaminas importantes en la dieta de los mexicanos, como las vitaminas A y D.

La ciencia de la Nutrición en las últimas décadas tenía el consenso en recomendar la limitación en el consumo de grasas saturadas, por sus efectos sobre la salud cardiovascular y relación con algunas enfermedades crónicas.

Sin embargo, la ciencia de los lácteos en la última década nos ha dejado ver que la grasa saturada de la leche y los lácteos tiene un comportamiento diferente, con efectos que van desde neutros hasta benéficos para la salud.

Es por ello que el reconocido doctor Dariush Mozzafarian, Investigador de la Universidad de Tufts y experto en políticas alimentarias comentó el día de ayer sobre las nuevas Guías Dietéticas: “El cambio de las guías dietéticas para incluir leche y lácteos enteros, sin azúcar añadida, es consistente con la evidencia acumulada de que no existen beneficios de elegir lácteos bajos en grasa en lugar de lácteos enteros”.

La Federación Internacional de la Leche resalta que la evidencia acumulada muestra que no existen razones científicas para recomendar de forma sistemática la sustitución de la leche entera por versiones bajas en grasa, cuando el consumo de lácteos se da dentro de patrones de alimentación equilibrados, con porciones adecuadas y contexto dietético; por ello, hace un llamado a la comunidad científica para reevaluar, a través de los ojos de la ciencia el papel de los alimentos lácteos enteros y los beneficios que pueden tener para la salud invitando a considerar el papel de la leche y lácteos enteros en las políticas de nutrición y alimentación nacionales.

Con esto, la FIL reafirma su compromiso de agrupar al sector lácteo utilizando los hechos y ciencia, para contribuir a una conversación pública informada, responsable y alineada con las recomendaciones oficiales, en beneficio del consumidor.

 

 

sábado, 17 de enero de 2026

 

CUIDADO CON TU HÍGADO: CÓMO PUEDEN LOS SUPLEMENTOS NATURISTAS Y “DETOX”

 DAÑAR A ESTE ÓRGANO VITAL

 


 

Vas caminando por el pasillo de una tienda naturista o deslizándote por redes sociales y ves un montón de suplementos que prometen “apoyar” o “desintoxicar” tu hígado. Suena tentador —al final, el hígado es uno de los órganos que más trabaja en el cuerpo.

Pero la industria de los suplementos está en gran parte sin regulación, y no hay una forma sencilla de saber exactamente qué contienen los productos que compras. A veces, los suplementos que se venden como beneficiosos pueden terminar haciendo más daño que bien.

“Los suplementos son un negocio enorme”, dice el Dr. Rashid Khan, gastroenterólogo del Hospital Houston Methodist, especializado en salud hepática. “Se promocionan muchísimo, pero no están regulados como los medicamentos recetados. Y el hígado, que tiene tantas funciones distintas, es un blanco fácil para el daño causado por suplementos”.

     ¿Por qué el hígado es un blanco fácil?: El hígado es como la planta de procesamiento central de tu cuerpo. Filtra toxinas, metaboliza medicamentos, produce bilis para digerir los alimentos y ayuda a regular el colesterol y el azúcar en sangre.

En personas sanas, el hígado es sorprendentemente resistente. Pero cuando hay daño hepático por condiciones como la enfermedad hepática por disfunción metabólica (antes conocida como hígado graso no alcohólico), hepatitis o cirrosis, su capacidad para procesar sustancias —incluidos los suplementos— se debilita.

“Si mis pacientes tienen alguna enfermedad hepática, les digo que eviten cualquier suplemento que no sea realmente necesario”, explica el Dr. Khan. “Incluso una pequeña carga adicional para el hígado puede ser perjudicial”.

     Suplementos comunes que pueden dañar el hígado: Algunos remedios herbales que se promocionan para aliviar el estrés, aumentar la energía o mejorar el bienestar general han sido relacionados con toxicidad hepática. El especialista del Hospital Houston Methodist menciona tres sobre los que los pacientes le preguntan con frecuencia:

   Ashwagandha: Este remedio herbal proviene de un arbusto perenne que crece en Asia y África. Se promociona por sus efectos para aliviar el estrés y aumentar la energía. Sin embargo, se ha relacionado con casos de daño hepático, incluyendo ictericia y hepatitis aguda.

   Cohosh negro (black cohosh): Los extractos de esta planta con flores se venden como tratamiento para síntomas de la menopausia, pero tienen un historial documentado de efectos secundarios hepáticos, que van desde un aumento leve de enzimas hasta insuficiencia hepática.

   Cúrcuma: Esta especia colorida y sabrosa es conocida por sus beneficios antiinflamatorios. En la comida es segura, pero en suplementos de alta dosis se ha asociado con daño hepático en algunas personas.

“Cuando los pacientes me traen un frasco, yo reviso los ingredientes antes de dar una recomendación”, dice el Dr. Khan. “Pero en general, mi consejo es que si no necesitas el suplemento, ¿para qué arriesgarte?”.

     ¿Los ‘detox’ para el hígado realmente funcionan?: Los anuncios de limpiezas hepáticas y tés detox están por todos lados, prometiendo eliminar toxinas del cuerpo. Pero los hepatólogos (médicos especializados en el hígado) coinciden en que no hay base médica para esas afirmaciones.

“En nuestra comunidad médica, el ‘detox hepático’ ni siquiera es un tema de conversación”, enfatiza el Dr. Khan. “Si fuera una práctica basada en evidencia, la veríamos en congresos médicos y estaría incluida en nuestras guías clínicas”.

De hecho, un estudio reciente publicado en el American Journal of Gastroenterology encontró que las llamadas “limpiezas hepáticas” contienen una mezcla de compuestos herbales sin beneficios comprobados. En algunos casos, estos productos pueden dañar el hígado en lugar de protegerlo.

“Médicamente, estos detox no están recomendados”, afirma el Dr. Khan. “Tu hígado ya está diseñado para desintoxicar tu cuerpo de forma natural. Ese es su trabajo. Y ningún polvo ni bebida especial va a hacer que funcione mejor”.

     Formas comprobadas de cuidar tu hígado: Si te preocupa la salud de tu hígado, tu mejor defensa no es un suplemento. Es un estilo de vida saludable y, si hace falta, tratamiento médico. Habla con un médico y empieza por lo básico:

   Limita el alcohol y evita fumar: Son los dos factores principales que causan daño hepático.

   Mantén un peso saludable: La enfermedad hepática por disfunción metabólica está muy relacionada con la obesidad y la diabetes.

   Vacúnate contra la hepatitis B: Esta infección puede causar daño hepático.

   Busca tratamiento para la hepatitis C: La infección crónica puede llevar a la cirrosis, que es un gran factor de riesgo para cáncer de hígado.

   Toma medicamentos sólo como te los receten: Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier medicamento o suplemento nuevo, especialmente si ya tienes alguna enfermedad hepática.

“Es muy tentador buscar una solución rápida”, dice el Dr. Khan. “Pero cuando se trata del hígado, los cambios en el estilo de vida y los medicamentos recetados por tu médico son mucho más efectivos que cualquier cosa que encuentres en el estante de suplementos”.

     Habla con tu médico para recibir orientación personalizada: Los suplementos pueden parecer “naturales” e inofensivos, pero no están libres de riesgos. En algunos casos, pueden hacer un daño real.

Antes de agregar cualquier suplemento a tu rutina, recuerda que tu hígado no necesita una desintoxicación. En lugar de eso, enfócate en una alimentación saludable y buenos hábitos de vida para lograr resultados más seguros.