viernes, 8 de mayo de 2026

 

MATERNIDAD DESEADA: CONVERSACION

PENDIENTE DEL 10 DE MAYO

 

 


Cada 10 de mayo se repite el mismo guión: flores, desayuno en la cama, "mamá sólo hay una". Claro que nos gusta celebrar. Pero hay una pregunta que casi nunca nos hacemos en este día: ¿qué tan libre es, de verdad, decidir ser madre en México?

En los últimos años se ha empezado a hablar de maternidades deseadas, lo que marca un cambio importante: durante siglos, el tener hijos se nos vendió a las mujeres como un destino inevitable, como lo que nos “tocaba". Hoy sabemos que no es así, pero entre saberlo y poder vivirlo, hay una enorme distancia.

Hablar de maternidades deseadas no es solo hablar de querer tener hijos. Es hablar de tres cosas a la vez: decidir si, cómo y cuándo ser madre; no ser obligada a serlo; y tener las condiciones reales para sostener esa decisión con dignidad y sin estigma.

     Decidir no ser madre todavía es un privilegio: El derecho a no ser madre empieza con educación sexual integral, información clara y, sobre todo, acceso real a métodos anticonceptivos. Según datos oficiales, el 74.5% de las mujeres en edad fértil sexualmente activas utiliza alguno.

Sin embargo, cuando se trata de adolescentes, la información cambia: solo el 60.2% de las jóvenes entre 15 y 19 años reporta usar un método anticonceptivo (ENADID 2023, INEGI). En otras palabras, 4 de cada 10 adolescentes sexualmente activas no usan ningún método para evitar un embarazo.

El acceso a métodos anticonceptivos es solo una parte. La otra es el aborto. Hoy, 24 estados lo han despenalizado y la Suprema Corte estableció que criminalizarlo es inconstitucional. Suena a buena noticia, y lo es. Pero el derecho en el papel y el derecho en la vida real no siempre ocurren al mismo tiempo.

     Eso no es elegir en igualdad de condiciones; es elegir como se puede: “No podemos hablar de maternidades deseadas si no está garantizado el derecho a no ser madre. Son dos caras de la misma moneda. El acceso al aborto es un derecho que, hoy por hoy,  depende de tu código postal. Mientras siga siendo el único servicio de salud tipificado como delito en el Código Penal, ese derecho no será pleno.

Hablar de maternidades libres implica algo muy concreto: que decidir no se viva con miedo, culpa ni barreras, y que ejercer ese derecho no implique criminalización” señala Lizeth Mejorada, vocera de Mujeres Vivas, Mujeres Libres.

     Cuando la maternidad es forzada: Si ese es el panorama para quienes pueden decidir, hay otro aún más urgente: el de quienes nunca tuvieron esa posibilidad. Hay cifras que incomodan, pero no se pueden ignorar: tan solo en 2024, 7 mil 975 niñas de entre 10 y 14 años fueron obligadas a convertirse en madres en México lo que equivale a que cerca de 22 niñas de esa edad son obligadas cada día a ser madres.

Esto es maternidad forzada y, mientras siga ocurriendo, hablar de "elegir ser mamá" como si fuera una decisión disponible para todas resulta injusto y cruel.

Pero también están las que sí. Las que decidieron, con ganas, con miedo, con amor, con dudas, con todo. Las que dijeron sí a tener hijos y se aventaron. Y a ellas también les debemos una conversación honesta.

     Cuando se elige ser madre debe poder sostenerse: Hay una parte de esta conversación de la que se habla poco: decidir tener hijos no termina con el parto. La maternidad se sostiene todos los días, y en México se sostiene en condiciones bastante desiguales: 7 de cada 10 madres participan en el mercado laboral, además de criar; casi 1 de cada 3 hogares está encabezado por una mujer, muchas veces sola y sin red de apoyo; las mujeres dedican más del doble de tiempo que los hombres al trabajo no remunerado, principalmente en tareas de cuidado, no pagado y no reconocido.

Ser mamá en México sigue siendo, en muchos casos, sostener mucho con muy poco. Angie Contreras, portavoz de Mujeres Vivas, mujeres libres asegura: "Decidir ser madre no termina cuando nace el bebé. Sigue todos los días, en cada decisión sobre quién cuida, quién deja el trabajo, quién se queda despierta. Mientras los cuidados sigan siendo trabajo invisible y gratuito, la elección plena seguirá siendo solo una parte de la conversación".

     Entonces, ¿qué hacemos con el 10 de mayo?: Desde Mujeres Vivas, Mujeres Libres lo celebramos, pero también lo resignificamos. Celebramos la maternidad desde la elección y el amor, y reconocemos que ser mamá puede ser una de las decisiones más importantes y profundas de una vida. Pero para que lo sea, tiene que ser justamente eso: una decisión.

Una decisión sin miedo, sin culpa, sin que el Código Penal te amenace. Una decisión que también puede no tomarse. Y una decisión que, cuando se toma, encuentre las condiciones para sostenerse.

Mientras eso no sea una realidad para todas, hablar de maternidades deseadas seguirá siendo, para millones de mujeres, una promesa pendiente. Y desde aquí, vamos a seguir insistiendo hasta que deje de serlo.

 

 

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