NUEVA EVIDENCIA: PESTICIDAS
Y MICROPLASTICOS
PODRIAN ACELERAR LA
RESISTENCIA DE
BACTERIAS A LOS ANTIBIOTICOS
●Una nueva investigación internacional
liderada desde México por el Dr. Manish Kumar revela que los pesticidas están
viajando a través del aire e interactuando con los microplásticos, creando
"puntos críticos" o “hotspots” que aceleran la resistencia a los
antimicrobianos, una creciente amenaza para la salud global
MONTERREY, Nuevo León.- Los pesticidas y los
microplásticos —dos contaminantes que suelen estudiarse de forma independiente—
podrían estar interactuando en el medio ambiente de maneras que intensifican el
estrés microbiano y aceleran la resistencia de las bacterias a los antibióticos.
Esta
es la advertencia que surge del proyecto Microcosmic Understanding of Pathway
Pollution and Solution on Pesticides, un esfuerzo de investigación
internacional en curso en el que el Tecnológico de Monterrey desempeña un papel
central a través del trabajo del Prof. Manish Kumar, profesor distinguido de la
Escuela de Ingeniería y Ciencias (EIC), bajo el programa Faculty of Excellence
del Tecnológico de Monterrey.
Las
proliferación de las bacterias resistentes a los antibióticos ya es considerada
una "pandemia silenciosa", que podría ser responsable de más muertes
anuales que el VIH/SIDA y la malaria combinados. Esta nueva investigación
sugiere que los contaminantes ambientales —y no solo el mal uso clínico de los
antibióticos— podrían estar contribuyendo a su propagación.
Los
pesticidas están viajando mucho más lejos de lo que se esperaba. Durante
décadas, los investigadores se han centrado en la contaminación por pesticidas
en los suelos, los residuos de cultivos y la escorrentía de agua. Sin embargo,
el consorcio ha descubierto una ruta inquietante y pasada por alto: ahora se
están encontrando residuos de pesticidas en muestras de aire a altitudes
significativas e incluso en regiones donde no se ha producido un uso reciente
de estos químicos.
El
consorcio sobre Soluciones a la Contaminación por Pesticidas está emitiendo una
fuerte alarma sobre esta vía atmosférica subestimada. Los pesticidas pueden
volatilizarse, adherirse a partículas en el aire y ser transportados a grandes
distancias, extendiendo la contaminación mucho más allá de los campos donde
fueron aplicados originalmente.
“Nuestro
objetivo inicial era monitorear la contaminación del suelo y del agua”, explica
el Dr. Kumar. “Sin embargo, cuando descubrimos que las concentraciones de
pesticidas en el aire eran significativamente más altas que en el agua o el
suelo, nuestra investigación tomó un nuevo giro crítico. La atmósfera está
emergiendo ahora como un medio de transporte activo para los productos químicos
agrícolas, y este desarrollo es profundamente preocupante, con implicaciones de
gran alcance que apenas comenzamos a comprender”.
Microplásticos:
los “vehículos” que amplifican la amenaza: Uno de los componentes más
sorprendentes de la investigación es el papel de los microplásticos. Una vez
que se dispersan en el medio ambiente —a través de la degradación de envases,
tejidos, residuos industriales o desechos urbanos— estas partículas interactúan
tanto con contaminantes químicos como con microorganismos.
Las
simulaciones de laboratorio y los análisis de campo sugieren que:
● Los microplásticos absorben los pesticidas
fácilmente, actuando como depósitos móviles.
● Transportan bacterias en sus superficies,
creando microecosistemas llamados "plastiesferas".
● Las condiciones abrasivas y de estrés de
estas superficies pueden aumentar las tasas de mutación microbiana.
El
Dr. Kumar resume el fenómeno con una analogía sencilla: “Los microplásticos
actúan como taxis. Transportan pasajeros —metales, pesticidas y microbios—
juntos. Y cuando las bacterias experimentan estrés químico, como la exposición
a microcontaminantes como pesticidas o metales, comienzan a intercambiar genes
de supervivencia. Algunos de esos genes son precisamente los que causan la
resistencia a los antibióticos”.
Esta
interacción crea lo que los científicos llaman "puntos críticos de
desarrollo de RAM (Resistencia a los Antimicrobianos)”, entornos que fomentan
el intercambio de genes entre microbios, acelerando la evolución de cepas
resistentes que luego pueden llegar a los animales, las plantas y los seres
humanos.
Estamos
ante un problema complejo en la intersección de la agricultura, la
contaminación y la salud global: el proyecto de investigación integra
disciplinas que rara vez se combinan en los estudios ambientales tradicionales:
rastreo isotópico ambiental, análisis microbiológico y genómico, muestreo
atmosférico, química del suelo, ingeniería agrícola y modelado ambiental.
Al
reunir estas perspectivas, el consorcio descubrió patrones que no serían
visibles a través de estudios aislados.
“Los
problemas ambientales no se presentan en categorías separadas. Microplásticos,
pesticidas, bacterias: todos coexisten en los mismos ecosistemas. La
complejidad de su interacción es exactamente la razón por la que muchos de estos
fenómenos han permanecido ocultos”, añade el Dr. Kumar.
Un
consorcio global: 8 países, 21 investigadores y una misión científica
compartida: El proyecto Microcosmic Understanding of Pathway Pollution and
Solution on Pesticide (Comprensión microcósmica de las rutas de contaminación y
soluciones para pesticidas) reúne a expertos de: India, Japón, México, Reino
Unido, Alemania, Australia y varios países de la Unión Europea, representando
diversos campos como la hidrología, la ciencia del suelo, la química
atmosférica, la ingeniería química, la ecología microbiana y la toxicología
ambiental. La colaboración busca crear datos comparables entre regiones,
mejorando la capacidad de rastrear el movimiento global de contaminantes y
desarrollar estrategias internacionales de mitigación.
El
Tecnológico de Monterrey contribuye mediante herramientas avanzadas de isótopos
ambientales e investigación en microbiología ambiental, reforzando su creciente
liderazgo en sostenibilidad, transformación de la industria y salud, los tres
pilares de la Escuela de Ingeniería y Ciencias.
Perspectivas
científicas clave que surgen del estudio:
1.- El transporte de pesticidas por aire
está más extendido de lo esperado: Los pesticidas pueden moverse a través de la
atmósfera y depositarse en ecosistemas mucho más allá de las fronteras
agrícolas.
2.- Los microplásticos están alterando el
comportamiento de las bacterias ambientales: La exposición a mezclas de
contaminantes cambia las vías metabólicas microbianas, los mecanismos de
supervivencia y las respuestas al estrés.
3.- Los contaminantes combinados pueden
acelerar la resistencia a los antimicrobianos: El estrés químico aumenta las
tasas de transferencia horizontal de genes, el proceso mediante el cual las bacterias
intercambian rasgos de resistencia.
4.- Las mezclas de contaminantes se
comportan de forma diferente a los contaminantes individuales: Los marcos
regulatorios evalúan los químicos mayoritariamente de forma aislada; esta
investigación sugiere que las mezclas del mundo real se comportan de maneras
que no pueden predecirse estudiando los contaminantes por separado.
5.- Las poblaciones vulnerables están
expuestas de manera desproporcionada: Los niños, los trabajadores agrícolas y
las comunidades rurales pueden estar experimentando rutas de exposición
ocultas.
El
Dr. Jürgen Mahlknecht, líder del Núcleo de Investigación en Clima y
Sostenibilidad de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de
Monterrey, y co-investigador del consorcio, también destaca la urgencia de
abordar el tema, que muestra profundas implicaciones globales y regionales en
los sistemas de salud, la agricultura y la regulación: “Si los contaminantes
ambientales están acelerando la resistencia a los antimicrobianos, entonces
esto no es solo un problema agrícola: se convierte en un problema de salud, un
problema de seguridad alimentaria y un problema social”.
La
investigación subraya la necesidad de fortalecer la regulación de los
contaminantes atmosféricos y de microplásticos, actualizar los estándares
ambientales para incluir mezclas de contaminantes, adoptar tecnologías de
aplicación de pesticidas más controladas e invertir en vigilancia ambiental que
vincule la contaminación con las bacterias resistentes a los antibióticos.
En
América Latina, donde el uso de pesticidas es elevado y el monitoreo de
microplásticos aún es incipiente, los hallazgos son particularmente relevantes.
México, debido a sus condiciones climáticas e intensidad agrícola, podría
enfrentar una dispersión acelerada de contaminantes suspendidos en el aire.
-El
consorcio continuará con: experimentos de microcosmos controlados para
analizar eventos de transferencia de genes, modelado de transporte atmosférico,
huella isotópica de contaminantes a través de los continentes y el desarrollo
de recomendaciones de mitigación para los gobiernos y la industria. La
siguiente fase también incluye esfuerzos de comunicación más amplios para
ayudar al público a comprender la conexión entre la contaminación ambiental y la
resistencia a los antimicrobianos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario