POR QUÉ PERDEMOS FUERZA
MUSCULAR Y CÓMO
LA SARCOPENIA AFECTA
NUESTROS MÚSCULOS
*La sarcopenia puede dificultar actividades
cotidianas y afectar la independencia
Caminar,
subir escaleras, cargar las compras o levantarse de una silla son actividades
que dependen, en gran medida, de la fuerza de nuestros músculos. Sin embargo,
con el paso de los años y debido a diversos factores, esta capacidad puede
disminuir y afectar poco a poco la movilidad y la independencia.
Esta
pérdida progresiva de fuerza y masa muscular se conoce como sarcopenia. Aunque
es más frecuente durante el envejecimiento, también puede presentarse en
personas más jóvenes debido a periodos prolongados de inactividad, una
alimentación insuficiente, ciertas enfermedades o una hospitalización.
Este
padecimiento puede aumentar el riesgo de caídas y hacer más difícil realizar
actividades cotidianas sin ayuda. Algunas señales que merecen atención son
caminar más despacio, tener dificultad para levantarse, sentir debilidad al
cargar objetos o cansarse más de lo habitual.
Detectar
estos cambios oportunamente permite buscar orientación y adoptar medidas
adaptadas a las necesidades, capacidades y condiciones de salud de cada
persona.
“En
mayor medida, la conversación sobre el bienestar físico se ha concentrado en
aspectos como la salud del corazón o de los huesos, pero también es importante
que demos más visibilidad al cuidado de los músculos. Hablar de salud muscular
y acercar información sencilla puede ayudar a que más personas reconozcan su
importancia y la consideren de manera consciente como parte de su rutina de
cuidado diario y prevención”, señaló Ana Villarreal, gerente de Bienestar y
Nutrición en Nestlé México.
En
algunos casos, un profesional de la salud puede recomendar alternativas que
ayuden a complementar la alimentación. Entre ellas se encuentra el caseinato de
calcio, una proteína derivada de la leche que puede incorporarse a la dieta de
personas con un consumo insuficiente de proteína o que atraviesan un proceso de
recuperación. Su uso debe responder a las necesidades individuales y no
sustituye una alimentación correcta y equilibrada.
RECOMENDACIONES DEL ESPECIALISTA
Sin
embargo, el cuidado de la salud muscular no depende únicamente de la nutrición.
Los ejercicios de fuerza, realizados de acuerdo con las capacidades y
condiciones de salud de cada persona, ayudan a mantener los músculos activos,
conservar la movilidad y facilitar las actividades cotidianas. Movimientos como
levantarse de una silla, utilizar bandas de resistencia o trabajar con un peso
adecuado pueden formar parte de una rutina, preferentemente con orientación
profesional cuando sea necesario.
La
combinación de una alimentación adecuada, actividad física regular, revisiones
periódicas con profesionales de la salud y atención a los cambios en la
movilidad puede contribuir a conservar la fuerza y la independencia durante más
tiempo. La Organización Mundial de la Salud también destaca la importancia de
identificar oportunamente las disminuciones en la capacidad física de los
adultos mayores y ofrecer una atención adaptada a sus necesidades.
Cuidar
la salud muscular es una tarea que puede comenzar mucho antes de la vejez.
Mantenerse activo, incluir fuentes de proteína de origen animal y vegetal
dentro de una alimentación correcta —como lácteos, huevo, pescado, carnes
magras, leguminosas, soya, nueces y semillas—, acudir a revisiones periódicas y
prestar atención a las señales del cuerpo son acciones que contribuyen a
asegurar un consumo adecuado de proteína en la alimentación cotidiana,
preservar la movilidad y favorecer la calidad de vida.
A
través de la investigación y la innovación en nutrición, Nestlé busca ampliar
el conocimiento sobre las necesidades de las personas en las distintas etapas
de la vida y ofrecer información que las ayude a tomar decisiones conscientes
para cuidar su bienestar.

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