MEXICO, EN EL LUGAR 11 EN
RESPUESTA
A LA OBESIDAD, SEGÚN INFORME
GLOBAL
*“La obesidad: un laberinto con salida”
reflexiona sobre los retos, mitos y barreras que enfrentan las personas sin
información médica adecuada
En
el marco del Día Mundial de la Obesidad,
Lilly realizó el conversatorio “La obesidad: un laberinto con salida”, un
espacio para visibilizar los desafíos reales que enfrentan millones de personas
que viven con esta enfermedad crónica. Más allá de las cifras, la obesidad
suele vivirse como un camino confuso, lleno de intentos fallidos, mensajes
contradictorios y soluciones simplistas que no funcionan.
Aunque
la obesidad es tratable, la falta de información médica clara, el estigma y la
ausencia de acompañamiento profesional convierten su manejo en un verdadero
laberinto, marcado por culpa, frustración y miedo a ser juzgado.
“El
laberinto existe porque durante años se ha tratado la obesidad como un tema de
voluntad individual. Eso retrasa el diagnóstico y el manejo integral. Cambiar
la conversación permite ver a la obesidad como un problema de salud y acompañar
a las personas con continuidad y sin estigma”, señaló el Dr. Iñaki Villanueva,
director del área médica de obesidad de Lilly México.
La
obesidad no es un tema estético ni de esfuerzo personal. Es una enfermedad
influida por factores biológicos, genéticos y ambientales. En este recorrido,
las personas suelen enfrentar barreras como:
Soluciones
milagro: promesas rápidas que generan confusión, desconfianza y retrasan la
búsqueda de atención médica.
“Sudo
y no bajo”: frustración ante la falta de resultados, incluso cuando hay
esfuerzo, reforzando la falsa idea de fracaso personal.
Pensamientos
intrusivos: culpa, ansiedad y autocrítica constante que afectan el bienestar
emocional y dificultan pedir ayuda.
Pérdida
de balance: impacto en la salud, la energía, el trabajo, las relaciones y
la autoestima.
Dietas
que agobian: tratamientos percibidos como restrictivos y agotadores, que
llevan al abandono sin acompañamiento adecuado.
Desconexión
con la propia identidad: estigma internalizado que genera aislamiento y
evita el contacto con el sistema de salud.
Pedir
ayuda: el punto clave donde se reconoce que buscar atención médica no es
rendirse, sino cuidar la salud.
RESPUESTA AL DESAFIO
Para
entender cómo los países están respondiendo a este desafío, presentaron los
resultados del informe global “Una epidemia de inacción: evaluando las
respuestas nacionales a la obesidad”, elaborado por Economist Impact, que ubicó
a México en el lugar 11 de 20 países evaluados, con una puntuación general de
55.3 sobre 100. En el pilar específico de Manejo de la Obesidad, el país obtuvo
61.1 puntos, reflejando que cuenta con guías clínicas vigentes y rutas de diagnóstico
establecidas.
“Las
Guías de Práctica Clínica basadas en evidencia permiten estandarizar la
atención y reconocer que la obesidad requiere un abordaje individualizado y
centrado en el paciente. Hoy, el manejo médico integral también considera opciones
terapéuticas que actúan sobre mecanismos biológicos del apetito y metabolismo
para tratar la enfermedad, siempre y cuando este sea con un seguimiento
profesional”, explicó la Dra. Emma A. Chávez, Coordinadora de la Clínica de
Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del INCMNSZ.
Se
han identificado más de 200 complicaciones asociadas a la obesidad, entre ellas
diabetes tipo 2 (con un riesgo incrementado en 243%), hipertensión (113%),
dislipidemia (74%), enfermedad coronaria (69%) y apnea obstructiva del sueño,
presente en aproximadamente 70% de las personas con obesidad.[x] Los
especialistas explicaron que, sin un acompañamiento continuo y basado en
evidencia, la enfermedad puede progresar de manera silenciosa y aumentar la
probabilidad de desarrollar estas condiciones.
La
obesidad también impacta el bienestar emocional. El estigma puede convertirse
en una barrera que retrasa la búsqueda de atención o dificulta mantener un
tratamiento. “Como sociedad de pacientes, somos un punto de apoyo para quienes
viven con obesidad y muchas veces la enfrentan en soledad. Acompañamos e
informamos para que puedan buscar atención médica sin culpa ni estigma. Para
muchas personas, este es el primer espacio donde dejan de ser juzgadas y se
sienten comprendidas; ese apoyo puede marcar la diferencia entre abandonar el
camino o atreverse a pedir ayuda”, afirmó el Dr. Fernando Pérez Galaz,
Cofundador de Obesidades.
El
mensaje es claro: la salida existe, pero requiere cambiar la conversación
sobre obesidad, dejar atrás el juicio y avanzar hacia un enfoque médico,
integral y empático. Y todo laberinto puede tener salida cuando se cuenta con
información, apoyo y atención adecuada. Para más información, visita:
https://www.hablemosdeobesidad.com

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