VIDA HPN IMPULSA ACCION SIMBOLICA
POR LAS
PERSONAS QUE VIVEN CON
ENFERMEDADES RARAS
Más
de 300 millones de personas en el mundo viven con alguna Enfermedad Rara, un
conjunto de más de 7 mil condiciones que, aunque individualmente poco
frecuentes, representan en su conjunto un desafío relevante de salud pública
global (World Health Organization, 2025).
En
mayo de 2025, la Organización Mundial de la Salud reconoció a estas
enfermedades como prioridad internacional de salud pública, con énfasis en
equidad, diagnóstico oportuno y atención integral.
La
evidencia muestra que la mayoría tiene origen genético, muchas se manifiestan
desde la infancia y gran parte carece de tratamientos específicos, lo que
subraya la necesidad de fortalecer la investigación, el acceso a pruebas
diagnósticas y modelos de atención centrados en las personas.
En
México, se estima que entre 8 y 10 millones de personas viven con alguna
enfermedad rara o de baja prevalencia. Sin embargo, el desconocimiento, los
diagnósticos tardíos y la fragmentación de servicios continúan siendo barreras
frecuentes para acceder a atención especializada.
Dentro
de este universo se encuentra la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN), una
condición hematológica rara, crónica y potencialmente mortal que provoca
destrucción prematura de glóbulos rojos, anemia severa y alto riesgo de
trombosis.
A
escala internacional, existen terapias dirigidas que han demostrado mejorar
significativamente la calidad y expectativa de vida de quienes viven con esta
condición.
Frente
a esta realidad surge VIDA HPN, iniciativa impulsada por Erika Aquino Velasco,
quien vive con HPN y decidió transformar su experiencia personal en una acción
colectiva de acompañamiento, orientación y visibilización.
Como
parte de esta labor, la organización solicitó al gobierno de la Ciudad de
México la iluminación en color morado de espacios emblemáticos el próximo 28 de
febrero, en el marco del Día Mundial de
las Enfermedades Raras, como un gesto simbólico de reconocimiento a las
personas y familias que enfrentan estas condiciones.
En palabras de Erika Aquino
Velasco: “Cuando
una ciudad se ilumina por las Enfermedades Raras, se enciende algo más que la
luz: se nos reconoce. Es una forma de decir aquí estamos, de recordar que
nuestras vidas importan y que también tenemos derecho a un diagnóstico oportuno
y tratamiento. Comparto mi historia para que nadie tenga que sentirse invisible
mientras lucha por su salud”.
En
palabras de la Dra. Elia Apodaca, hematóloga del Instituto Nacional de Ciencias
Médicas y Nutrición Salvador Zubirán: “Las enfermedades hematológicas raras,
como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna, nos recuerdan que el mayor desafío
no es solo su complejidad clínica, sino llegar a tiempo al diagnóstico.
Identificar la enfermedad de manera oportuna y ofrecer seguimiento
especializado puede transformar por completo el pronóstico y la calidad de vida
de las personas”.
La
iluminación de estos espacios busca enviar un mensaje claro: nadie debería
enfrentar una enfermedad rara en la invisibilidad. Informar, acompañar y
visibilizar también es una forma de cuidado.

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