EVOLUCION EN EL CANCER
CERVICOUTERINO
TEMPRANO: CIRUGIA RADICAL
ABIERTA vs
CIRUGIA MINIMAMENTE ABIERTA
Una
nueva revisión liderada por el Hospital Houston Methodist recomienda cambiar de
un enfoque quirúrgico uniforme a uno más adaptado al riesgo y centrado en las
características específicas de cada paciente para tratar el cáncer
cervicouterino en etapas tempranas.
El
estudio, publicado recientemente en la revista Cancers, ofrece hasta ahora el
panorama más claro sobre cómo ha evolucionado el manejo quirúrgico de este
cáncer ginecológico común desde que el ensayo clave Laparoscopic Approach to
Cervical Cancer (LACC, por sus siglas en inglés) transformó la práctica a nivel
mundial.
“Después
del estudio LACC, surgieron temores y confusión comprensibles sobre cómo operar
de forma segura”, señala el Dr. Pedro Ramírez, jefe del Departamento de
Obstetricia y Ginecología del Hospital Houston Methodist e investigador
principal tanto de la revisión en Cancers como del ensayo LACC. “Lo que hemos
aprendido desde entonces es que el cáncer cervicouterino no es una sola
enfermedad —y el riesgo quirúrgico debe equilibrarse con las características de
la paciente, el tamaño del tumor y la histología, en lugar de aplicar una misma
regla para todos los casos”.
El
estudio, que integró evidencia reciente de ensayos aleatorizados, estudios de
registros y metaanálisis, confirma que la balanza se ha inclinado de manera
contundente hacia la cirugía abierta como el estándar global para la
histerectomía radical, tras los hallazgos de 2018 del estudio LACC, que
mostraron que los procedimientos mínimamente invasivos se asociaban con
resultados significativamente peores.
Estos
hallazgos se confirmaron en un estudio de 2024 liderado por el Dr. Ramírez, el
cual encontró que las técnicas mínimamente invasivas, ya sean laparoscópicas o
asistidas por robot, conllevan un riesgo cuatro veces mayor de recurrencia de
la enfermedad y tres veces mayor de muerte en comparación con la histerectomía
radical abierta.
Sin
embargo, la revisión también destaca un creciente movimiento hacia la atención
individualizada, con datos emergentes que sugieren que cirugías menos radicales
y, en casos seleccionados, algunos abordajes mínimamente invasivos podrían ser
adecuados para ciertos pacientes de bajo riesgo.
DE LA CIRUGIA RADICAL A UN ENFOQUE
PERSONALIZADO
La
revisión detalla cómo estudios recientes, incluido el ensayo SHAPE, han
demostrado resultados oncológicos equivalentes entre la histerectomía simple y
la radical en pacientes con tumores pequeños y de bajo riesgo. Estos hallazgos
sugieren que muchas mujeres podrían estar recibiendo tratamientos más agresivos
de lo necesario, los cuales se asocian con mayor morbilidad.
“El
ensayo SHAPE mostró que, en pacientes seleccionadas, generalmente de bajo
riesgo, la opción de una histerectomía simple es oncológicamente segura”,
señala el Dr. Ramírez. “Esto representa un cambio de paradigma —y uno que
reduce complicaciones, mejora la calidad de vida y acelera la recuperación sin
comprometer las tasas de curación”.
Aunque
el estudio LACC desacreditó de forma contundente la histerectomía radical
mínimamente invasiva para el cáncer cervicouterino invasivo, la nueva revisión
señala que las técnicas robóticas y laparoscópicas siguen en investigación para
pacientes cuidadosamente seleccionados, en particular cuando se puede evitar la
exposición del tumor. Técnicas modificadas —como realizar la cirugía sin
manipulador uterino o utilizar un cierre vaginal protector— se están evaluando
en estudios prospectivos para determinar si es posible mantener la seguridad
oncológica.
“Estamos
viendo innovaciones importantes en la forma en que se realizan estos
procedimientos”, señala el Dr. Ramírez, del Hospital Houston Methodist. “Pero,
hasta que no se demuestre lo contrario, el abordaje abierto sigue siendo el
punto de referencia en términos de seguridad”.
UNA EVOLUCION EN CURSO
Más
allá de la técnica quirúrgica, la revisión enfatiza la importancia de la toma
de decisiones multidisciplinaria, la preservación de la fertilidad en pacientes
jóvenes y la necesidad de continuar la capacitación global en histerectomía
radical abierta, la cual había disminuido antes del estudio LACC. También
subraya la relevancia de realizar ensayos prospectivos que midan resultados
oncológicos reales —no solo beneficios perioperatorios.
“En
nuestra especialidad aprendimos una lección difícil”, explica el Dr. Ramírez.
“La cirugía mínimamente invasiva parecía universalmente mejor hasta que la
evidencia demostró lo contrario. Ahora estamos utilizando datos —no
suposiciones— para definir qué es lo mejor para cada paciente”.
Al
sintetizar seis años de evidencia en evolución, esta nueva revisión redefine la
hoja de ruta quirúrgica para el cáncer cervicouterino en etapa temprana,
cambiando el enfoque de una ideología quirúrgica a una personalización basada
en evidencia.

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