¿LA MICROTIA PUEDE AFECTAR
LA AUDICION?
ESTO ES LO QUE DEBES SABER
SOBRE
ESTA CONDICION CONGENITA
*Según la Secretaría de Salud, en México,
alrededor de 2.3 millones de personas tienen discapacidad auditiva y entre dos
mil y tres mil nacen con sordera congénita
En
el marco del Día Internacional de la
Microtia, es importante conocer cómo se desarrolla el oído durante las
primeras semanas de gestación y qué ocurre cuando este proceso presenta
alteraciones.
La
microtia es una malformación congénita en la que el pabellón auricular y el
oído externo no se desarrolla por completo.
Sus
características varían: en algunos casos, la oreja es más pequeña de lo
habitual, mientras que en otros existe una ausencia total del oído externo.
Además
de las diferencias físicas, esta condición suele estar asociada con
alteraciones del conducto auditivo externo y del oído medio, que dificultan la
transmisión del sonido y afectan la audición.
En
México, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de los Defectos al Nacimiento
(SVEDAN) reportó una incidencia de 7.43 casos de microtia por cada 100 mil
recién nacidos vivos, de acuerdo con su informe del segundo trimestre de 2023.
MED-EL,
líder en soluciones médicas auditivas, explica que esta malformación se origina
por una alteración en la formación de las estructuras del oído durante el
desarrollo embrionario. En la mayoría de los casos no se identifica una causa
única, aunque entre los factores estudiados se encuentran algunos de origen
genético y ambiental. El diagnóstico permite conocer qué estructuras están
comprometidas y determinar si existe pérdida auditiva.
GRADOS Y CARACTERISTICAS DE LA MICROTIA
Esta
condición congénita se clasifica en cuatro grados, según la clasificación de
Hunter basada en la forma y el desarrollo del pabellón auricular y conducto
auditivo externo. El grado I presenta alteraciones leves y conserva gran parte
de la estructura de la oreja; en el grado II, algunas de sus partes están poco
desarrolladas o ausentes. El grado III, considerado el más frecuente, se
caracteriza por un pequeño remanente de tejido y cartílago con una forma
similar a la de un cacahuate. Por su parte, el grado IV, conocido como anotia,
corresponde a la ausencia total del oído externo. Sin embargo, el grado de la
malformación no determina por sí solo la capacidad auditiva.
En
algunos casos, esta característica congénita se presenta junto con atresia
aural, una malformación congénita en la que el conducto auditivo externo no se
desarrolla correctamente o está ausente.
Esto
dificulta la transmisión del sonido hacia el oído interno. Durante la infancia,
la audición es fundamental para adquirir el lenguaje, comprender instrucciones
y participar en las actividades escolares.
Por
ello, las dificultades para seguir conversaciones o intervenir en clase
requieren vigilancia, ya que en ocasiones se confunden con falta de atención o
problemas de aprendizaje.
El
impacto también cambia con la edad: Durante la etapa escolar, las
diferencias físicas y las dificultades para comunicarse pueden generar
inseguridad o aislamiento. En la adolescencia, la apariencia y la aceptación
social adquieren mayor importancia, mientras que en la edad adulta estas
experiencias también llegan a influir en la confianza al relacionarse con otras
personas. El acompañamiento familiar, médico y psicológico ayuda a abordar
tanto las necesidades auditivas como las emocionales.
Según
la Secretaría de Salud, alrededor de 2.3 millones de personas viven con
discapacidad auditiva en México y entre 2 mil y 4 mil bebés nacen con sordera
congénita.
Aunque
estas cifras no corresponden exclusivamente a personas con microtia, muestran
la relevancia de la atención auditiva en el país. En quienes presentan esta
malformación, una evaluación especializada permite conocer el tipo de pérdida
auditiva y determinar qué tratamiento resulta más adecuado.
Entre
las opciones disponibles se encuentran diversas soluciones auditivas
austriacas, como los sistemas activos de conducción ósea, que transmiten el
sonido mediante vibraciones a través del hueso hasta el oído interno, sin
necesidad de utilizar el conducto auditivo externo. Estos sistemas ofrecen
conectividad desde el procesador de audio con dispositivos multimedia y
compatibilidad con estudios de resonancia magnética bajo condiciones
específicas.
Además,
hoy esa tecnología austriaca cuenta con dispositivos no implantables de
conducción ósea que superan la ganancia auditiva de otros sistemas
convencionales y amplían las opciones de candidatura para las personas con este
tipo de patologías. La elección depende de las características anatómicas y
auditivas, la edad, las necesidades del paciente y la valoración del
especialista.
La
reconstrucción del pabellón auricular es otra alternativa para algunas
personas. Entre las técnicas disponibles se encuentran las que utilizan tejido
del propio paciente para reconstruir la oreja.
Este
procedimiento responde a una finalidad estética, mientras que la rehabilitación
auditiva busca mejorar el acceso al sonido. Ambas necesidades requieren una
evaluación específica y no necesariamente se resuelven mediante el mismo
tratamiento.
HISTORIA DE JUAN PABLO
La
historia del Dr. Juan Pablo Alejandro Valadez Murillo, audiólogo y mentor de
MED-EL México, permite conocer de cerca el impacto que una solución auditiva
puede tener en la vida cotidiana. Desde la infancia vive con microtia bilateral
e hipoacusia congénita y encontró en la conducción ósea una alternativa que
cambió su experiencia con los sonidos y su manera de comunicarse con los demás.
“Soy
una persona con microtia bilateral e hipoacusia congénita. Durante mi infancia
enfrenté distintas inseguridades relacionadas con mi condición y, aunque recibí
varias cirugías reconstructivas del oído externo, todavía tenía retos
importantes en mi experiencia auditiva. A lo largo de mi vida, he conocido y
utilizado soluciones auditivas de conducción ósea, tanto no implantables como
implantables, que han formado parte de mi experiencia con la audición. Esto me
ha permitido comprender de primera mano la importancia de contar con
alternativas que respondan a las necesidades particulares de cada paciente.
Actualmente, cuento con un implante activo de conducción ósea totalmente
subcutáneo, que ha contribuido a mejorar mi calidad de vida y mi desempeño
profesional como médico audiólogo”.
Desde
su experiencia, el Dr. Juan Pablo Valadez también señala que la elección del
tratamiento debe responder a las características de cada caso.
“La
evolución de las soluciones auditivas ha ampliado las alternativas para las
personas con microtia y otros tipos de hipoacusia. Hoy contamos con tecnologías
que buscan ofrecer una experiencia auditiva más funcional y adaptada a las
actividades cotidianas de cada persona. Estos avances representan una
oportunidad para seguir mejorando la atención auditiva y el acceso a quienes
las necesitan”, añade.
Conocer
las características de la microtia y las opciones de atención disponibles
permite a las familias tomar decisiones con información médica y audiológica.
La detección temprana es especialmente importante durante la infancia, cuando
el acceso al sonido influye en el aprendizaje del lenguaje y la comunicación.
Por ello, la atención debe considerar tanto las características del oído como
las necesidades auditivas de cada persona.

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