MATERNIDADES FORZADAS:
CRISIS DE SALUD PUBLICA
QUE VULNERA DERECHOS EN
MEXICO Y AMERICA LATINA
●Forzar a una menor a ser madre vulnera su
salud, bienestar y desarrollo
Miles
de niñas, adolescentes y mujeres en México y América Latina continúan
enfrentando embarazos no planeados sin acceso a información, servicios de salud
oportunos o condiciones legales restrictivas que no les permiten decidir
libremente sobre sus cuerpos. Una realidad que se identifica como maternidades
forzadas y que representa un problema urgente de salud pública.
Esta
grave situación es un reflejo de desigualdades estructurales que impactan
directamente la salud, el bienestar y el desarrollo de las personas.
De
acuerdo con Paula Rita Rivera Núñez, gerente operativo de Telefem, las
maternidades forzadas no son una elección, sino son consecuencia de situaciones
impuestas en las que niñas, adolescentes, mujeres y personas con capacidad de
gestar continúan un embarazo en contra de su voluntad, ya sea por falta de acceso
a información sobre sus derechos, servicios de salud oportunos, barreras
legales, presión social, violencia sexual o estigmatización.
Un
fenómeno extendido en la región: América Latina y el Caribe se mantienen
como la segunda región con mayor tasa de embarazo adolescente a nivel mundial,
con más de 1.6 millones de nacimientos anuales en este grupo de edad, de
acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
“Detrás
de las cifras hay historias de abandono escolar, pobreza, violencia sexual,
falta de autonomía y sistemas de salud que no siempre responden a las
necesidades reales de las mujeres”, añadió Rivera Núñez.
En
México, la problemática persiste con especial impacto en niñas. De acuerdo con
datos de la Secretaría de Salud, en 2024 se registraron 92 mil 660 nacimientos
en adolescentes de 15 a 17 años y casi 8 mil nacimientos en niñas de 10 a 14
años. Es decir, todos los días, 21 niñas menores de 15 años se convirtieron en
madres, lo que evidencia la continuidad del embarazo infantil como fenómeno
estructural.
“Las
maternidades forzadas no ocurren de manera aislada, están estrechamente
relacionadas a contextos de pobreza, desigualdad de género persistente,
violencia sexual y limitaciones en el acceso a servicios de salud. Además de
normas culturales, barreras legales y sociales que limitan el acceso a
información y servicios de salud”, señaló Rivera Núñez.
Impacto
en la salud y el desarrollo: Las consecuencias son profundas. El Fondo de
Población de las Naciones Unidas (UNFPA), advierte que las complicaciones del
embarazo y el parto son una de las principales causas de muerte entre
adolescentes de 15 a 19 años a nivel mundial.
Además,
las adolescentes que se convierten en madres enfrentan mayores riesgos de
depresión, ansiedad y estrés postraumático, especialmente cuando el embarazo
está relacionado con violencia sexual.
“Obligar
a una niña o adolescente a ser madre no solo pone en riesgo su salud, también
condiciona su futuro: muchas abandonan la escuela, enfrentan precariedad
económica y ven limitadas sus oportunidades de desarrollo”, subrayó Paula Rita.
En
este contexto la información salva tiempo, salud y proyectos de vida, porque
permite tomar decisiones libres y conscientes; cuando no, las decisiones se
vuelven reacciones condicionadas por el miedo y la desinformación.
UN LLAMADO A LA CORRESPONSABILIDAD
Desde
la sociedad civil, Telefem impulsa modelos de atención centrados en la persona,
con acompañamiento continuo y acceso a información confiable, lo que ha
demostrado mejorar la toma de decisiones informadas.
Para
Paula Rita Rivera, visibilizar las maternidades forzadas no es un debate
ideológico: “es una exigencia de cuidado, justicia y dignidad. Las maternidades
deben ser una elección, nunca una condena. La evidencia es clara: la educación
integral de la sexualidad, el acceso a anticoncepción y los servicios de salud
oportunos son fundamentales para prevenir este fenómeno”.
“Las
familias pueden hablar sin tabúes, las comunidades acompañar sin juzgar y
quienes toman decisiones garantizar acceso real a servicios de salud. Prevenir
las maternidades forzadas es construir un país más justo”, concluyó Paula Rita
Rivera Núñez.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario