EPILEPSIA EN MEXICO: DOS MILLONES DE PERSONAS ENFRENTAN LA BARRERA DEL DIAGNOSTICO
TARDIO Y EL ESTIGMA SOCIAL
*Cada año se registran 180,000 nuevos casos
en el país; la detección temprana de crisis no convulsivas es vital
La
epilepsia en México representa un desafío que afecta a cerca de 2 millones de
personas, con una incidencia de 180 mil nuevos casos anuales.
Esta
condición, que se presenta con mayor frecuencia en niños menores de dos años y
adultos mayores de 65, requiere una intervención terapéutica avanzada y una
profunda sensibilización social.
La
Dra. Patricia Herrera Mora, neuróloga pediatra adscrita al Instituto Nacional
de Pediatría y actual presidenta de la Sociedad Mexicana de Neurología
Pediátrica, señala en entrevista para Sun Pharma, que uno de los mayores
obstáculos es la identificación errónea de las crisis.
"No
todas las crisis son convulsivas con sacudidas bruscas; existen crisis focales
o de ausencia que se manifiestan como breves desconexiones o síntomas
sensoriales que se suelen confundir con problemas psiquiátricos o
desmayos", advierte la especialista.
La
falta de especialistas en áreas rurales y de equipo diagnóstico en centros
hospitalarios retrasa el tratamiento adecuado. Según la Dra. Herrera Mora, para
identificar la causa (etiología) es indispensable tener acceso a
video-electroencefalograma de 24 horas o polisomnografía de sueño, así como
resonancia magnética cerebral y estudios genéticos.
Así
también, a través de la utilización de la farmacogenómica, es posible
identificar la susceptibilidad genética de cada paciente para evitar efectos
secundarios y elegir el fármaco más efectivo. El factor genético se calcula en
cerca del 12% de los casos, especialmente en la edad pediátrica y en pacientes
con epilepsia refractaria.
A
pesar de los avances médicos, el estigma social sigue impactando la calidad de
vida. La Dra. Herrera Mora enfatiza que la falta de información deriva en
situaciones críticas:
Ámbito escolar: Los niños suelen sufrir
acoso, lo que afecta su desempeño académico y social.
Entorno familiar: Existe una sobreprotección
que limita las actividades físicas y el desarrollo normal de los menores.
Ámbito laboral: Los adultos enfrentan
exclusión y desempleo debido al prejuicio sobre su productividad.
Primeros
auxilios: ¿Qué hacer ante una crisis?
La
especialista recomienda mantener la calma y seguir este protocolo básico:
Protección: Colocar algo suave bajo la
cabeza y retirar objetos con los que el paciente pueda golpearse.
Posición: Acostar a la persona de lado para
permitir que la saliva o vómito salgan libremente.
Prohibido: Nunca meter objetos en la boca,
no intentar inmovilizar al paciente y no dar respiración boca a boca.
Emergencias: Llamar al 911 si la crisis dura
más de 5 minutos, si es la primera vez, si ocurre dentro del agua o si hay una
segunda crisis inmediata.
"El
futuro de la epilepsia es emocionante", afirma la Dra. Herrera Mora. Con
un gran número de fármacos y opciones para casos difíciles —como la
neuroestimulación del nervio vago, la cirugía mínimamente invasiva con láser y
el uso de Inteligencia Artificial para mapear el cerebro—, las expectativas son
optimistas.
"La
meta es el tratamiento individualizado. Debemos entender que la mayoría de las
personas con epilepsia tienen un coeficiente intelectual normal y pueden ser
plenamente eficientes si eliminamos las barreras del desconocimiento",
concluyó.
En
este Día Internacional de la Epilepsia,
el mensaje es claro: la educación es el mejor tratamiento contra el estigma. La
epilepsia no define la capacidad de una persona; el desconocimiento sí limita
sus oportunidades.

No hay comentarios:
Publicar un comentario